Chad investiga el ataque desde Sudán que dejó casi 20 muertos y rechaza acusar por ahora al Ejército o las RSF

Autoridades chadianas mantienen abierta la hipótesis sobre quién está detrás del ataque mortal registrado en la frontera con Sudán, mientras especialistas analizan restos balísticos y el presidente ordenó medidas militares y el cierre total del paso fronterizo

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En Chad, expertos están analizando los restos balísticos hallados tras un ataque con proyectil en la frontera con Sudán que provocó la muerte de cerca de 20 personas, entre ellas un menor. Según publicó el medio chadiano ‘Al Wihda’, la investigación oficial se mantiene en marcha mientras las autoridades evitan atribuir responsabilidades directas a alguno de los bandos en conflicto dentro de Sudán. El portavoz del Gobierno, Gassim Cherif, enfatizó que los técnicos trabajan para identificar el tipo de proyectil y su origen exacto, en medio de señalamientos cruzados entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).

Tal como informó ‘Al Wihda’, la posición oficial de Chad es que, aunque se tiene certeza de la procedencia sudanesa del proyectil que alcanzó la localidad de Tina, aún se desconoce cuál de las facciones enfrentadas en el país vecino lo lanzó. Gassim Cherif declaró públicamente: “Los técnicos están en proceso de identificar el proyectil que causó daños en Chad para saber con precisión de dónde proviene… Estamos convencidos de que viene de Sudán, pero no sabemos quién lo lanzó”. Estas declaraciones se dieron tras las acusaciones de las RSF señalando al Ejército sudanés como responsable del ataque, una posición que por ahora las autoridades chadianas no adoptan oficialmente.

De acuerdo con ‘Al Wihda’, el presidente de Chad, Mahamat Déby Itno, reaccionó ordenando el cierre total de la frontera con Sudán y encomendó a las fuerzas armadas chadianas la misión de responder a cualquier nueva agresión que provenga del lado sudanés, independientemente de si la perpetran las fuerzas gubernamentales o las RSF. Esta medida representa una ampliación de la postura defensiva de Chad frente a la intensificación del conflicto en el oeste sudanés y su impacto en la región fronteriza.

El medio detalló que el Ejército sudanés informó haber rechazado una ofensiva de gran envergadura atribuida a las RSF en Tina, área ubicada en el estado de Darfur Occidental y en límite con Chad. Este episodio siguió a los anuncios del grupo paramilitar, quienes aseguraron haber tomado la localidad fronteriza de Karnoi y, posteriormente, la ciudad estratégica de Bara, en Kordofán Norte, incrementando la presión militar en varias zonas de Sudán.

La violencia estalló en abril de 2023 en Sudán, favorecida por desavenencias sobre cómo y bajo qué condiciones integrar a las RSF dentro de las fuerzas armadas estatales. El desencuentro terminó por romper el proceso de transición iniciado tras el derrocamiento en 2019 del expresidente Omar Hasán al Bashir, proceso ya afectado por el golpe de Estado que apartó al entonces primer ministro Abdalá Hamdok. Esta guerra civil derivó en una marcada estabilidad política y social en Sudán, sumando al país a una de las de peor calado humanitario a nivel global.

El conflicto ha impulsado la implicación de varios Estados extranjeros, tanto en apoyo al Ejército como a las RSF, contribuyendo a la prolongación y agravamiento de las hostilidades según reportó ‘Al Wihda’. La consecuencia inmediata recae en la población civil, que afronta desplazamientos masivos, migraciones forzadas hacia países vecinos y la rápida expansión de emergencias sanitarias, debido a las limitaciones generadas por la devastación de infraestructuras críticas. Estas circunstancias han generado preocupación internacional por la incapacidad de asistir a las personas afectadas y el deterioro general de las condiciones de vida en la región.

Especialistas también evaluaron el ambiente de tensión a lo largo de la frontera chadiano-sudanesa, señalando que la presencia en aumento de desplazados pone presión adicional sobre los servicios y recursos. Según consignó ‘Al Wihda’, la decisión de Chad de cerrar la frontera responde a la urgencia de prevenir que los combates se propaguen a su territorio y tratar de controlar los flujos de personas que buscan refugio tras los incidentes militares recientes.

La publicación destaca que, hasta el momento, ni el Ejército sudanés ni las RSF han asumido públicamente la responsabilidad del proyectil que impactó en Tina. Ambos bandos sostienen discursos enfrentados respecto al dominio de las áreas fronterizas, en un escenario que complica aún más la seguridad en Chad y profundiza la incertidumbre sobre el avance de las hostilidades vecinas. El Gobierno chadiano reiteró su postura de mantener la prudencia en las acusaciones mientras el análisis técnico provee certidumbre sobre el origen y tipo de munición usada.