Irak reinicia la exportación de petróleo a través de Turquía tras un acuerdo con las autoridades kurdo-iraquíes

Tras más de tres años de interrupción y en medio de una crisis regional, Bagdad logra una nueva coordinación con el Kurdistán iraquí que permite reabrir el flujo de crudo hacia el puerto de Ceyhan, clave para la economía local

Guardar
Imagen YYI7WJMQNJCUDPLPVD4WXQOSDM

Tras un periodo en el que las exportaciones de petróleo desde la región semiautónoma del Kurdistán iraquí permanecieron suspendidas desde marzo de 2023 por una decisión judicial internacional, las autoridades iraquíes han logrado un acuerdo con sus contrapartes kurdas que permite el reinicio del flujo de crudo hacia el puerto de Ceyhan, en Turquía, reactivando una ruta clave para la economía del país. Según informó el medio, tanto el Gobierno de Irak como las autoridades del Kurdistán iraquí anunciaron este miércoles la reanudación de los envíos a través del oleoducto con Turquía, medida que tiene lugar en medio de restricciones adicionales en el estrecho de Ormuz, impuestas por Irán tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes.

El Ministerio de Petróleo de Irak, en una declaración difundida por sus redes sociales, señaló la reactivación de las operaciones en el oleoducto de Ceyhan. De acuerdo con esta comunicación, el restablecimiento de la exportación ocurre “tras un periodo de cierre que supuso un desafío significativo al sector petrolero”, y es resultado directo del reciente acuerdo alcanzado entre Bagdad y las autoridades de la región autónoma kurda. El ministro agregó que la reanudación “contribuye a la reactivación de una de las ramas de exportación estratégica y aumenta la flexibilidad del sistema de exportación de petróleo de Irak”. Remarcó que el proceso arranca con una capacidad diaria inicial de 250.000 barriles.

La noticia fue confirmada también por el Ministerio de Recursos Naturales del Kurdistán iraquí, que destacó mediante un anuncio en sus redes sociales el inicio de la exportación de los mencionados 250.000 barriles de petróleo desde Kirkuk a través del oleoducto regional con la meta de transportarlos hasta el puerto turco de Ceyhan. De acuerdo con lo consignado por el medio, esta reapertura representa una integración de esfuerzos entre los entes relevantes de ambas administraciones para cumplir objetivos nacionales comunes.

El funcionamiento del oleoducto se había visto interrumpido en marzo de 2023 después de que un tribunal de arbitraje internacional emitiera un fallo que paralizó la exportación de petróleo iraquí a través del territorio del Kurdistán en dirección a Turquía. Durante más de tres años, esta suspensión significó un golpe para la economía nacional, ya que Irak depende en gran medida de las exportaciones energéticas canalizadas por el estrecho de Ormuz, precisamente afectadas actualmente por las restricciones impuestas por Irán. Según publicó el medio, el contexto regional, marcado por la volatilidad tras los ataques estadounidenses e israelíes contras infraestructuras iraníes, acentuó la urgencia por diversificar y asegurar las rutas de exportación.

El acuerdo alcanzado entre Bagdad y Erbil, capital del Kurdistán iraquí, supone, según comunicaron las partes y registró el medio, un avance sustancial para el sector energético local. Voceros oficiales apuntaron que la solución buscó resolver diferencias anteriores sobre la gestión y los ingresos del crudo extraído en la región norte, permitiendo así un restablecimiento formal y coordinado del comercio hacia el mercado internacional a través de Turquía.

La reanudación del flujo petrolero podría aliviar parcialmente la presión financiera sobre Iraq, cuya economía depende de forma significativa de los ingresos generados por el sector energético. El puerto de Ceyhan, punto estratégico de salida para el petróleo iraquí, está considerado uno de los principales destinos de exportación y comercialización de crudo de Oriente Medio hacia Europa y Asia, elemento que resalta la importancia de normalizar este tránsito, según consignó el medio.

El Ministerio de Petróleo de Irak destacó que restablecer la operación de este ramal estratégico permite al país incrementar la flexibilidad de su estructura exportadora, en un momento donde las restricciones y bloqueos en el estrecho de Ormuz comprometen la continuidad de los envíos hacia los mercados internacionales. Ambas administraciones, iraquí y kurda, coincidieron en que este relanzamiento representa el resultado de la integración y la cooperación institucional, aspectos considerados clave para la estabilidad y el crecimiento del sector petrolero, según declaró el ministro y recogió el medio.

La crisis en la región, agravada por las recientes medidas iraníes en los accesos marítimos, dificultó aún más la logística de exportación para Irak, que experimentó una caída relevante en sus ingresos petroleros durante las semanas previas a este acuerdo. La reapertura del oleoducto no solo es vista como una medida para reactivar la economía iraquí sino como una vía que puede ayudar a mitigar la inestabilidad producida por las tensiones geopolíticas en la región, según detalló el medio.