El precio del petróleo sube hasta los 114 dólares, con las Bolsas europeas apuntando a caídas en la apertura

La cotización del crudo Brent y West Texas Intermediate se dispara por nuevas tensiones en Oriente Medio mientras crece la preocupación inversora ante la incertidumbre de un posible alto el fuego y las declaraciones encontradas de Washington y Teherán

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El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz ha tenido un papel central en la reciente escalada de precios del petróleo, al aumentar la percepción de inseguridad y llevar a algunos barcos a evitar transitar por la zona. El ministro de Exteriores iraní declaró que “no está completamente cerrado”, sino que limita el paso solamente a barcos considerados como enemigos y sus aliados, mientras que otros países han recibido garantías de las autoridades iraníes para poder cruzar de manera segura. En este contexto, la cotización del crudo Brent y del West Texas Intermediate experimentó fuertes subidas ante el aumento de las tensiones en Oriente Medio y la creciente preocupación inversora frente a la incertidumbre sobre la posibilidad de un alto el fuego, así como por las declaraciones contradictorias de Washington y Teherán.

Según informó el medio, el precio del barril de Brent, que sirve como referencia en Europa, subió casi un 2,5 % y superó los 114 dólares antes del inicio de la jornada bursátil en Europa. Este mismo producto, antes del ataque contra Irán atribuido a Estados Unidos e Israel, cotizaba en torno a los 72 dólares, lo que refleja una subida considerable en el contexto actual de inestabilidad. En el mercado estadounidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI) aumentó un 2,4 %, alcanzando los 92,4 dólares. De acuerdo con lo publicado, estas cifras reflejan la sensibilidad de los mercados ante los acontecimientos geopolíticos en la región.

El medio detalló que la subida del precio del crudo se relaciona directamente con las señales contradictorias sobre un posible alto el fuego entre Estados Unidos, Israel e Irán, en medio del conflicto armado. Las declaraciones efectuadas durante la madrugada por el presidente estadounidense, Donald Trump, indicaron que el Gobierno de Irán “tiene muchas ganas de llegar a un acuerdo”, aunque, según afirmó, no lo anuncia públicamente debido al temor interno de que “su propia gente los matará”. Estas afirmaciones surgieron poco después de que el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, negara que existieran actualmente negociaciones o conversaciones con Estados Unidos para la finalización de las hostilidades, aunque haya reconocido que se han recibido “mensajes” desde Washington, aunque sin calificar estos contactos de diálogos o negociaciones formales.

Araqchi argumentó que el uso del término “negociaciones” por parte de autoridades estadounidenses constituye un reconocimiento de fracaso tras haber exigido previamente la “rendición incondicional” de Irán. Además, al abordar el control sobre el estrecho de Ormuz, insistió en que esta vía de navegación se mantiene abierta para aliados y países neutrales, pero que la inseguridad generada en la zona ha provocado que muchas embarcaciones opten por no cruzar debido a la falta de cobertura de seguros especializados para situaciones de guerra. El representante iraní confirmó que numerosas naciones propietarias de estos navíos han solicitado a Irán un tránsito seguro, y que, cuando se trata de países amigos o por otros motivos, las fuerzas armadas iraníes han proporcionado acompañamiento para garantizar ese paso. Según consignó la fuente, Araqchi recalcó el control territorial de Irán y Omán sobre el estrecho y anticipó la posibilidad de establecer nuevos acuerdos orientados a asegurar la navegación en el área.

El presidente Trump restó importancia al impacto económico del conflicto y al efecto sobre las cotizaciones del petróleo, según reportó el medio, al señalar: “Pensé que sería mucho peor. Pensé que los precios de la energía, el precio del petróleo, subirían más. Pensé que la bolsa bajaría un poco”. Añadió que no le preocupaba demasiado el impacto negativo a corto plazo sobre los mercados financieros.

En un panorama incierto donde la perspectiva de una tregua sigue sin resolverse, las principales bolsas europeas presentan proyecciones negativas para la apertura de este jueves. El Ibex 35 español se sitúa en los 17.169 puntos al inicio, después de haber registrado un avance del 1,5 % al cierre del miércoles. El medio indicó que los futuros del Dow Jones y el Nasdaq apuntan también a la baja tras haber finalizado la última sesión con alzas del 0,66 % y 0,77 %, respectivamente. En el ámbito asiático, se registraron descensos notables: el Kospi de Corea del Sur cayó un 3,2 %, el Hang Seng de Hong Kong bajó un 1,9 %, el índice de Shanghái perdió un 1,1 % y el Nikkei japonés tuvo un retroceso cercano al 0,5 %.

Al analizar la evolución reciente de los precios del crudo, el medio recordó que el barril Brent registraba cifras muy inferiores hace apenas unos días antes del ataque a Irán, lo que pone en perspectiva la magnitud del incremento vivida. El endurecimiento del conflicto y el cruce de declaraciones entre Washington y Teherán siguen influyendo en la volatilidad de los mercados energéticos y bursátiles globales.

La gestión y apertura del estrecho de Ormuz seguirá siendo un factor relevante para la evolución de los precios, ante los intentos de Irán de mantener su soberanía sobre esta vía estratégica y las amenazas previas por parte de Estados Unidos de atacar instalaciones clave en respuesta a un posible cierre. El medio subrayó que Trump pospuso durante cinco días la ejecución de un posible ataque contra infraestructuras iraníes, después de emitir un ultimátum en el que condicionaba sus acciones a la apertura plena del paso marítimo.

Según señaló el reporte, la negativa unilateral de Irán a un bloqueo completo del estrecho representa hasta ahora una estrategia selectiva basada en la definición de “enemigos y sus aliados”, y no un cierre absoluto de la navegación. Las dificultades para asegurar las embarcaciones que cruzan la zona refuerzan el clima de incertidumbre entre los transportistas y los inversores internacionales. Entre los propietarios de los barcos, algunos han buscado apoyo iraní para garantizar el tránsito, lo que refuerza el papel de Teherán en el control de la situación en una de las áreas más sensibles para el abastecimiento global de energía.

Las perspectivas de los mercados bursátiles reflejan la cautela de los inversores, que reaccionan ante cada nueva declaración de los responsables políticos y cada desarrollo en el terreno. Las caídas generalizadas en Asia y los descensos previstos para Europa contrastan con las últimas subidas observadas en Wall Street. Según publicó el medio, estos movimientos muestran cómo la inestabilidad en la región y la falta de avances claros hacia el cese de hostilidades siguen dictando el panorama económico internacional, afectando especialmente los mercados de materias primas y valores.