
Un grupo de recipientes de vidrio que llegaron a la península desde talleres de Oriente Próximo y el norte de África, zonas pioneras en el desarrollo de la técnica del vidrio, formarán parte de una nueva fase de intervención y estudio patrimonial en España. Según publicó el Museo Arqueológico Nacional (MAN), estas piezas, fundamentales para entender el origen y la difusión del vidrio en el Mediterráneo, integran una de las colecciones más notables entregadas al museo, tras ser adquiridas por el Ministerio de Cultura en 2023.
De acuerdo con la información proporcionada por el MAN y recogida por la Fundación Iberdrola España, la restauración de este conjunto, compuesto por 187 objetos, cuenta con el respaldo de un convenio firmado a través de la Asociación de Amigos del Museo Arqueológico Nacional (AMAN). El acuerdo facilita los trabajos de conservación y estudio de la denominada colección Giralt de Arquer, cuyo valor histórico y patrimonial describe el museo como sobresaliente.
Esta colección abarca desde objetos realizados en vidrio soplado —técnica ampliamente difundida entre los años 30 a.C. y la época tardorromana— hasta ejemplares fabricados en pasta vítrea, producidos entre los años 300 y 200 a.C. Tal como detalló el MAN, la presencia de piezas procedentes de áreas como Oriente Próximo y África del Norte reviste especial interés, ya que en estos lugares surgió originalmente la fórmula para fabricar vidrio, motivo por el que estos recipientes anteceden a los elaborados en Hispania, siendo testimonio directo de la implantación de una innovación técnica milenaria.
Entre los objetos restaurados predominan artículos de uso cotidiano y de lujo vinculados al almacenamiento y consumo de productos. Según especificó el MAN, dentro del conjunto se encuentran piezas de vajilla, envases destinados a cosméticos y objetos para el aseo personal. El museo ha resaltado la singularidad de varias tipologías incluidas: cuencos de costillas, la pieza denominada biberón, el modiolus, la copa carchesium, distintas jarras flavias y los ungüentarios cuentagotas. Estas formas ilustran el abanico funcional y estético alcanzado por los vidrieros de la Antigüedad.
La investigación asociada a la intervención no solo se centra en la restauración física de los objetos, sino también en su estudio arqueométrico. Según adelantó el MAN, algunos de los recipientes serán sometidos a análisis precisos que permitirán aportar información sobre los talleres donde se fabricaron originalmente y sobre las materias almacenadas en su interior tiempo atrás. Estos procedimientos pretenden profundizar en el conocimiento de las rutas comerciales y los hábitos de consumo que caracterizaron a estas sociedades.
El estado de conservación, aunque generalmente positivo, implica algunos retos. El MAN informó que parte del conjunto muestra descamaciones superficiales consecuencia del prolongado contacto con el suelo y la humedad a lo largo de siglos de enterramiento. Por esto, el proceso de intervención incluye la consolidación de las capas de vidrio afectadas para asegurar la preservación futura de las piezas y garantizar su interpretación en futuras investigaciones.
El vidrio, considerado por el museo como el primer material reciclado por la humanidad, transformó los modos de consumo y conservación mediante recipientes específicos para bebidas, alimentos, aceites y perfumes. Según explicó el MAN, la velocidad con la que esta materia se extendió en las culturas mediterráneas revela su versatilidad y valor en la vida diaria, así como en prácticas de cuidado personal y lujo.
La puesta en marcha de esta restauración responde a una estrategia colaborativa impulsada a través de la Fundación Iberdrola España en alianza con la Asociación de Amigos del Museo, organismo que actúa como puente entre la sociedad civil y la protección del patrimonio arqueológico. Estas acciones, detalladas por la Fundación Iberdrola España y el propio museo, subrayan la importancia de la cooperación público-privada en la conservación de bienes culturales.
El origen y la cronología de las piezas facilitan el estudio comparado entre la producción local hispana y la llegada de artículos orientales y africanos. Los análisis previstos abrirán la posibilidad de identificar técnicas de manufactura, ingredientes utilizados y relaciones comerciales que unieron a distintos centros productores del Mediterráneo antiguo. Según remarcó el MAN, el hallazgo y la conservación de este conjunto refuerzan la capacidad del museo para documentar la historia del vidrio en Europa y el Mediterráneo.
El trabajo extenso sobre la colección Giralt de Arquer se inserta en una tendencia de investigación integral sobre materiales patrimoniales, basada tanto en su valor histórico como en las posibilidades que ofrece el avance tecnológico para el estudio de objetos antiguos. El museo y la Fundación Iberdrola España han reiterado la relevancia de la colaboración institucional para asegurar que las piezas rescatadas de colecciones privadas pasen a enriquecer la investigación y el patrimonio públicos.
La restauración en marcha permitirá la futura exposición y estudio de los 187 objetos, todos ellos representativos de modos de vida, de intercambio de bienes y de las tecnologías que vincularon a la península ibérica con el resto del ámbito mediterráneo durante más de un milenio. Tal como concluyó el MAN en su comunicación, este proyecto busca no solo la conservación física de la colección, sino también ampliar el conocimiento sobre el desarrollo y uso de uno de los materiales clave para la comprensión de las sociedades antiguas.
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