Wall Street reparte de media la cifra récord de 214.000 euros en bonus por trabajador, un 6% más

El sector financiero estadounidense alcanza cifras inéditas en retribuciones variables tras el fuerte repunte de ganancias corporativas mientras el número de empleados cae y los salarios superan ampliamente a los del resto de la economía local según datos oficiales

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El fondo de bonificaciones de Wall Street alcanzó su punto máximo histórico en términos nominales durante 2025, con un total de 49.200 millones de dólares (alrededor de 42.600 millones de euros), según reportó el controlador del Estado de Nueva York. Esta cifra representa un crecimiento del 9% frente al año anterior, impulsada principalmente por un fuerte auge en los beneficios del sector bursátil, que llegaron a 65.100 millones de dólares (unos 56.500 millones de euros), lo que equivale a un incremento del 30% respecto a 2024. Estas ganancias reflejan la notoria actividad comercial, la suscripción de valores y el cobro de comisiones por la gestión de cuentas de clientes durante el periodo analizado. Al mismo tiempo, el número de empleados retrocedió por debajo del máximo de los últimos 30 años, acompañado por salarios que superan ampliamente los del resto de la economía local, según consignó el medio.

La remuneración variable en forma de bonificaciones alcanzó una media de 246.900 dólares (214.000 euros) por persona en 2025, cifra que implica un 6% de aumento en comparación con el ciclo anterior, de acuerdo con los datos publicados por el controlador estatal y citados por los medios. Este nivel de bonus es el más alto registrado desde que se tiene información, aunque, ajustando la cifra por la inflación, el fondo total de bonificaciones logró su récord en 2006 con 53.700 millones de dólares (unos 46.500 millones de euros), en el contexto previo al estallido de la burbuja inmobiliaria, caracterizado por la máxima actividad en la bolsa.

Mientras las retribuciones variables subieron a niveles sin precedentes, el sector experimentó una reducción del número de empleados, que ahora se sitúa en 198.200 puestos de trabajo, en contraste con los 201.500 de 2024, año en el que se alcanzó el mayor registro en tres décadas. A pesar de la disminución en el empleo, Nueva York conservó la posición de principal centro financiero, con casi el 18% de todos los empleos del sector bursátil durante el año pasado, confirmando su papel como núcleo principal de la industria a nivel nacional, según detalló el medio.

En el ámbito salarial, los ingresos medios totales, que incluyen las bonificaciones, incrementaron más del 7% en 2024, alcanzando los 505.677 dólares anuales, una cantidad que supera por cinco veces la media de remuneración en el sector privado de la ciudad de Nueva York. Esta brecha salarial pone de relieve el peso del sector financiero sobre la economía local y su relevancia en la determinación de las tendencias retributivas más generales, de acuerdo con la información recogida por el controlador estatal.

El controlador del Estado de Nueva York, Thomas DiNapoli, sostuvo que la buena marcha de Wall Street representa un aporte fundamental para los presupuestos estatales y municipales, dado el peso de las contribuciones fiscales provenientes del sector. “Cuando a Wall Street le va bien, es beneficioso para los presupuestos estatales y municipales, que dependen de las importantes contribuciones fiscales del sector”, señaló DiNapoli, según publicó el medio. No obstante, también advirtió sobre la desaceleración del crecimiento en el empleo, además del impacto potencial de los conflictos geopolíticos recientes. DiNapoli apuntó que existen riesgos singulares que podrían afectar tanto al corto como al largo plazo a la evolución del sector financiero y a los mercados económicos en su conjunto. El funcionario complementó que, pese a los desafíos derivados de las tensiones económicas y políticas tanto a nivel nacional como internacional, Wall Street logró mantener un desempeño positivo durante gran parte del año evaluado.

Estos datos perfilan un panorama en el cual, aunque el auge de las bonificaciones y los altos sueldos continúan distinguiendo al sector financiero estadounidense, la evolución del empleo y la exposición a factores globales constituyen elementos centrales para el análisis de sus perspectivas futuras, según el balance difundido por el controlador neoyorquino y recogido por diferentes medios.