EEUU cifra en "más de 10.000" los objetivos militares alcanzados en Irán

Estados Unidos reporta avances significativos en su ofensiva conjunta con Israel contra Teherán, con daños masivos a la flota naval iraní, destrucción de instalaciones estratégicas y una notable reducción en la capacidad bélica y operativa de Irán según fuentes militares

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Más de dos tercios de las instalaciones críticas para la producción de misiles, drones y buques militares iraníes resultaron dañadas o destruidas, y los astilleros del país también sufrieron daños considerables en el transcurso de la ofensiva liderada conjuntamente por Estados Unidos e Israel contra Teherán, que ya atraviesa su cuarta semana de desarrollo. En ese marco, el comandante del Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (CENTCOM), almirante Brad Cooper, comunicó que el balance operativo actual da cuenta de la destrucción del 92% de los buques más grandes de la Armada iraní, lo que representa una reducción sustancial en la capacidad marítima de Irán tanto a nivel regional como global. Según publicó el medio Europa Press, las fuerzas estadounidenses sostienen la evaluación de que la capacidad de combate de Irán sigue en descenso mientras que la hegemonía aérea y militar de EE.UU. en la zona se consolida.

El almirante Cooper anunció a través de redes sociales que “hace apenas unas horas alcanzamos el objetivo iraní número 10.000”, en referencia a los ataques lanzados sobre el territorio de Irán desde el inicio de la operación conocida como 'Furia Épica', el 28 de febrero. Europa Press detalló que Washington reporta más de 10.000 objetivos militares alcanzados en territorio iraní, superando todas las previsiones iniciales de la campaña. La operación cuenta con la participación de más de 50.000 efectivos estadounidenses y ha implicado la realización de más de 10.000 vuelos de combate, según datos aportados por la propia CENTCOM.

En el transcurso de estas misiones, los bombarderos B-52 estadounidenses han transportado hasta 31.751 kilos (70.000 libras) de munición por misión sobre Irán, lo cual enfatiza el alcance de los ataques que, de acuerdo con el comandante Cooper, han logrado “desbordar las defensas aéreas iraníes”. Esta presión sostenida sobre los sistemas defensivos de Teherán ha tenido repercusiones directas en la capacidad operativa del país, particularmente en lo que respecta a lanzamientos de drones y misiles.

Según consignó Europa Press, el Mando Central estadounidense aseguró que la tasa de lanzamiento de misiles y drones iraníes experimentó una reducción de más del 90%, lo que supone una merma notable en la opción de Irán para realizar ataques contra intereses estadounidenses y sus aliados regionales. El propio Cooper afirmó que el aparato de defensa y fabricación militar de Irán se encuentra en un proceso de “eliminación” sin posibilidad de reconstrucción en el corto plazo, como resultado de la ofensiva.

La campaña impactó también en las actividades logísticas y en la capacidad de proyección naval de Irán. Cooper indicó que, tras décadas en las que los grandes buques iraníes “amenazaron y acosaron al transporte marítimo mundial”, estos navíos ya “no están navegando” y han perdido el potencial de actuación fuera de sus inmediaciones. “Mi evaluación operativa es que ahora han perdido la capacidad de proyectar de manera significativa su poderío naval e influencia en la región y en todo el mundo”, expresó el jefe de CENTCOM, según reportó Europa Press.

En cuanto al impacto humano, las autoridades iraníes cifraron en más de 1.500 los fallecidos atribuidos a la ofensiva combinada de Israel y Estados Unidos. La organización Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó la estimación de víctimas mortales a más de 3.300 personas, según consignó Europa Press. Estos datos ofrecen una dimensión del impacto directo de la campaña sobre la población local y las estructuras de defensa e infraestructuras militares iraníes.

El informe detalla que la superioridad aérea estadounidense se mantiene en los cielos iraníes, con un número acumulado de vuelos de combate que supera los 10.000. Esta presencia reforzada en el espacio aéreo se traduce, según fuentes militares citadas por Europa Press, en una presión constante sobre las posiciones estratégicas y las capacidades defensivas de Irán.

La ofensiva, iniciada a finales de febrero, se inscribe dentro de los objetivos declarados por Estados Unidos y sus aliados de reducir la capacidad de represalia de Teherán. Las acciones coordinadas buscan impedir la reconstrucción de instalaciones militares y logísticas dañadas, mientras la evaluación operativa difundida por el almirante Cooper sostiene que la capacidad de combate iraní seguirá disminuyendo de forma progresiva conforme avanzan las operaciones conjuntas.

En la comunicación pública, Cooper también hizo alusión al “orgullo” expresado tanto por la administración estadounidense como por la ciudadanía hacia los más de 50.000 integrantes de las fuerzas armadas estadounidenses desplegados bajo la operación 'Furia Épica'. Según reportó Europa Press, la participación sostenida de este contingente continúa recibiendo respaldo oficial, mientras se amplía el alcance de ataques y se consolidan los objetivos planteados al inicio de la campaña militar.

Los datos actualizados por el Ejército de Estados Unidos y recogidos en Europa Press muestran que la ofensiva conjunta ya provocó daños masivos a la infraestructura militar iraní, mediante la destrucción de bases, astilleros y factorías asociadas a la fabricación de armamento estratégico, reduciendo de manera efectiva el margen de maniobra operativo y bélico de Irán a nivel nacional y regional.