El Banco de México (Banxico) recorta en 25 puntos básicos los tipos de interés al 6,75%

La decisión refleja preocupación por las proyecciones macroeconómicas y la dinámica inflacionaria, mientras persisten riesgos derivados de la situación internacional y los costos internos, según la Junta, que anticipa una evaluación cautelosa para posibles movimientos futuros

Guardar
Imagen G5WGXWR2O5AXDB3MBWWRCSOKZA

Al interior de la Junta de Gobierno del Banco de México hubo división en torno al recorte de tasas de interés, ya que dos miembros, Galia Borja Gómez y Jonathan Heath, optaron por mantener la tasa de referencia en el 7%, mientras que la mayoría respaldó la reducción. La decisión implicó bajar los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta 6,75%, un ajuste que, de acuerdo con lo publicado por la Junta y reportado por la prensa, se consideró adecuado para responder a la actual coyuntura de inflación y debilidad económica.

Según informó el Banco de México, este movimiento se apoya en la evaluación actual del panorama inflacionario y los riesgos derivados tanto de factores internos como internacionales. Entre los elementos que influyeron en la determinación se incluyen la persistencia de presiones en los precios y los riesgos emergentes relacionados con el contexto geopolítico, destacando, según consignó el banco central, la posible prolongación de la guerra en Irán y sus efectos sobre la inflación.

El medio también detalló que el banco central no encontró señales de que las medidas tributarias implementadas a principios de año hayan provocado efectos secundarios significativos en los precios. Sin embargo, las proyecciones de inflación general para el cierre de 2026 sufrieron aumentos con respecto a previsiones anteriores, un escenario que, conforme a la comunicación institucional, se debe a una dinámica más elevada de la inflación subyacente y a una desaceleración más lenta de lo esperado en la inflación de servicios.

La institución decidió ajustar al alza sus expectativas tanto para la inflación general como para la subyacente entre el primer y el tercer trimestre de 2026. Los factores detrás de estos ajustes incluyen una tracción mayor en la inflación subyacente y un ritmo menor en la reducción de los servicios, de acuerdo con los informes oficiales.

Banxico identificó varios riesgos que podrían presionar aún más los precios. Entre ellos se encuentran las tensiones comerciales globales, condiciones climáticas desfavorables, presiones de costos internos, la persistencia de la inflación subyacente y la depreciación del peso mexicano. Además, el reporte del Banco de México subraya que algunos de estos riesgos están vinculados al entorno económico internacional y a factores climáticos.

Por el contrario, la posibilidad de una menor inflación en México existe si la actividad económica en el país o en Estados Unidos resulta menor de lo pronosticado, si el traspaso de los incrementos de costes hacia los precios resulta menos intenso o si la moneda mexicana logra una apreciación mayor que la observada el año anterior.

En cuanto a las proyecciones concretas, el Banco de México anticipa que la inflación general alcanzará un 4% al concluir el segundo trimestre, una cifra que representa dos décimas por encima de lo calculado en la reunión previa de febrero. Seguidamente, espera una disminución hasta el 3,7% para el tercer trimestre y un 3,5% para el cuarto, este último dato mantiene la previsión del cierre de 2026 sin cambios. Respecto a la inflación subyacente, las previsiones apuntan a un cierre del segundo trimestre en el 4,1%, para caer a un 3,7% en el tercero y a un 3,4% en el cuarto.

El documento difundido por Banxico también prevé que, para diciembre de 2027, tanto la inflación general como la subyacente converjan en el 3%, meta de largo plazo del instituto emisor.

La decisión de recortar las tasas contó con el respaldo de la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y de los subgobernadores José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo. En su comunicado oficial, el Banco de México reafirmó su compromiso con la estabilidad de precios y advirtió que mantendrá una postura cautelosa respecto a futuros movimientos en los tipos de interés. La Junta de Gobierno anticipa que cualquier ajuste adicional se basará en la evolución de las condiciones macroeconómicas y financieras observadas en los próximos meses.