Tres guerrilleros muertos en combate con el Ejército en Filipinas

Residentes alertaron a las fuerzas del orden sobre la presencia de insurgentes del NEP en Kabankalan, lo que desencadenó el operativo militar en el que perecieron tres individuos buscados por crímenes en la isla de Negros, según fuentes oficiales

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Las fuerzas del orden filipinas identificaron a los tres individuos que murieron durante el operativo en Kabankalan como miembros del Frente Suroccidental del Nuevo Ejército Popular (NEP), considerado desmantelado por las autoridades tras varios enfrentamientos previos. Según reportó la prensa filipina, las muertes se produjeron tras intensos señalamientos de habitantes locales, quienes denunciaron la presencia de insurgentes en la zona, lo que derivó en la intervención militar en la provincia de Negros Occidental.

De acuerdo con lo detallado por medios filipinos, el incidente ocurrió sobre las 4:00 horas del sábado, cuando efectivos del 47º Batallón de Infantería sostuvieron un tiroteo con un grupo de guerrilleros. El enfrentamiento tuvo una duración de dos minutos y concluyó con el fallecimiento de Milky ‘Gorting’ Sampini, Ritchie ‘Makoy’/‘Akiro’ Verano y Joedil ‘Junjun’/‘Cairo’ Balsimo. Según consignó la agencia filipina PNA, los elementos abatidos eran buscados por su presunta participación en homicidios de civiles y por haber provocado incendios intencionados dentro de la isla de Negros.

El medio PNA citó declaraciones del teniente coronel Dennis Martínez, quien explicó que la operación respondió a las denuncias de pobladores preocupados por la seguridad de la comunidad. El portavoz militar también indicó que los residentes manifestaron enojo por las acciones violentas que se atribuyen a los insurgentes del NEP, lo que habría impulsado la colaboración con las fuerzas gubernamentales en la localización del grupo armado.

Durante la operación, el Ejército aseguró un fusil R4, dos fusiles M16, dos lanzagranadas M203, una granada de mano, además de distintos objetos personales y documentos pertenecientes a los fallecidos, reportó la prensa local. Estos materiales fueron recuperados como evidencia que, según las autoridades, permiten vincular a los abatidos con el Frente Suroccidental del NEP.

La 302ª Brigada de Infantería declaró, según recogió el periodismo local, que tanto Sampini como Verano y Balsimo estaban directamente relacionados con hechos de violencia sobre la población civil, así como con ataques incendiarios en diversos puntos de Negros Occidental.

El NEP, creado en 1969 bajo un ideario marxista-maoísta, mantiene desde entonces una lucha armada con el objetivo de tomar el control del gobierno. Las autoridades filipinas clasificaron a la organización como grupo terrorista en 2020, pero la designación fue anulada por un tribunal de Manila, según informó la prensa de Filipinas.

El incidente en Kabankalan refleja la persistencia de las tensiones en determinadas áreas rurales, donde la presencia de grupos insurgentes sigue originando episodios de violencia y operativos militares. Además, según subrayaron fuentes oficiales, la colaboración ciudadana resultó determinante para el desarrollo del operativo que terminó con el abatimiento de los tres buscados. Las fuerzas de seguridad continúan desplegadas en la zona, manteniendo labores de control para prevenir nuevos episodios y evaluar la situación de seguridad en comunidades afectadas por la actividad guerrillera.

Los hechos expuestos forman parte de un largo historial de enfrentamientos que involucran al NEP y las fuerzas armadas filipinas, un conflicto que mantiene su impacto en distintas regiones de Filipinas desde hace más de cinco décadas. Según la prensa filipina, tanto el Ejército como líderes comunitarios han sido enfáticos al solicitar la coordinación permanente con los residentes para disuadir nuevas incursiones de grupos armados y responder de forma efectiva ante posibles amenazas.