Traumatólogo advierte del riesgo de abandonar demasiado pronto la rehabilitación de un esguince de tobillo

Especialistas advierten que suspender prematuramente el proceso de recuperación tras una torcedura puede derivar en inestabilidad articular, reincidencias y posible desgaste del cartílago, incrementando el riesgo de complicaciones como artrosis y necesidad de cirugía futura

Guardar
Imagen DHABWE5RDBC6HNLYWAGBVGO2PI

Dejar incompleta la fase de fortalecimiento y propiocepción tras un esguince de tobillo puede favorecer la aparición de inestabilidad articular y aumentar el riesgo de nuevas lesiones, advirtió el traumatólogo Rodrigo Hidalgo, especialista en Pie y Tobillo del Centro Médico Quirónsalud Plaza Euskadi. Según reportó el medio, esta situación puede conducir con el tiempo a un deterioro progresivo del cartílago, lo que a su vez abre la posibilidad de desarrollar artrosis o requerir, en última instancia, un tratamiento quirúrgico.

De acuerdo con lo publicado, Hidalgo explicó que no completar la rehabilitación o suspenderla antes de tiempo tiene consecuencias tanto a corto como a largo plazo. Entre ellas, se encuentra la inestabilidad persistente del tobillo, que no solo aumenta las reincidencias, sino que también puede implicar un desgaste acelerado de la articulación. El experto sostuvo que la rehabilitación representa aproximadamente la mitad del proceso de recuperación total y enfatizó que retomar la actividad física tras unos días de dolor e inflamación no equivale a una recuperación real. Tal como consignó la plataforma, es común que las personas subestimen la gravedad de los esguinces, lo que lleva a tratar la mayoría de los casos como lesiones leves, pese a que no todos evolucionan favorablemente.

Hidalgo señaló que la estabilidad del tobillo se debe tanto a los ligamentos como a la musculatura circundante. Según detalló para el medio, ignorar la fase de fortalecimiento muscular y propioceptiva deja desprotegida a la articulación, ya que la recuperación del ligamento lesionado no garantiza por sí sola la estabilidad funcional. Además, el especialista mencionó que recurrir habitualmente a tobilleras o vendajes fuera del periodo indicado representa otro error, ya que estas ayudas externas reducen el trabajo que debería realizar la musculatura encargada de sostener la articulación.

El articulista reportó igualmente que cada episodio de torcedura implica una sobrecarga adicional para el tobillo, lo que acelera el desgaste y deterioro del cartílago. Esto puede derivar con el paso del tiempo en la aparición de artrosis temprana, condición caracterizada por dolor crónico, limitación funcional y potencial necesidad de cirugía en el futuro. En términos de prevención, Hidalgo subrayó la importancia de completar todo el proceso de rehabilitación con el fin de reducir la posibilidad de daños estructurales y reincidencias.

Respecto al tratamiento, el medio recogió que la mayoría de los esguinces de tobillo se maneja de manera conservadora, es decir, mediante protocolos de reposo, rehabilitación funcional y fisioterapia. No obstante, cuando de manera persistente se observa inestabilidad tras completar la recuperación, o cuando las torceduras se repiten con frecuencia, el especialista recomendó valorar soluciones quirúrgicas. En palabras de Hidalgo, en estos casos puede ser necesario reparar o reconstruir los ligamentos afectados a través de técnicas mínimamente invasivas.

El reportaje detalló que los procedimientos quirúrgicos actuales, como la reparación del ligamento lesionado o la ligamentoplastia, permiten intervenir mediante artroscopia, una técnica que emplea incisiones pequeñas para facilitar la recuperación y mitigar las complicaciones postoperatorias. El especialista precisó que los plazos orientativos para retomar actividades normales varían conforme al procedimiento realizado: entre tres y cuatro meses si se realiza una reparación simple, y entre cuatro y seis meses cuando se recurre a una reconstrucción con ligamentoplastia.

De acuerdo con lo publicado por el medio, los esguinces de tobillo representan una de las lesiones musculoesqueléticas más comunes en la consulta médica. La tendencia a tratarlas como situaciones intrascendentes eleva el riesgo de recaídas y complicaciones futuras. Hidalgo instó a los pacientes y profesionales sanitarios a adoptar un enfoque integral que contemple tanto la recuperación de los ligamentos como el refuerzo de la musculatura para restaurar la estabilidad articular.