VÍDEO: Israel lanza nuevas "operaciones terrestres limitadas" contra "bastiones clave" de Hezbolá en el sur de Líbano

Fuerzas de defensa israelíes han iniciado incursiones puntuales en zonas controladas por la milicia chií respaldada por Irán, tras artillería y bombardeos previos, buscando reforzar su seguridad en el norte en medio de una escalada regional

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A pesar de la existencia de un acuerdo de alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024, tanto las autoridades libanesas como el grupo Hezbolá han criticado de manera reiterada la presencia militar de Israel en cinco posiciones en el sur de Líbano. Este despliegue, desafiando las disposiciones del pacto, se ha mantenido a pesar de la exigencia de Beirut y la formación chií de una retirada total del Ejército israelí de la zona fronteriza. La tensión se ha incrementado por la postura de Israel, que justifica su permanencia y sus continuas operaciones alegando la necesidad de actuar contra las actividades de Hezbolá, posición que según Europa Press también ha sido rechazada y condenada por Naciones Unidas.

Según detalló Europa Press, el lunes el Ejército israelí informó sobre el inicio de “operaciones terrestres limitadas y selectivas” en el sur de Líbano contra lo que describió como “bastiones clave” de Hezbolá. La acción, explicó el comunicado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), busca crear “una capa adicional de seguridad para los residentes del norte de Israel” y forma parte de una serie de esfuerzos defensivos que incluyen el desmantelamiento de infraestructura empleada por la milicia chií respaldada por Irán, así como la eliminación de sus integrantes presentes en la región.

De acuerdo con Europa Press, las operaciones terrestres recientes en territorio libanés ocurrieron en un contexto de escalada, potenciado tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, y han sido precedidas por bombardeos y ataques de artillería dirigidos contra “numerosos objetivos terroristas” de Hezbolá. El Ejército israelí ha subrayado que su actual campaña, tanto aérea como terrestre, obedece a un objetivo principalmente defensivo. “Esta actividad forma parte de unos esfuerzos defensivos más amplios para establecer y reforzar una postura defensiva avanzada”, indicó la comunicación publicada en las redes sociales oficiales de las FDI.

En este nuevo episodio del conflicto en la frontera entre Israel y Líbano, el saldo de víctimas ha continuado aumentando. Las autoridades libanesas han elevado a 850 el número de fallecidos como resultado directo de los continuos bombardeos israelíes de las últimas semanas, reportó Europa Press. Estos ataques y despliegues terrestres se han presentado en respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte de Hezbolá, que a su vez respondió al asesinato del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, durante la operación contra el país asiático. En este ambiente de retaliación cruzada, Israel afirmó que sus fuerzas actúan exclusivamente en defensa y orientadas a impedir ofensivas sobre la población civil israelí del norte.

Europa Press publicó que, según el Ejército israelí, la decisión de Hezbolá de unirse a las hostilidades bajo la influencia iraní ha provocado que las Fuerzas de Defensa de Israel tomen medidas “vigorosas” y mantengan operaciones sostenidas para “no permitir daños a los ciudadanos del Estado de Israel.” Esta línea de actuación ha incluido el uso previo de artillería y bombardeos intensos sobre enclaves identificados como infraestructura de Hezbolá, antes del ingreso de unidades terrestres en la región del sur libanés.

Las acciones bélicas recientes de Israel en territorio libanés han sido objeto de nueva condena internacional y crítica frontal por parte de las instituciones libanesas y Hezbolá. Naciones Unidas se sumó a los pronunciamientos de rechazo, recordando que el alto el fuego implicaba la retirada total de ambas partes del sur del Líbano, punto que se mantiene como motivo de disputa entre los principales actores implicados en el conflicto, según consignó Europa Press.

El contexto general de esta escalada regional se ha agravado por el cruce constante de ataques y la falta de resolución sobre la presencia militar en la frontera. Tanto en el plano diplomático como en el operativo, las autoridades libanesas han insistido en la necesidad de una retirada israelí completa del territorio, mientras que Israel sostiene que sus acciones encuentran fundamento en la respuesta a amenazas directas de Hezbolá, incluso en el clima posterior al acuerdo de alto el fuego.

A través del último comunicado, las FDI remarcaron su política de intervención directa solo tras ataques previos de la milicia respaldada por Irán y reiteraron que su objetivo principal consiste en asegurar la zona norte del país y responder proporcionalmente a cada incidente, conforme reportó Europa Press. El intercambio de ataques y la dinámica de represalias han marcado el pulso de la frontera en los meses recientes, sin que hasta el momento se haya producido un cese efectivo de las hostilidades ni se haya logrado una aplicación completa de las condiciones acordadas en noviembre de 2024.