Europa prolonga por tercera vez su recomendación de evitar volar a Oriente Próximo, hasta el 18 de marzo

La autoridad europea extiende hasta mediados de marzo la advertencia para operar en la región, por posible represalia militar debido a recientes bombardeos, mientras cuantiosas pérdidas y cierres en aeropuertos clave impactan la conectividad mundial

Guardar

El boletín de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) indica que, debido a la intervención militar actual, existe la probabilidad de que ocurran represalias contra objetivos estadounidenses e israelíes, lo que representa riesgos elevados no sólo para el espacio aéreo iraní, sino también para otros estados de la zona donde se encuentran bases militares estadounidenses, o que de alguna manera resultan implicados por las hostilidades y las operaciones militares asociadas, incluidas las interceptaciones. Con este escenario, la agencia ha optado por mantener la advertencia para aerolíneas hasta el 18 de marzo, ampliando la recomendación original frente a la escalada de ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. Según detalló la EASA, la extensión constituye la tercera prórroga de esta medida y afecta a vuelos sobre Bahréin, Irán, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.

De acuerdo con la información difundida por la EASA, la advertencia se sustenta en la posible utilización de sistemas de defensa aérea capaces de alcanzar cualquier altitud, así como la disposición de misiles balísticos y de crucero, lo que amplía la vulnerabilidad del espacio aéreo en toda la región. El documento advierte sobre los riesgos de propagación de ataques, errores en la identificación de aeronaves, fallos en los cálculos y en los procedimientos de interceptación. Estas condiciones se han considerado determinantes para mantener la recomendación de evitar operaciones en el área hasta mediados de marzo.

El Consejo Mundial de los Viajes y el Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) reportó pérdidas de aproximadamente 600 millones de dólares diarios (517 millones de euros) en el sector turístico de Oriente Medio, como consecuencia directa de la situación bélica. Según consignó el WTTC, la región tiene relevancia para el movimiento internacional, al representar el 5% de las llegadas de turistas a nivel global y concentrar el 14% del tránsito de pasajeros internacionales. Debido a esta posición estratégica, la interrupción de la actividad aérea repercute sobre la demanda mundial y afecta la conectividad en distintos continentes.

El medio añadió que los principales aeropuertos regionales, entre los que se encuentran Dubái, Abu Dabi, Doha y Bahréin, han presentado cierres o restricciones operativas a raíz del incremento de la violencia. Estos centros de aviación gestionan conjuntamente cerca de 526,000 pasajeros diarios. La paralización y las alteraciones en sus actividades han tenido un efecto considerable, no sólo en la región, sino en la conectividad global y en las cadenas logísticas vinculadas al tráfico aéreo.

Tal como informó la EASA en su boletín, la recomendación se dirige a todas las compañías aéreas que se desplacen por los espacios aéreos mencionados, tras considerar que la volatilidad del conflicto supone riesgos adicionales e imprevisibles. Las medidas establecidas se revisarán en función de nuevos desarrollos militares o diplomáticos en la zona.

La extensión de la advertencia se produce en un contexto marcado por una serie de bombardeos recientes, que han ampliado la incertidumbre de las autoridades de aviación respecto a la seguridad operacional en Oriente Próximo y el golfo Pérsico. Vuelos comerciales y de carga han debido ajustar sus rutas, mientras se evalúan regularmente los riesgos derivados del despliegue de sistemas militares en tierra y aire.

En la información incluida por el WTTC y referida por la EASA, se concluye que los cierres e interrupciones en los aeropuertos clave de la región generan un impacto en la economía global, debido al rol fundamental del área como punto de tránsito e intercambio. Según el organismo, cada restricción en la región conlleva efectos en la planificación de las aerolíneas y en el itinerario de millones de viajeros a nivel mundial.