Las milicias proiraníes FMP de Irak acusan a EEUU de matar a uno de sus comandantes en un ataque en Anbar (oeste)

Un comandante de una destacada facción respaldada por Teherán perdió la vida junto a varias personas tras un bombardeo imputado a fuerzas norteamericanas, según un duro comunicado que responsabiliza a Washington de violar la soberanía nacional y el derecho internacional

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El comunicado de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP) responsabilizó a Washington por la muerte de Saad Dawai al Baiyi, comandante de operaciones en la provincia de Anbar, junto con varios milicianos, resultado de un ataque aéreo acusado a Estados Unidos. Según consignó el comunicado difundido en la madrugada de este martes y citado por diversos medios internacionales, el grupo calificó el incidente como una agresión flagrante perpetrada contra su cuartel general mientras sus miembros cumplían tareas asignadas. El texto de las FMP volvió a exigir a las fuerzas políticas iraquíes una respuesta a lo que consideran violaciones reincidentes por parte de Washington y solicitó posturas definidas que velen por la integridad territorial del país.

De acuerdo con la información divulgada por las FMP y replicada por distintos portales informativos, la agrupación no precisó el número exacto de víctimas, aunque sí hizo pública la identidad del comandante fallecido e insistió en que el bombardeo constituyó un acto a traición. El comunicado acusó directamente a las fuerzas estadounidenses y calificó la acción como contraria tanto a la soberanía de Irak como a las normas del derecho internacional y principios humanitarios.

El medio destacó que las fuerzas que integran las FMP, entre las que se encuentran destacados grupos proiraníes como Kataib Hezbolá, forman parte relevante del sistema de seguridad nacional aunque aún no hayan quedado completamente absorbidas dentro de las estructuras del Estado. El documento emitido por el grupo agregó que este tipo de ataques refuerza su determinación a defender la soberanía iraquí por todos los mecanismos legítimos posibles y plantea la urgencia de proteger a la población y las instituciones frente a futuras operaciones extranjeras.

Las tensiones entre las FMP y las fuerzas estadounidenses han escalado desde que, a finales de febrero, Washington junto con Israel lanzara una operación militar por sorpresa contra intereses vinculados a Irán. Desde ese momento, asegura el comunicado, han sucedido ataques recíprocos entre milicias proiraníes y bases o instalaciones norteamericanas situadas en territorio iraquí. Entre los blancos mencionados se encuentra la Embajada de Estados Unidos, aunque en días recientes se habría producido una pausa en las hostilidades alrededor del edificio diplomático, según informó la agrupación.

El ataque en la provincia occidental de Anbar, según reportó la cadena y reproduce el comunicado, es el más reciente de una sucesión de incidentes que han complicado el escenario de seguridad en Irak. Para las milicias proiraníes, este tipo de acciones aéreas subraya la percepción de una política estadounidense que, desde su punto de vista, desconoce la autonomía iraquí e incrementa el riesgo de más enfrentamientos directos.

El texto difundido, según destacó el medio citado, también hace hincapié en la gravedad del impacto social tras el fallecimiento del comandante y sus compañeros. Además, subraya una llamada de alerta a los líderes políticos nacionales para que asuman la responsabilidad de prevenir nuevas transgresiones extranjeras. Las FMP han advertido sobre una posible intensificación de sus actividades de defensa si los ataques continúan, reiterando su intención de emplear todos los recursos legítimos a su alcance.

El comunicado insiste en que los bombardeos de las últimas semanas no solo han producido víctimas entre sus integrantes, sino que ponen en riesgo la estabilidad nacional y la seguridad de infraestructuras críticas, al tiempo que provocan tensiones adicionales en la relación entre Bagdad y Washington. La agrupación considera que la reiteración de operaciones armadas de este tipo podría desencadenar nuevos episodios de violencia, dificultando la implementación de cualquier mecanismo de distensión política o diplomática entre los gobiernos implicados.

Entre las fuerzas señaladas en la región como parte del conglomerado de FMP, Kataib Hezbolá figura como uno de los actores principales en la confrontación con fuerzas estadounidenses. Según puntualizó el comunicado reproducido por los medios, este tipo de incidentes ilustra el complejo panorama de alianzas y conflictos en el oeste de Irak, así como la dificultad para lograr una solución estable y consensuada entre los distintos sectores del Estado y sus aliados externos.