Kast lamenta la muerte del carabinero tiroteado en Puerto Varas y avanza que el "crimen" no quedará "impune"

El mandatario chileno expresó su pesar por el deceso de Javier Figueroa Manquemilla tras un episodio violento en el sur, prometiendo encontrar a los autores y afirmando que el gobierno redoblará su respaldo a las fuerzas policiales

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El fallecimiento de Javier Figueroa Manquemilla, sargento de Carabineros en Chile, ocurre en medio de un escenario político marcado por el cambio presidencial y el debate sobre la violencia en el sur del país. De acuerdo con La Tercera, el uniformado murió tras permanecer una semana en estado de muerte cerebral, consecuencia de un disparo recibido en la cabeza durante un ataque en Puerto Varas el 11 de marzo, poco antes del traspaso de mando entre Gabriel Boric y José Antonio Kast. El presidente José Antonio Kast expresó públicamente su pesar por la muerte del sargento y aseguró que la administración trabajará para identificar, localizar y procesar a los autores del hecho, garantizando que el crimen no quedará sin castigo.

Según informó La Tercera, el mandatario utilizó las redes sociales para manifestar su posición respecto a la muerte del sargento, afirmando: “Lamento profundamente el fallecimiento del Sargento Javier Figueroa Manquemilla, quien no pudo sobrevivir al cobarde ataque del que fue víctima hace una semana”. En sus declaraciones, Kast sostuvo además que la muerte de un carabinero representa la pérdida de una parte del país y reiteró su compromiso de fortalecer la protección y el respaldo a Carabineros de Chile, anunciando que el gobierno hará todo lo posible para evitar la impunidad y llevar ante los tribunales a los responsables de este acto.

El atentado que terminó con la vida de Figueroa Manquemilla incrementó la preocupación ciudadana en torno a la seguridad de los efectivos policiales en la región sur de Chile. Según indicó La Tercera, el episodio se enmarca en una serie de hechos violentos ocurridos en zonas donde en los últimos años se han incrementado los ataques y las tensiones contra los miembros de Carabineros. Esta situación ha generado demandas tanto sociales como políticas para que se apliquen medidas de seguridad adicionales y se garantice la protección de quienes integran las fuerzas encargadas del orden público.

La Tercera detalló que la respuesta oficial incluyó mensajes institucionales de condolencia hacia la familia del sargento fallecido, sumados a expresiones de apoyo a Carabineros por parte de diversas autoridades y usuarios en redes sociales. Estas muestras de solidaridad estuvieron acompañadas de reclamos enfáticos para que se haga justicia y se esclarezcan las circunstancias del asesinato del uniformado.

El gobierno chileno, según consignó el medio, mantiene coordinación con la institución policial con el objetivo de monitorear el avance de las investigaciones que buscan identificar y capturar a los responsables del crimen en Puerto Varas. Este seguimiento también contempla la evaluación de los protocolos actualmente vigentes y la revisión de las estrategias para evitar nuevas agresiones a carabineros en servicio.

Organizaciones que agrupan a familiares de los policías se han sumado a las reacciones tras el atentado, solicitando la revisión de las medidas de resguardo que se aplican durante el desempeño de funciones de alto riesgo. La Tercera reportó que estos representantes demandaron garantías adicionales para el cumplimiento seguro de la labor policial y procedimientos más estrictos para la respuesta ante situaciones de violencia dirigidas contra funcionarios del Estado.

La muerte de Figueroa Manquemilla tuvo lugar durante el proceso de transición presidencial hacia la administración de José Antonio Kast, lo que ha puesto en primer plano el tema de la seguridad y la respuesta estatal ante la criminalidad en zonas conflictivas. Según publicó La Tercera, entre las primeras acciones analizadas por el nuevo gobierno se encuentran el refuerzo del vínculo con Carabineros y el impulso de políticas destinadas a asegurar la labor de las fuerzas de orden, considerada prioritaria en el contexto actual del país.

El nuevo mandatario enfatizó, según la publicación, la importancia de proteger a los funcionarios policiales y abordar con firmeza los casos de impunidad relacionados con agresiones a la fuerza pública. Además, reiteró que su administración dedicará todos los recursos necesarios para dar con los responsables del homicidio y transparentar las circunstancias del ataque.

Las implicancias del caso alcanzan tanto a las políticas internas de Carabineros como al debate público sobre la seguridad en Chile. El impacto social de este tipo de hechos ha activado demandas hacia el Estado para que garantice condiciones adecuadas de trabajo y seguridad a quienes integran cuerpos policiales, en especial en regiones donde los conflictos y la incidencia de violencia son elevados.

Tal como indicó La Tercera, la investigación sobre el crimen del sargento continuará bajo vigilancia, mientras las autoridades mantienen la promesa de que los culpables enfrentarán la justicia. El caso sostiene activa la discusión nacional en torno a la relación entre la policía, el Estado y la ciudadanía en materia de seguridad pública.