El Ibex 35 retrocede un 1% a media sesión y pierde los 17.200 puntos, con el crudo en 96 dólares

La escalada en la cotización del petróleo y el gas, impulsada por la tensión en Oriente Próximo y los ataques en el estrecho de Ormuz, sacude los mercados bursátiles europeos mientras la Bolsa española registra fuertes caídas a media jornada

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Las dificultades para atravesar el estrecho de Ormuz han provocado que los productores de crudo en la región del Golfo reduzcan su producción, lo que a su vez ha impulsado una importante subida tanto en el precio del petróleo como del gas natural. Según informó el medio que provee la información, a esta coyuntura se suman los ataques a barcos petroleros y una casi paralización del tráfico marítimo en la zona, por donde pasa aproximadamente una quinta parte del flujo mundial de petróleo y gas. Esta situación ha tenido un impacto relevante en los mercados, con caídas perceptibles en las bolsas europeas, incluyendo la Bolsa española, que muestra descensos notables a media jornada.

De acuerdo con la publicación, el Ibex 35 se sitúa en los 17.173,60 puntos tras retroceder un 1,03% durante la media sesión de este jueves, en una jornada dominada por la volatilidad de los precios energéticos. El petróleo Brent, usado de referencia en Europa, presenta un aumento del 4,86% y alcanza los 96,46 dólares por barril. El barril estadounidense West Texas Intermediate (WTI) registra un alza del 4,34% situándose en 91,04 dólares. De manera paralela, el gas natural también incrementa su valor en los mercados europeos, ya que el contrato TTF, negociado en los Países Bajos, sube un 1,17% y se sitúa en 50,86 euros por megavatio hora.

El conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, según detalla la fuente original, resultó en una subida rápida del petróleo Brent, que durante la noche llegó a perforar los 100 dólares por barril antes de moderarse a lo largo de la mañana. Ante este escenario, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) procedió a liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas, siendo la mayor acción de este tipo en su historia, con Estados Unidos aportando 172 millones de barriles. Sin embargo, estas medidas no han logrado mitigar el movimiento alcista de los precios de la energía, lo que refleja la preocupación de los mercados respecto a una posible extensión del conflicto y del cierre parcial de rutas energéticas clave.

Analistas de la firma Renta 4, citados por el medio de referencia, sostienen que para ver una reducción sostenida en los precios del petróleo, es necesario que se reanuden los flujos energéticos que actualmente están interrumpidos. Por el momento esa reanudación no se ha producido, lo que deja a los mercados en una situación incierta.

En el parqué español, algunas compañías energéticas y relacionadas con las infraestructuras muestran comportamiento positivo, encabezadas por Endesa con un aumento del 1%, seguida de Fluidra con una subida del 0,78%, Acciona Energía con un 0,58%, Repsol con un 0,51% y ACS con una mejora del 0,47%. Por el contrario, los descensos más destacados corresponden a Banco Santander con una caída del 1,96%, Bankinter con una baja del 1,86%, Caixabank que retrocede un 1,71% y ArcelorMittal con un descenso del 1,54%.

El medio consigna que el resto de las principales bolsas europeas también muestran comportamientos negativos a media jornada. El Ftse100 de Londres disminuye un 0,46%, el Cac40 de París cae un 0,56%, el Dax de Fráncfort pierde un 0,18%, el FTSE MIB de Milán baja un 0,65% y el EuroStoxx 50 retrocede un 0,73%.

En el mercado de divisas, el euro pierde terreno frente al dólar y se cambia a 1,1559 dólares estadounidenses. Por otro lado, el interés del bono español a 10 años aumenta y alcanza el 3,415%, señalando tensión en el mercado de deuda soberana.

Los expertos y operadores citados reiteran que la normalización de los mercados energéticos depende de la resolución de los problemas de suministro causados por el conflicto en Oriente Próximo y los ataques en el estrecho de Ormuz. Hasta el momento, tanto la liberación de reservas estratégicas por parte de la Agencia Internacional de la Energía como los ajustes de producción de los países del Golfo no han conseguido estabilizar ni los precios ni los volúmenes de suministro internacional.