ARCO celebra el desnudo: vendida la orgía entre líderes mundiales como Von der Leyen, Merkel o Hillary Clinton

Las controvertidas obras de Kubra Khademi, adquiridas por una suma destacada en ARCO, generan debate internacional al retratar a destacadas figuras femeninas del poder mundial con guiños provocadores y mensajes feministas según la autora, exiliada en Francia

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Dentro de la serie 'Pan, trabajo, libertad', la artista afgana Kubra Khademi ha representado a figuras femeninas internacionales en escenas cargadas de simbología, seleccionando a destacadas líderes como Jacinda Ardern, Roselyne Bachelot, Claudia Sheinbaum, Sanna Marin y Ellen Johnson Sirleaf. Según detalló Europa Press, Khademi ha planteado estas imágenes como respuesta al silencio de estas figuras frente a la situación de las mujeres en Afganistán. El centro de la noticia gira en torno a la venta en ARCO de tres pinturas de Khademi por un total de 60.000 euros, en las que aparecen representadas líderes mundiales como Ursula von der Leyen, Angela Merkel, Hillary Clinton y Kamala Harris en escenas explícitas que han generado debate a nivel internacional.

Según consignó Europa Press, la galería Eric Mouchet, que cuenta con sedes en París y Bruselas, participó en ARCO presentando obras de Khademi que exploran temas feministas a través de representaciones provocadoras, una de ellas mostrando una orgía entre líderes femeninas del poder mundial. Las otras dos pinturas adquiridas presentan, respectivamente, a varias de estas figuras contemplando el arca de Noé y una interpretación de 'La Libertad guiando al pueblo', obra de Eugène Delacroix.

El catálogo de Khademi incluye desnudos de personalidades como Margaret Thatcher y Benazir Bhutto, ambas fallecidas. Según reportó Europa Press, la artista explicó que, al incluirlas en escenas sexuales y afectuosas, busca señalar la posibilidad de un modelo social alternativo al patriarcado dominante. Khademi justificó en sus declaraciones que la representación de estas mujeres responde al papel que han ocupado o que, según su opinión, no han desempeñado de forma activa frente a las violaciones de los derechos de las mujeres afganas.

La presencia de Khademi en el circuito artístico europeo se consolidó tras su exilio en Francia hace diez años. De acuerdo con información de Europa Press, la artista abandonó Afganistán en 2015 después de una ‘performance’ pública en la que lució una armadura al pasear por las calles de Kabul. Esta acción representativa, que pretendía denunciar la vulnerabilidad de las mujeres, desembocó en una condena a muerte emitida en su país natal.

El precio alcanzado por las piezas, de 60.000 euros en conjunto, fue confirmado por fuentes de la galería ante Europa Press. Esta cuantía ha subrayado no solo el valor artístico de la obra, sino también la atención que han generado los contenidos de Khademi en el mercado internacional y en medios de comunicación. El enfoque de la autora, que presenta a las máximas representantes del poder femenino en situaciones sexualizadas, ha provocado diversas reacciones, posicionando el debate sobre los límites del arte contemporáneo, la crítica política y el feminismo.

De acuerdo con los datos proporcionados por Europa Press, las escenas realizadas por Khademi no se limitan al desnudo, sino que están impregnadas de simbolismo, como ocurre en la recreación del famoso cuadro de Delacroix, en la que introduce nuevos sujetos históricos. En una de las piezas, las líderes femeninas vislumbran el arca de Noé, introduciendo referencias bíblicas para sugerir otros modelos de salvación o liderazgo desde una óptica contemporánea y feminista.

Durante la cobertura de Europa Press, la artista relató que ha desnudado pictóricamente a diversas mandatarias internacionales como respuesta a lo que considera una actitud pasiva ante la situación en Afganistán. A través de estas composiciones, Khademi propugna la viabilidad de estructuras políticas ajenas al sistema patriarcal, señalando explícitamente la necesidad de romper el silencio y revisar el papel que desempeñan las figuras femeninas en los espacios de poder.

La trayectoria de Khademi en el arte político ha estado marcada desde sus primeras intervenciones públicas en Kabul, donde la ‘performance’ con armadura buscó posicionarse frente a la represión y la discriminación. A raíz de estas manifestaciones, según publicó Europa Press, la artista se vio obligada a solicitar asilo en Francia, desde donde ha continuado explorando el tema del cuerpo femenino y el poder en su producción artística.

La serie presentada en ARCO por la galería Eric Mouchet ha representado un punto de inflexión al colocar en primer plano obras críticas con líderes reconocidas en el escenario global. La venta de estas piezas en una de las principales ferias de arte contemporáneo ha impulsado la discusión sobre la relación entre arte, activismo político y repercusión mediática, según lo difundido por Europa Press.

A través de sus declaraciones a Europa Press, Khademi reivindicó que su trabajo se sostiene sobre la necesidad de visualizar la opresión que sufren las mujeres en contextos donde se restringen sus derechos. La selección de líderes como protagonistas de sus pinturas responde, según explicó, al deseo de señalar responsabilidades individuales y colectivas, introduciendo a las figuras en el debate sobre la complicidad internacional ante el sufrimiento ajeno.

La recepción de estas obras en ARCO plantea interrogantes acerca del grado de libertad otorgado al arte contemporáneo en la denuncia social, el uso del cuerpo y la representación del poder. La atención mediática e institucional generada por la serie de Khademi evidencia el interés y la controversia que suscitan propuestas artísticas comprometidas con el feminismo y la crítica política, según la información obtenida por Europa Press.