El jefe de los árbitros alemanes subraya que el VAR no ofrece objetividad absoluta

Knut Kircher alertó sobre las expectativas poco realistas en torno al videoarbitraje, insistiendo en que siguen existiendo decisiones sujetas a interpretación humana y que el sistema no elimina polémicas ni errores debido a la subjetividad involucrada

Guardar

Kircher indicó que la opinión pública en torno al videoarbitraje y la labor de los árbitros se ubica actualmente en un punto de gran tensión, según relató al diario Süddeutsche Zeitung. El foco de las críticas atasca la expectativa de que el VAR, como herramienta de apoyo, elimine las polémicas y los errores en el fútbol profesional. El jefe de los árbitros alemanes sostuvo que el sistema mantiene la subjetividad propia de las decisiones humanas y no puede garantizar que el deporte resulte completamente justo. De este modo, Kircher insistió en que el VAR debe limitar sus intervenciones a situaciones donde exista un error manifiesto por parte del árbitro central, sin extenderse a todas las jugadas controvertidas.

De acuerdo con lo publicado por Süddeutsche Zeitung, Kircher explicó que cada vez que escucha afirmaciones como “el VAR debe hacer que el fútbol sea más justo”, siente mayor frustración ante la resistencia de la realidad de este sistema tecnológico. Kircher aseveró: “El VAR simplemente no puede hacer eso”. Según él, incluso con la implicación de la tecnología, siempre serán las personas quienes tomen la decisión final, ya que cada intervención se basa en criterios e interpretaciones distintas.

El partido reciente entre el Bayer Leverkusen y el Bayern Múnich fue un ejemplo señalado por el jefe arbitral, quien remarcó el escrutinio experimentado por el colegiado Christian Dingert tras las decisiones tomadas durante el encuentro. Kircher describió este partido como una muestra ilustrativa de que el fútbol debe tolerar ciertas situaciones a pesar de los avances tecnológicos en la revisión de jugadas. El VAR, en palabras de Kircher, nunca podrá aportar una objetividad absoluta en todos los escenarios, y así lo reiteró ante el medio alemán.

Süddeutsche Zeitung consignó declaraciones adicionales del directivo arbitral en las que subrayó la importancia de no distorsionar el propósito original del sistema de videoarbitraje. Kircher señaló que es esencial reconocer que aproximadamente un ochenta por ciento, o incluso un setenta por ciento de las decisiones, siguen correspondiendo al criterio del árbitro en el campo, y que el VAR solo debe intervenir en situaciones donde el error sea inequívoco. El directivo advirtió acerca de la tendencia a sobrevalorar las capacidades del videoarbitraje, recordando que el sistema fue concebido únicamente como respaldo en casos excepcionales donde la equivocación resulta muy notoria.

La creciente controversia en Alemania respecto al uso e interpretación del VAR, sumada a los recientes episodios que involucraron decisiones cuestionadas, alimentó el debate sobre si el sistema actúa efectivamente como garantía de justicia. Kircher enfatizó en sus declaraciones a Süddeutsche Zeitung que el fútbol sigue expuesto a discusiones y desacuerdos aun en contextos donde la tecnología tiene un papel relevante. Según el responsable del cuerpo arbitral, es imprescindible que jugadores, entrenadores y aficionados comprendan que no todo puede resolverse a través del videoarbitraje, ya que el margen para la subjetividad permanece intacto.

Según concluye lo reportado por Süddeutsche Zeitung, Kircher reiteró que nunca se prometió que el VAR eliminaría todos los errores en las decisiones arbitrales, y que quienes gestionan el arbitraje insisten en el uso prudente y limitado de esta herramienta. Así, el debate sobre el alcance y los límites del videoarbitraje en el fútbol alemán continúa abierto, y las voces del arbitraje buscan encauzar las expectativas hacia metas más realistas en torno a la justicia deportiva.