Irán se desvincula del ataque con misiles contra la base de Diego García y habla de "falsa bandera" de Israel

Teherán niega haber lanzado proyectiles contra el enclave británico y estadounidense, señala una operación encubierta y cita la falta de pruebas oficiales, mientras la OTAN y diversas fuentes internacionales mantienen abiertas todas las líneas de investigación sobre la autoría

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El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, criticó recientemente la falta de respaldo del secretario general de la OTAN a las acusaciones de Israel sobre el ataque con misiles contra la base de Diego García, situada en el océano Índico y gestionada conjuntamente por Reino Unido y Estados Unidos. Baqaei afirmó que la negativa de la OTAN a suscribir la información israelí deja en evidencia el cansancio internacional ante lo que calificó como operaciones de “falsa bandera”. De acuerdo con declaraciones divulgadas a través de sus redes sociales, el funcionario iraní sostuvo que “incluso el secretario general de la OTAN, quien es sabido que presiona a miembros de la Alianza para apaciguar a Estados Unidos y apoyar su guerra ilegal contra Irán, se niega a respaldar la más reciente desinformación de Israel”, según reportó el medio.

Según informó el medio estadounidense ‘The Wall Street Journal’, el presunto ataque se habría producido con el lanzamiento de dos misiles balísticos intercontinentales dirigidos a la base militar de Diego García, ubicada a unos 4.000 kilómetros del territorio iraní. El mismo reporte indicó que uno de los misiles no habría alcanzado su objetivo al presentar una falla en pleno vuelo, mientras que el otro habría sido interceptado por un buque de la Armada de Estados Unidos. Hasta el momento, Irán no ha reconocido responsabilidad alguna en el incidente ni ha emitido información oficial sobre un supuesto lanzamiento.

La noticia provocó distintas reacciones en el ámbito internacional. Tal como consignó ‘The Wall Street Journal’, la ministra de Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, calificó los hechos como “ataques imprudentes” atribuidos a Irán, aunque sin aportar pruebas concluyentes sobre la autoría. Por su parte, el jefe del Ejército de Israel, Eyal Zamir, declaró que los proyectiles empleados eran misiles balísticos intercontinentales con capacidad para impactar ciudades europeas como Berlín, París y Roma, incrementando el nivel de alarma acerca de un posible alcance extendido de misiles iraníes.

El medio detalló que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ofreció una entrevista a la cadena de televisión estadounidense CBS en la que matizó la información disponible hasta la fecha. Rutte dijo que la Alianza Atlántica “no puede confirmar” por ahora ni la naturaleza exacta de los proyectiles ni su procedencia, y enfatizó que la investigación continúa. “Lo que sabemos seguro es que (Irán) está cerca de tener esas capacidades. En el caso de Diego García, aún lo estamos analizando”, expresó Rutte durante la entrevista. El funcionario también reiteró el apoyo de la OTAN a la ofensiva desplegada por Israel y Estados Unidos en contra de Irán, pero insistió en la necesidad de agotar todas las líneas de investigación sobre la autoría de los hechos.

La base militar de Diego García ocupa una posición estratégica en el océano Índico y sirve de punto clave tanto para operaciones estadounidenses como británicas en la región. El ataque informado por ‘The Wall Street Journal’ ocurrió sin que existieran evidencias oficiales aportadas por fuentes ajenas a los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel, un hecho subrayado por voceros iraníes como muestra de la ausencia de pruebas concluyentes. Irán volvió a calificar la acción de “falsa bandera” y acusó a Israel de intentar generar desinformación en la comunidad internacional.

Al abordar la dimensión global de este fenómeno, ‘The Wall Street Journal’ y cadenas internacionales destacaron la persistencia de investigaciones abiertas por parte de organismos multilaterales y servicios de inteligencia aliados. La falta de confirmación sobre la autoría por parte de instancias como la OTAN mantiene en suspenso la atribución definitiva de responsabilidad, mientras continúan las indagaciones técnicas y diplomáticas.

De acuerdo con las distintas fuentes consultadas por ‘The Wall Street Journal’, las autoridades estadounidenses y británicas evalúan distintos escenarios y posibles motivaciones detrás del lanzamiento de los proyectiles, sin descartar la hipótesis de una acción planificada con el fin de aumentar la tensión en la región. La base de Diego García, por sus características geográficas y funcionales, se considera un objetivo sensible dentro del equilibrio militar internacional.

El Gobierno de Irán ha mantenido su postura de desvinculación ante el incidente y rechaza cualquier participación en el mismo. Fuentes iraníes han señalado reiteradamente que no existe evidencia oficial que vincule a Teherán con el lanzamiento de los misiles descritos en los reportes iniciales. Paralelamente, insistieron en la existencia de campañas de desinformación procedentes tanto de Israel como de actores alineados con Estados Unidos, según ha reproducido el medio.

Diversos gobiernos europeos y organismos internacionales mantienen la vigilancia sobre el desarrollo de la investigación, solicitando cautela antes de emitir juicios finales sobre la procedencia de los misiles. El jefe del Ejército israelí reforzó su advertencia sobre la capacidad técnica de Irán para fabricar armamento de largo alcance, mientras que la postura oficial de la OTAN y de aliados clave sigue siendo prudente y dependiente de las conclusiones que surjan en las próximas semanas.

La situación destaca la complejidad diplomática y militar de la región del océano Índico, así como el impacto mediático y político de los hechos en los principales organismos internacionales. Las investigaciones en curso se centran tanto en la recolección de datos técnicos sobre el tipo de proyectiles utilizados como en la interpretación de los motivos detrás del ataque, en busca de una mayor claridad para los países involucrados y la comunidad internacional.