La Reina Letizia, Joaquín Prat, o Mariló Montero. Así está siendo el multitudinario adiós a Fernando Ónega

Numerosas figuras del periodismo y la política, entre ellas altos cargos y reconocidos comunicadores, se congregaron en la Casa de Galicia de Madrid para rendir tributo a Fernando Ónega, resaltando su legado y la huella que dejó en generaciones

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En un ambiente marcado por el pesar familiar y la presencia de destacados referentes de diversas áreas, la Casa de Galicia en Madrid sirvió de escenario para despedir a Fernando Ónega, una figura ampliamente reconocida dentro del periodismo español. Según informó el medio original, la familia eligió este recinto en honor a los orígenes gallegos del periodista, fallecido el martes a los 78 años, para instalar allí la capilla ardiente, a la que acudieron amigos, colegas y diferentes personalidades con el objetivo de brindar apoyo a su viuda, Ángela Rodrigo, y a sus tres hijos: Cristina, Sonsoles y Fernando.

De acuerdo con la publicación, la despedida contó con la presencia de la Reina Letizia, quien sorprendió con su asistencia al velatorio. Letizia, quien mantiene una amistad cercana con Sonsoles Ónega desde los inicios de ambas en CNN+ en 1998, señaló que su intención fue “honrar” la figura del periodista y acompañar a su amiga tras la pérdida de su padre. En sus palabras, Fernando Ónega representó un “referente inalcanzable”, rol que marcó sus años de formación en la Facultad de Ciencias de la Información durante los años noventa. La Reina añadió que asistió también para “dar un abrazo a mi amiga por la muerte de su padre”, refirió el medio citado.

La monarca explicó la ausencia del Rey Felipe VI, quien se encontraba en Sevilla por compromisos oficiales, acto por el que justificó no poder acompañar en persona. Más allá de la familia y la Reina, numerosos compañeros del ámbito periodístico asistieron para rendir homenaje. Según reportó el medio, miembros del equipo del programa ‘Y ahora Sonsoles’ como Pepa Romero, Carlos Quílez y Valeria Vegas se sumaron a la congregación, así como amigos cercanos como Joaquín Prat, quien enfatizó la impronta dejada por Ónega en el periodismo nacional a lo largo de las últimas décadas.

A la ceremonia también acudieron otros profesionales de la comunicación, como Mariló Montero, quien utilizó sus redes sociales para expresar que Ónega fue, más allá de un mentor profesional, un amigo cuya ausencia resultará difícil de sobrellevar. Junto con Montero se presentaron personalidades como Manel Fuentes, Iñaki Gabilondo junto a su esposa Lola Carretero, Lorenzo Milá y su pareja Sagrario Ruiz, además de periodistas como Pilar García Muñiz y Pilar Cernuda.

El impacto de Fernando Ónega superó el ámbito periodístico y se extendió a la esfera política, dado su papel como cronista de la Transición. Según consignó el medio, referentes políticos también quisieron demostrar públicamente su reconocimiento y pesar. Entre ellos, el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, quien mantenía una relación de amistad con Ónega, y Alberto Aza, exjefe de la Casa de Su Majestad el Rey, visiblemente afectado durante la despedida. También estuvieron presentes figuras como Pepe Blanco, así como las ministras Isabel Rodríguez y Elma Saiz.

El evento dejó patente la influencia intergeneracional y transversal del legado de Fernando Ónega, confirmando su lugar en la historia contemporánea del periodismo y la política en España, de acuerdo con lo publicado en la fuente original. Numerosos asistentes remarcaron su huella docente y vital, tanto en el desarrollo de profesionales de la información como en la interpretación pública de procesos políticos recientes.