El 60% de enfermeras y fisioterapeutas se ha planteado abandonar la profesión por problemas de conciliación, según SATSE

Más de dos tercios de profesionales señalan insatisfacción por la falta de equilibrio entre trabajo y vida personal, mientras una macroencuesta revela un impacto significativo en su salud, economía y perspectivas laborales, según datos del sindicato SATSE

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La percepción de que la falta de medidas para conciliar vida laboral y familiar impacta directamente en la atención a pacientes representa un malestar compartido por una parte significativa de los profesionales de enfermería y fisioterapia en España. Un estudio reciente presentado en el Día Internacional de la Mujer por el Sindicato de Enfermería (SATSE) revela que el 68,36% de las enfermeras y fisioterapeutas expresa insatisfacción con la conciliación entre su trabajo y su vida personal, una situación que lleva al 60,4% a plantearse abandonar la profesión. Así lo informó SATSE, tras analizar los resultados de una macroencuesta en la que participaron 11.481 profesionales, de los cuales el 87,85% son mujeres y el 12,15% hombres.

El medio SATSE detalló que esta encuesta constituye el eje central de la campaña “Que no dejen tu vida en pausa”, orientada a denunciar públicamente los desafíos que enfrentan las enfermeras y fisioterapeutas para equilibrar su vida profesional y personal. La investigación muestra un efecto notorio no solo en la satisfacción profesional, sino también en la salud y las perspectivas laborales del colectivo. El 61,2% de las personas encuestadas reconoce que los problemas de conciliación afectan a su salud mental y el 56,87% indica repercusiones sobre su salud física. Por otra parte, la mitad del grupo consultado sitúa estos problemas como un obstáculo para las relaciones familiares y personales, y el 47,15% atribuye a esta causa una merma en su rendimiento laboral.

SATSE informó que el 78,82% de las enfermeras y fisioterapeutas identifica que la escasez de políticas de conciliación incide en el cumplimiento de las responsabilidades familiares. Casi la misma proporción (77,82%) indica que el estrés laboral genera un impacto negativo en la vida personal y familiar. Estas estadísticas ponen de manifiesto la gravedad del dilema que atraviesan los profesionales del sector y advierten sobre un posible efecto en la calidad del sistema asistencial.

Las condiciones laborales que dificultan la conciliación han sido analizadas en detalle en la macroencuesta. Según publicó SATSE, el 81,61% considera la falta de personal como el principal factor que agrava el problema. Le siguen los cambios de turnos imprevistos, señalados por el 69,54%; la obligación de trabajar en fines de semana y festivos, mencionada por el 60,48%; la deficiente programación anticipada de los cuadrantes de trabajo, citada por el 57,87%; y la obligatoriedad de trabajar por la noche, un aspecto señalado por el 55,48% de las personas encuestadas.

Otras consecuencias detectadas en el informe de SATSE afectan directamente al desarrollo profesional y económico de las enfermeras y fisioterapeutas. Carmen Guerrero, secretaria de la Comisión de Igualdad del sindicato, expuso que las principales repercusiones se manifiestan en la pérdida de oportunidades laborales y formativas, además de dificultades para planificar la vida a corto, medio y largo plazo. Según consignó SATSE, el 61,48% de las profesionales destaca que la falta de conciliación repercute negativamente en su trayectoria profesional. Un 47,9% reconoce que ha tenido que renunciar a oportunidades de formación, el 23,5% ha declinado propuestas laborales y el 14,4% ha perdido opciones de promoción.

El impacto económico tampoco pasa inadvertido. De acuerdo con SATSE, el 54,71% manifiesta notables perjuicios económicos relacionados con la ausencia de medidas de conciliación. Un dato relevante es que el 80,12% de las enfermeras y fisioterapeutas afirma tener bajo su responsabilidad el cuidado de hijos o familiares dependientes. Por este motivo, el 39,06% ha solicitado algún permiso para la reducción de jornada laboral, una decisión que conlleva una reducción en sus ingresos.

Sobre posibles soluciones, SATSE informó que la reciente reforma de la Ley del Estatuto Marco del personal estatutario en los servicios de salud incorpora medidas consideradas como avances sustanciales. Paloma Repila, adjunta a la Secretaría de Acción Sindical del sindicato, resaltó entre los principales logros el reconocimiento explícito del derecho a la conciliación, la regulación de jornadas de 35 horas semanales, la limitación en el número de guardias y la posibilidad de una mayor previsibilidad en la planificación de turnos. Además, la nueva legislación reconoce el periodo de “solape de jornada” como tiempo efectivo de trabajo, amplía la consideración del trabajo nocturno y obliga a los servicios de salud a negociar un Plan de Conciliación, una práctica que anteriormente no era obligatoria.

Entre otras medidas, se introduce el derecho a la desconexión digital fuera del horario laboral y la posibilidad de disfrute fraccionado de las excedencias por cuidado de familiares. Según publicó SATSE, la entidad vigilará que ninguna de estas mejoras se vea alterada o eliminada durante el proceso legislativo en el Congreso. Una vez aprobada la reforma, SATSE prevé acudir a las mesas de negociación autonómicas para exigir la implementación efectiva y expedita de estas disposiciones.

Paloma Repila reiteró, según detalló SATSE, que la insuficiencia de enfermeras en España obliga a reclamar plantillas ajustadas a la complejidad asistencial, haciendo referencia al proyecto de ley sobre ratios de enfermería que aún se tramita en el Congreso. La sindicalista insistió en que avanzar en estas demandas no solo contribuirá a la salud y el bienestar de las profesionales, sino también a mejorar la calidad del sistema sanitario y la atención que reciben los pacientes.

La encuesta y las declaraciones recogidas por SATSE ponen en relieve el peso de la situación vigente sobre la vida de miles de enfermeras y fisioterapeutas, así como el entramado de factores laborales, económicos y sociales que dificultan su desarrollo personal y profesional en España.