Colombia se incauta de más de 1.300 kilos de cocaína en una intervención con apoyo de EEUU y Ecuador

Las autoridades, en colaboración con fuerzas de Estados Unidos y Ecuador, destruyeron cinco centros de procesamiento de droga ligados a una red de alias "Araña", desarticulando estructuras clave y afectando vías regionales del tráfico ilícito

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Las instalaciones clandestinas desmanteladas tenían capacidad para generar hasta siete toneladas mensuales de cocaína, de acuerdo con información oficial difundida al cierre de la operación. Según reportó el medio Europa Press, la reciente ofensiva conjunta entre las autoridades de Colombia, Estados Unidos y Ecuador resultó en el desmantelamiento de cinco centros de elaboración de drogas ilegales y la incautación de 1.373 kilogramos de cocaína en el suroeste colombiano.

De acuerdo con el ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, las fuerzas participantes, entre ellas la Policía Nacional de Colombia, la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y entidades ecuatorianas, destruyeron cinco laboratorios identificados como pertenecientes a la red criminal encabezada por el individuo conocido como alias "Araña". Europa Press detalló que los centros estaban situados en las localidades de Puerto Asís (Putumayo) y Tumaco (Nariño), regiones señaladas como puntos estratégicos en los corredores transnacionales del narcotráfico.

El ministro Sánchez, citado por Europa Press, indicó que estos laboratorios integraban una estructura fundamental para el tráfico de drogas en la región, al funcionar no solo en la producción de la sustancia, sino también en su transformación: dos instalaciones estaban destinadas a la fabricación de cocaína y las otras tres al procesamiento de pasta base, comúnmente conocida como crack. El destino de la droga producida era, según Europa Press, su transporte inicial hacia Ecuador y, posteriormente, a Centroamérica y Estados Unidos, lo que encaja dentro de las rutas utilizadas tradicionalmente para el envío de cargamentos ilícitos hacia el norte del continente.

El resultado de la operación incluyó además la incautación de 2.350 galones de cocaína en suspensión, 2.750 galones de pasta base en suspensión, 4.450 galones (aproximadamente 8.900 litros) de insumos químicos líquidos y 150 kilogramos de insumos sólidos, elementos esenciales para el procesamiento de los estupefacientes. Entre el material decomisado, informó Europa Press, sobresalen siete destiladores industriales y 24 equipos técnicos vinculados a las fases de síntesis y refinamiento de la droga.

Pedro Sánchez manifestó que estas acciones forman parte de la respuesta estatal contra las economías ilícitas y resaltó que el poder de coordinación internacional incrementa la presión sobre las redes criminales. Según consignó Europa Press, Sánchez remarcó que una de las metas de estos operativos es “golpear las finanzas de los grupos criminales”, así como cerrar las rutas de tráfico que generan inestabilidad en la región y deterioran la seguridad de las comunidades locales.

La relevancia de las estructuras ilegales desarticuladas fue subrayada por el ministro, quien puso en contexto las dimensiones transnacionales del tráfico de drogas. Tal como precisó Europa Press, Sánchez recordó que estos enclaves de procesamiento y tránsito de narcóticos han sido objetivos priorizados incluso por la política antidrogas de la administración estadounidense encabezada por Donald Trump.

Según la información consolidada en el reporte de Europa Press, las autoridades aseguraron que continuarán con la cooperación internacional para dificultar la operatividad de redes como la liderada por alias “Araña” y, al mismo tiempo, proteger a los habitantes de zonas donde el narcotráfico tiene impacto directo en la vida cotidiana y la economía local. Insistieron en la necesidad de mantener la presión mediante acciones conjuntas, dado que la fragmentación de las rutas y la destrucción de infraestructuras suponen un golpe para la logística criminal.

Las cifras reportadas, la dimensión de la infraestructura intervenida y la cooperación internacional en el operativo evidencian el alcance de la red narcotraficante y el enfoque trasnacional con el que las autoridades de Colombia, Estados Unidos y Ecuador abordan la problemática en la región andina.