Muere un palestino en un nuevo ataque del Ejército de Israel contra el sur de la Franja de Gaza

Una persona perdió la vida cerca de la Universidad Al Aqsa en Jan Yunis, según fuentes médicas, mientras continúan los bombardeos pese a la tregua y aumentan las víctimas civiles, advierte el Ministerio de Sanidad gazatí

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Fuentes del Ministerio de Sanidad de la Franja de Gaza reportaron que en las últimas 24 horas se han sumado cuatro nuevos fallecidos a la cifra total de víctimas, tras casi nueve meses del inicio de la ofensiva militar israelí. Según publicó la agencia WAFA citando a personal médico, un palestino perdió la vida cerca de la Universidad Al Aqsa, en Jan Yunis, debido a un bombardeo realizado por el Ejército de Israel. A pesar de un alto el fuego acordado hace semanas con Hamás para implementar una propuesta estadounidense sobre el futuro del enclave, se mantienen las operaciones armadas en el sur del territorio.

De acuerdo con la agencia WAFA y el diario palestino Filastin, el fallecido en el ataque ocurrido este miércoles fue identificado como Muhamad abú Shahla. El Ejército de Israel no ha hecho comentarios sobre este suceso específico. Sin embargo, durante la misma jornada, portavoces militares israelíes informaron la muerte de Yahya abú Labdá, a quien describieron como comandante del departamento logístico de Hamás. Según informó el estamento militar, Abú Labdá estaba a cargo de la adquisición y el traslado de equipamiento militar y armamento para la rama militar de ese movimiento palestino. La agresión que causó su muerte se efectuó el martes previo al ataque en Jan Yunis.

El Ministerio de Sanidad de Gaza difundió un comunicado este miércoles en el que precisa que, desde que comenzó a regir el alto el fuego en octubre, se han contabilizado 677 muertos y 11.813 heridos en el conjunto de la Franja. Adicionalmente, la autoridad sanitaria señaló la recuperación de 756 cadáveres en áreas previamente ocupadas por fuerzas israelíes. El reporte, recogido por WAFA y otros medios, especifica que estos datos se complementan con las cifras totales derivadas desde el inicio de la ofensiva el 7 de octubre de 2023.

El balance oficial proporcionado por el Ministerio gazatí cifra en 72.253 los denominados “mártires” palestinos y eleva a 171.912 la cantidad de heridos desde esa fecha hasta el día de hoy. Además, las autoridades del enclave mantienen que el número real puede ser superior, debido a la presencia de cuerpos aún no recuperados que permanecen bajo escombros o en las calles, en zonas afectadas por combates y bombardeos recientes. Según publicó el Ministerio a través de medios locales y cadenas internacionales, continúan las labores de búsqueda y rescate en distintos puntos del enclave.

Sobre el trasfondo de la escalada, los datos disponibles señalan que la actual situación deriva de la ofensiva israelí en respuesta a los ataques organizados el 7 de octubre por Hamás, que según el balance israelí dejó cerca de 1.200 muertos y en torno a 250 personas tomadas como rehenes. El acuerdo de alto el fuego, alcanzado en octubre y promovido desde Washington, tenía como objetivo crear condiciones para un cese de hostilidades duradero y sentar las bases para discusiones sobre el futuro de la administración civil y seguridad en Gaza.

Pese a ese pacto, las fuentes locales consultadas por WAFA y citadas por el Ministerio de Sanidad advierten que continúan los ataques armados. El impacto de estos episodios ha elevado el número de víctimas civiles y mantiene en alerta máxima a los organismos humanitarios que operan en la zona. A la ausencia de declaración oficial israelí respecto a la muerte de Muhamad abú Shahla se suma la preocupación manifestada por organizaciones palestinas sobre la perduración de actos bélicos en áreas próximas a infraestructuras civiles como universidades y hospitales, según recogió la prensa local.

El intercambio de comunicados entre las partes y la persistencia de las cifras en ascenso alimentan un clima de incertidumbre en torno al desarrollo de la tregua. Por último, el reporte del Ministerio gazatí, replicado por la agencia WAFA, subraya el deterioro de las condiciones sanitarias y la saturación de los centros médicos en la Franja ante el incremento continuo de víctimas y el desafío que representa la recuperación de cuerpos en entornos de riesgo y destrucción.