Barcelona, 29 mar (EFE).- Sin el concurso de su máximo rival, Tadej Pogacar, el danés Jonas Vingegaard (Visma / Lease a Bike) desplegó su jerarquía en la 105 edición de la Volta Ciclista a Catalunya que conquistó este domingo en Barcelona, donde el australiano Brady Gilmore, del NSN de Andrés Iniesta, se adjudicó la etapa final en el circuito por la montaña de Montjuïc.
El bicampeón del Tour de Francia cimentó su triunfo en la general con dos victorias incontestables en la quinta y la sexta etapa, con final en los puertos pirenaicos de Coll de Pal y Queralt.
El líder del Visma, que en la última etapa controló a los Red Bull y cruzó la meta con el mismo tiempo que el ganador (2h06:44), se quedó con el maillot franjiverde de líder con una cómoda ventaja de 1:22 y 1:30 sobre el francés Lenny Martínez (Bahrain Victorious) y Florian Lipowitz (Red Bull-Bora-Hansgrohe), que completaron el podio.
Otros gallos del pelotón como el belga Remco Evenepoel (Red Bull-Bora-Hansgrohe), quinto; el austríaco Felix Gall (Decathlon), sexto; el belga Cian Uijtdebroeks (Movistar), octavo; y el ecuatoriano Richard Carapaz (EF Education), décimo, coparon el 'top 10' de la ronda catalana.
Los ciclistas españoles completaron una Volta discreta. El mejor en la general fue el veterano Mikel Landa (Soudal Quick-Step), decimoquinto. Juanpe López (Movistar) logró un vigésimo puesto, mientras que José Felix Parra, del Caja Rural, acabó vigésimo tercero por delante del mallorquín del Movistar Enric Mas (24º), que en la sexta etapa cruzó la meta a casi once minutos del ganador.
En las carreteras catalanas, nadie pudo contrarrestar la superioridad de Vingegaard, debutante en la Volta, que se postuló como el máximo favorito para ganar el Giro de Italia, que empezará el próximo 8 de mayo en Bulgaria.
El corredor nórdico ha resuelto con solvencia las dos rondas de una semana que ha disputado en el primer tramo de la temporada -Paris-Niza y Volta- con cuatro triunfos de etapa, todos ellos en jornadas de montaña.
En Cataluña, Vingegaard no se reservó. El viernes, en el puerto de categoría especial de Coll de Pal, lanzó un ataque en solitario a menos de seis kilómetros del final, cruzando la meta con una ventaja de 51 segundos sobre Felix Gall, segundo.
El sábado, en el segundo y último final en alto, tampoco falló en la ascensión a Queralt. A pesar de que los Red Bull, con Evenepoel trabajando para Lipowitz, intentaron mover el avispero antes del ascenso final, el líder del Visma arrancó a unos 2 kilómetros de la cima para besar por segunda vez el manillar de su bici, donde tiene una pegatina con una foto de su mujer y sus hijos, y encarrilar el triunfo en la general antes de la última etapa, de 95,1 kilómetros.
Barcelona, donde dentro de tres meses acogerá la ‘Grand Depart’ del próximo Tour, volvió a ser el punto final de la ronda catalana con sietes ascensiones al castillo de Montjuïc antes de descender a la línea de llegada.
La fuga del día estuvo protagonizada por cinco ciclistas, entre los que destacaba el estadounidense Brandon McNulty (UAE Team Visma) y el colombiano Einer Rubio (Movistar).
Atrás, los Visma marcaban el ritmo a la espera de que sus rivales movieran la carrera en las siete ascensiones al castillo de Montjuïc, de segunda categoría. Todos los focos estaban puestos en los Red Bull, que querían brindarle un triunfo a su jefe de filas, que no tuvo piernas para acabar la Volta con un buen sabor de boca.
El equipo alemán comandó el pelotón en las ascensiones al castillo y dio caza a los escapados a 36 kilómetros del final, momento en el que Evenepoel lanzó la primera de las escaramuzas que intentó sin suerte en las últimas cinco ascensiones. Vingegaard siempre estuvo a rueda del belga, pendiente de no dejar rezagado a su compañero, Lipowitz.
Pese a los múltiples ataques que se produjeron, ninguno rompió la carrera, lo que provocó que la etapa se decidiera al esprint. En la bajada a meta Gilmore se colocó mejor en los últimos metros y rebasó al esprint a Godon, ganador de la primera y la tercera etapa, que no pudo aprovechar el trabajo de sus compañeros.
El australiano le regaló una etapa, la segunda en esta Volta del NSN tras la conseguida por Ethan Vernon el jueves, a Andrés Iniesta, que antes de la salida visitó a los miembros de su equipo. Se trata del sexto triunfo de la temporada para la escuadra de la leyenda del fútbol español, que pisa fuerte en las etapas decididas al esprint.
En la general, nadie discutió a Vingegaard, que con su victoria incontestable corroboró que, más allá de Pogacar, es el otro gran dominador del World Tour. Además de dos rondas francesas (2023 y 2022) y una Vuelta a España (2025), el danés suma cinco de las siete ‘majors’ -las mejores carreras de una semana- en su palmarés: Volta Catalunya y Paris Niza (2026); Tirreno-Adriático (2024); Itzulia (2023) y Dauphiné (2023).
En una temporada en la que el Giro y el Tour son sus dos grandes objetivos, Vingegaard se erige en el rival a batir en la ronda italiana, la única carrera de tres semanas que le falta por ganar. En julio, espera mantener el nivel mostrado en este primer tramo del año para afrontar con confianza el duelo por enfundarse el maillot amarillo.
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