La confianza de los consumidores de EEUU se hunde a mínimos desde diciembre por la guerra de Irán

El pesimismo se extiende entre los hogares estadounidenses tras la escalada bélica en Oriente Próximo, afectando especialmente a quienes tienen mayores recursos y exponiendo un aumento en las previsiones de carestía, según encuestas de la Universidad de Michigan

Guardar
Imagen NSJQS5I33FDYLKMSZCNJWSPC2M

La directora de Encuestas a Consumidores de la Universidad de Michigan, Joanne Hsu, advirtió que los consumidores con ingresos medios y altos en Estados Unidos, así como aquellos con inversiones en bolsa, han reflejado un notable pesimismo a raíz de los recientes aumentos en los precios de la gasolina y la inestabilidad en los mercados financieros. A este contexto se añade la mayor incertidumbre generada tras la escalada militar entre Estados Unidos e Irán, situación que, según el análisis de la Universidad de Michigan, ha impactado de forma significativa en las expectativas económicas de los hogares estadounidenses y en su visión sobre la evolución de los precios.

De acuerdo con el informe publicado por la Universidad de Michigan, el índice de confianza del consumidor de Estados Unidos descendió a 53,3 puntos en marzo, marcando su nivel más bajo desde diciembre de 2025. Esta cifra supone una caída del 5,8% respecto a febrero y un retroceso del 6,5% comparado con el mismo mes del año anterior. El estudio, elaborado entre el 17 de febrero y el 23 de marzo, indicó que dos tercios de las respuestas se obtuvieron tras el inicio del conflicto militar con Irán, detalle que refuerza la cercanía entre el desplome de la confianza y el nuevo episodio bélico en Oriente Próximo.

La evaluación de la situación actual económica por parte de los consumidores registró un retroceso del 1,4% frente al mes anterior y una disminución del 12,5% interanual, quedando en 55,8 puntos. Por su parte, el componente de expectativas —que mide la visión sobre la evolución económica futura— se situó en 51,7 puntos, el nivel más bajo desde noviembre de 2025, con un descenso del 8,7% en términos mensuales y del 1,7% respecto al año anterior.

Según los datos facilitados por la Universidad de Michigan y recogidos por distintos medios, la caída en los indicadores no hizo distinciones entre los distintos grupos de edades ni preferencias políticas, extendiéndose a lo largo de todo el espectro social. Sin embargo, la experta identificó que el descenso resultó más acusado entre quienes disponen de recursos económicos más elevados, especialmente por la volatilidad bursátil y el encarecimiento de la gasolina.

El informe también resalta que las expectativas de inflación para el próximo año experimentaron un repunte relevante, al pasar del 3,4% en febrero al 3,8% en marzo, alcanzando así el mayor salto mensual desde abril de 2025. Probablemente influido por los factores geopolíticos recientes, este dato resulta especialmente destacado para los analistas económicos. No obstante, las previsiones de inflación a largo plazo mostraron un leve descenso, situándose en el 3,2%. Hsu advirtió que este panorama podría cambiar si el conflicto entre Estados Unidos e Irán se prolonga o si el encarecimiento de la energía termina afectando de manera directa la inflación general.

El mayor pesimismo detectado en la confianza de los hogares en Estados Unidos, consignado por la Universidad de Michigan, guarda paralelismos con las tendencias observadas en Europa. El índice elaborado por la Comisión Europea reveló que en marzo la confianza de los consumidores de los Veintisiete retrocedió 3,4 puntos, quedando en -15,2 enteros, mientras que el indicador de la zona euro cayó 4 puntos y se estableció en -16,3. Ambos registros se ubican muy por debajo de sus promedios históricos y marcan el nivel más bajo desde octubre de 2023.

La Universidad de Michigan subrayó que, si bien el sentimiento negativo de los consumidores estadounidenses ha aumentado a corto plazo, las expectativas a largo plazo muestran una menor intensidad. “Por ahora, podrían no esperar que los recientes acontecimientos negativos se prolonguen en el futuro”, puntualizó Hsu, en declaraciones recogidas por distintos medios. Sin embargo, también advirtió que la opinión de los consumidores podría variar en función de cómo evolucione el conflicto internacional y su impacto sobre sectores clave como el energético.

Esta serie de descensos en la confianza del consumidor y en las expectativas de inflación reflejan el impacto de las tensiones geopolíticas en la percepción y las decisiones económicas de los hogares, fenómeno replicado en otras regiones como la Unión Europea. La información recogida en el sondeo de la Universidad de Michigan detalla cómo la coyuntura global y los movimientos en los mercados influyen de manera directa en la incertidumbre de las familias, sobre todo entre quienes cuentan con inversiones y patrimonio vinculado a la renta variable. El estudio recoge la confluencia de factores como el precio de los combustibles y la evolución política y militar internacional en un momento de especial sensibilidad para los indicadores de confianza económica.