VÍDEO: Trump critica la falta de "entusiasmo" de aliados de implicarse en una misión "menor" en el estrecho de Ormuz

Durante una intervención desde la Casa Blanca, el mandatario estadounidense reclamó mayor implicación de aliados ante la amenaza en Ormuz, subrayando que “otros países obtienen mucho más petróleo del estrecho” y que “el nivel de entusiasmo me importa”

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Durante su discurso desde la Casa Blanca, Donald Trump expresó descontento hacia el papel de sus aliados internacionales ante la situación en el estrecho de Ormuz. El mandatario estadounidense cuestionó la voluntad de cooperación de aquellos países que, aseguró, cuentan desde hace décadas con protección militar de Estados Unidos y mantienen contingentes militares estadounidenses en su territorio. Según Europa Press, Trump criticó especialmente el nivel de implicación que han mostrado algunos aliados históricos de su país, considerando que la misión propuesta para desbloquear el paso marítimo tiene dimensiones limitadas y demanda una participación plural.

El presidente de Estados Unidos remarcó que algunos países se muestran “muy entusiasmados”, en contraste con otros—cuya identidad evitó precisar—que mantienen una actitud distante, pese a la presencia de hasta 45.000 soldados estadounidenses en su territorio dedicados a su seguridad. Trump argumentó que este hecho resulta especialmente significativo porque, según afirmó, Estados Unidos lleva “40 años” garantizándoles defensa frente a amenazas externas. El mandatario subrayó que el grado de entusiasmo y compromiso de estos países resulta relevante en un contexto en el que Washington busca una respuesta colectiva ante los riesgos de bloqueo en Ormuz.

Trump reclamó públicamente que los países que dependen en mayor medida del abastecimiento de petróleo que circula por el estrecho aumenten su participación en el despliegue internacional propuesto. El medio Europa Press detalló que Washington busca que socios de la OTAN, así como naciones de Asia y Europa, se involucren activamente en el dispositivo que garantice la seguridad de la navegación en esta ruta estratégica, tras los ataques atribuidos a Irán contra buques de paso en respuesta a las presiones políticas y militares de Estados Unidos e Israel sobre Teherán.

En este punto, el presidente estadounidense especificó que Estados Unidos obtiene actualmente “menos del 1%” de su petróleo del estrecho de Ormuz. En contraste, destacó que Japón depende en un 95% de las importaciones petroleras que transitan por este paso, China en un 90% y Corea del Sur alrededor de un 35%. Trump declaró: “Recomendamos encarecidamente a otras naciones cuyas economías dependen del Estrecho mucho más que la nuestra… queremos que vengan y nos ayuden con el estrecho”.

Ante la falta de adhesión inmediata por parte de aliados europeos como Francia, Alemania o Reino Unido —quienes, según informó Europa Press, descartaron sumarse de inmediato al despliegue—, Trump reiteró la urgencia de una coalición plural para responder a los incidentes recientes. El presidente estadounidense insistió en que la operación “va a requerir que se disparen muy pocos tiros porque no les quedan muchos”, minimizando la envergadura militar de la acción propuesta y enfocándose en su carácter más bien disuasorio y de control.

Trump manifestó que “numerosos países han confirmado que están en camino”, aunque reconoció que los niveles de respaldo varían considerablemente. En sus palabras, existen aliados que “no estaban tan entusiasmados”, a pesar de que han recibido ayuda sostenida de Washington por décadas. Para el mandatario, este contraste resulta discordante dado el historial de compromiso de Estados Unidos en la seguridad internacional y la magnitud de los beneficios económicos que estos socios obtienen gracias al libre tránsito de petróleo por Ormuz.

La comparecencia del presidente recuperó la tensión generada en las últimas semanas, después de una serie de ataques atribuidos a Irán sobre embarcaciones en el estrecho, situación interpretada como represalia ante la presión militar y diplomática que ejercen tanto Washington como Tel Aviv contra la República Islámica. Según información de Europa Press, esta coyuntura ha motivado a la administración Trump a insistir en la necesidad de una misión internacional que garantice la libre navegación y el suministro energético para los países más afectados por cualquier restricción o bloqueo.

El medio Europa Press precisó que Trump considera “muy menor” la misión militar propuesta, enfatizando que la participación internacional no se traduce en una intervención de gran escala sino en un esfuerzo coordinado de vigilancia, protección y respuesta ante incidentes puntuales en el tráfico marítimo. Además, el presidente reiteró que Estados Unidos no debería asumir en solitario los costos y riesgos de mantener abierto el corredor marítimo clave para el abastecimiento energético global, especialmente cuando otras economías dependen en mucho mayor grado de esa conectividad.

La comparecencia presidencial contó con referencias reiteradas al histórico papel de Estados Unidos en la defensa colectiva en el marco de la OTAN y a las inversiones realizadas por Washington para proteger a países aliados. Trump expresó su expectativa de que esta contribución se vea correspondida a la hora de colaborar en situaciones que afectan la estabilidad global y el funcionamiento de los mercados energéticos internacionales.

Europa Press recogió que, en ese contexto, Trump insistió en la importancia de que los gobiernos destinatarios de petróleo a través de Ormuz asuman responsabilidades concretas como parte de la coalición propuesta por Estados Unidos. Las negociaciones y contactos diplomáticos se ven marcados por la urgencia ante el riesgo de interrupción del tránsito en esta zona, vital para la economía mundial. La posición de la administración estadounidense recalca la premisa de reparto equitativo de responsabilidades y cuestiona la resistencia de algunos aliados a asumir un papel activo en la protección del corredor marítimo.

En suma, Estados Unidos mantiene su llamado a la implicación de socios estratégicos en la protección del paso de Ormuz, argumentando que la dependencia energética de varios países —en especial Japón, China y Corea del Sur— amerita un mayor grado de compromiso en las operaciones de seguridad internacional impulsadas desde Washington. Las declaraciones de Trump intensifican la presión sobre los aliados, que valoran riesgos y beneficios antes de formalizar su participación en la misión.