UNICEF denuncia que un niño se ve desplazado en Líbano cada cinco segundos por la ofensiva de Israel

Cerca de 370.000 menores han abandonado sus hogares en Líbano en tres semanas, según UNICEF, mientras ataques y desplazamientos masivos provocan daños emocionales y ponen en riesgo el futuro de la infancia ante la escasez de ayuda y refugios dignos

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El número de personas desplazadas en Líbano tras la reciente escalada de ataques ha alcanzado más de un millón de individuos, según informaciones recopiladas por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Dentro de esta cifra, se estima que aproximadamente 370.000 son niños y niñas que han tenido que abandonar sus hogares en apenas tres semanas. Tal como reportó el medio Europa Press, la situación se viene agravando a raíz de la ofensiva militar israelí en el marco del conflicto en Oriente Próximo, con un despliegue que ha incluido nuevas incursiones terrestres y ataques a infraestructuras civiles.

De acuerdo con Europa Press, el representante de UNICEF en Líbano, Marcoluigi Corsi, afirmó en una rueda de prensa realizada en Ginebra que la velocidad e intensidad de estos desplazamientos no tienen precedentes recientes en el país. Cada cinco segundos, un niño se convierte en desplazado, lo que equivale a cerca de 19.000 menores al día desde el inicio de esta nueva crisis. "En solo tres semanas, más de 370.000 niños y niñas han sido obligados a abandonar sus hogares", detalló Corsi, quien comparó la magnitud con cientos de autobuses escolares llenos de niños huyendo para preservar su seguridad a diario.

La ofensiva, que Europa Press atribuye a una acción conjunta estadounidense-israelí contra Irán, ha agravado una situación humanitaria preexistente. El desplazamiento afecta ya a alrededor del 20% de la población libanesa y ha golpeado especialmente a comunidades que ya vivían bajo condiciones de precariedad e inestabilidad. Según consignó Europa Press, muchas de las personas obligadas a huir ya habían sufrido desplazamientos anteriores en los últimos años debido a la conflictividad en la región.

El impacto sobre la infancia resulta especialmente severo, según UNICEF citada por Europa Press. La mayoría de los niños desplazados no ha terminado de procesar el trauma provocado por el estallido del conflicto posterior a los sucesos del 7 de octubre de 2023, cuando se desencadenó una ola de violencia que afectó también a Líbano. Aunque en noviembre de 2024 se alcanzó un acuerdo de alto el fuego temporal, la violencia se ha reactivado, dejando a miles de familias en una constante situación de huida.

Muchos de los desplazados se refugian en más de 660 alojamientos colectivos distribuidos a lo largo del país, según afirmó Corsi durante la conferencia replicada por Europa Press. Estas instalaciones registran un aumento progresivo de hacinamiento e insuficiencias estructurales, observándose familias albergadas en espacios informales y poco seguros, como edificios sin terminar, dependencias públicas o incluso en vehículos. Las limitaciones económicas y el deterioro de las infraestructuras complican la atención de las necesidades más básicas, aterrizando a la niñez en un escenario de carencias que abarca desde servicios de salud hasta educación y saneamiento.

Europa Press indica que UNICEF ha documentado al menos 120 niños muertos y cerca de 400 heridos desde el comienzo de los ataques israelíes. Corsi advirtió que incluso aquellos que han sobrevivido enfrentan ahora una “realidad humanitaria desesperada”, desplazándose frecuentemente en cortos intervalos ante nuevas órdenes de evacuación, muchas veces portando solo lo indispensable.

Los ataques han tenido como blanco infraestructuras esenciales, como hospitales, puentes y sistemas de abastecimiento de agua, lo que, según información recogida por Europa Press, aumenta el coste humano de la crisis y dificulta la intervención de las organizaciones de auxilio. UNICEF denuncia que los persistentes bombardeos y el peligro constante en las carreteras impiden el acceso seguro de los equipos de emergencia y trabajadores sanitarios a zonas donde se concentran los desplazados.

En paralelo al llamado de UNICEF, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) reclamó una intervención urgente para evitar una “catástrofe humanitaria inminente” en Líbano. Europa Press reproduce declaraciones de Karolina Lindholm Billing, representante de ACNUR en Líbano, quien advirtió que desde el 2 de marzo más de un millón de personas, el 35% de ellas menores, se han desplazado a lo largo del país, desde el sur y el valle de la Becá hasta la capital Beirut y el norte. Billing relató que muchas familias han tenido que escapar con solo lo que alcanzaban a portar, temerosas de no regresar nunca a sus viviendas.

La presión sobre los recursos y servicios aumenta mientras el número de desplazados sigue creciendo. Según Europa Press, parte de la población se aloja en casas de familiares o amigos, o en estructuras improvisadas. En la capital, “cientos” de personas pernoctan en tiendas de campaña o dentro de automóviles ante la saturación de los refugios y la necesidad de trabajar para subsistir. En algunos casos, familias permanecen en zonas próximas a sus comunidades originales, debatiéndose entre seguridad, medios de vida y dignidad al enfrentar decisiones límite.

Incluso en estado de desplazamiento, no existe sensación de seguridad para los afectados. Billing denunció ante Europa Press recientes ataques a barrios densamente habitados de Beirut, como Zokak Blat y Bashura, donde muchas familias desplazadas habían buscado protección. Uno de los ataques alcanzó una manzana cercana a una escuela utilizada como refugio, aumentando la alarma entre los niños y las heridas psicológicas persistentes asociadas a la violencia.

Europa Press señala que Líbano ya registraba una situación delicada antes del actual conflicto, con un millón de refugiados en su mayoría sirios, quienes ahora figuran entre los nuevos desplazados. Además, cerca de 190.000 personas, de las cuales alrededor de 165.000 son sirias y 25.000 libanesas, cruzaron la frontera hacia Siria huyendo del conflicto armado.

Las necesidades de la población desplazada superan ampliamente los recursos disponibles. Según reportó Europa Press, ACNUR ha lanzado un llamamiento para recaudar más de 60 millones de euros con el fin de asistir a 600.000 personas durante un primer periodo de tres meses; sin embargo, a finales de febrero la financiación cubría apenas el 14% de la meta propuesta. Billing observó que la presión creciente sobre familias, comunidades y servicios públicos agrava la situación en un país marcado por múltiples crisis previas.

El llamado final tanto de UNICEF como de ACNUR es un acceso humanitario sin restricciones y el cese inmediato de los ataques a infraestructuras civiles. Marcoluigi Corsi resumió la urgencia afirmando: “Por encima de todo, los 370.000 niños y niñas desplazados necesitan desesperadamente un alto el fuego inmediato. Necesitan dejar de huir y poder vivir como deberían vivir los niños y niñas”. Tanto UNICEF como ACNUR advierten que la infancia y la población desplazada afrontan heridas profundas y una alteración a largo plazo de sus posibilidades de recuperación y futuro, mientras la comunidad internacional enfrenta el reto de responder a la magnitud de la crisis, reportó Europa Press.