Mueren siete soldados en un nuevo bombardeo contra una instalación militar en el centro de Irak

El Gobierno iraquí confirmó que varios militares fallecieron y más de una decena resultaron heridos tras un ataque en una clínica de Habaniya, hecho calificado como "violación grave" por el Ministerio de Defensa, que exige justicia para las víctimas

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El Ministerio de Defensa iraquí confirmó que las labores de búsqueda en la clínica militar de Habaniya seguían activas tras un ataque que dejó numerosas víctimas entre el personal de las fuerzas armadas. Según informó la agencia Europa Press, el bombardeo alcanzó una clínica y una unidad de ingeniería militar cerca de las 9:00 horas locales, cobrándose la vida de siete soldados y provocando heridas a otros trece efectivos del ejército iraquí.

De acuerdo con Europa Press, la acción fue calificada por el Gobierno de Irak como una "grave violación" de las normativas internacionales que amparan tanto a instalaciones médicas como al personal médico y militar que trabaja en ellas. El Ministerio de Defensa subrayó que el suceso constituye una "escalada peligrosa" y exige que los responsables sean llevados ante la justicia, señalando que atacar centros de atención médica representa una infracción directa a instituciones dedicadas a salvar vidas y atender a combatientes.

El comunicado oficial recogido por Europa Press destacó la determinación de las fuerzas armadas iraquíes de mantener sus labores, pese a la gravedad del suceso. "Estos ataques cobardes no disuadirán a nuestro personal de cumplir con su deber, sino que solo aumentarán su determinación y resolución para continuar con sus tareas al servicio de la nación y su pueblo", expresó el Ministerio de Defensa en su declaración. Asimismo, la cartera recordó su "derecho total" a tomar todas las medidas necesarias para responder a esta agresión.

El ataque contra la clínica militar se produjo apenas un día después de que el primer ministro iraquí, Mohamed Shia al Sudani, citara a los embajadores de Estados Unidos e Irán para protestar por una ola de acciones ofensivas relacionadas con el conflicto en Oriente Próximo. Según publicó Europa Press, el lunes se registró la muerte de al menos quince integrantes de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP)—milicias proiraníes integradas en el aparato de seguridad nacional—durante un bombardeo atribuido a Washington, que impactó sobre una posición en la provincia de Anbar, en el oeste de Irak. Un comandante de las FMP se encontraba entre las víctimas fatales.

En paralelo, Europa Press detalló que otro ataque adjudicado a Teherán sobre dos bases situadas en la región semiautónoma del Kurdistán iraquí resultó en la muerte de seis efectivos de las fuerzas de seguridad kurdas. Estos incidentes se enmarcan en una escalada tras la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán, la cual se desarrolló mientras ambas potencias sostenían conversaciones para negociar un nuevo acuerdo nuclear.

A raíz de estas acciones, el Gobierno de Irak intensificó sus reclamos a la comunidad internacional para que se respeten los acuerdos que protegen a las instalaciones y el personal médico en situaciones de conflicto armado. El Ministerio de Defensa recordó que las leyes internacionales prohíben ataques contra infraestructuras sanitarias, subrayando la importancia de que los responsables rindan cuentas ante la justicia.

La región de Habaniya, situada en el centro del país, ya había experimentado episodios de violencia en el contexto del conflicto que involucra a actores locales y potencias extranjeras, según Europa Press. Los recientes bombardeos han evidenciado la persistente fragilidad de la seguridad en Irak en medio de las tensiones internacionales que repercuten directamente sobre el territorio nacional.

Además, ante las muertes de soldados y la afectación a instalaciones médicas, las autoridades iraquíes recalcaron la dimensión humanitaria y jurídica de los hechos, instando al cumplimiento de los tratados internacionales y la protección de quienes se encuentran en el ejercicio de funciones sanitarias y militares. La exigencia principal se centra en que estos ataques sean debidamente investigados y que se adopten medidas para evitar nuevas agresiones a unidades e infraestructuras críticas para la protección de la salud y la seguridad, según consignó Europa Press.