Aumentan a seis los militares estadounidenses muertos por la ofensiva de EEUU contra Irán

Seis integrantes de las fuerzas armadas estadounidenses han perdido la vida tras ataques recientes, según confirmó el Mando Central, que aún no ha publicado sus identidades mientras se prevén acciones militares más contundentes contra objetivos estratégicos de Irán

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Las autoridades estadounidenses informaron este lunes sobre la localización de los restos de dos militares que permanecían desaparecidos tras los primeros ataques iraníes en la región, lo que eleva a seis la cifra total de militares estadounidenses fallecidos en los recientes enfrentamientos directos entre Estados Unidos e Irán. De acuerdo con el Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM), este balance se actualizó tras la recuperación de los cuerpos en una instalación que había sido blanco de los ataques llevados a cabo por fuerzas iraníes.

Según difundió el CENTCOM mediante un mensaje en redes sociales, hasta las 16:00 horas del este del 2 de marzo se contabilizaron seis militares estadounidenses muertos en combate. El texto oficial detalló que aún no se publicarán las identidades de los fallecidos, ya que se aguarda un plazo de al menos 24 horas tras el aviso formal a los familiares directos. Tal como reportó el CENTCOM, la recuperacion reciente de los restos se concretó en una instalación militar atacada en los primeros bombardeos atribuidos a Irán.

El fin de semana anterior, el Ejército estadounidense había anunciado ya la muerte de cuatro soldados, después de que uno de los heridos graves sucumbiera a sus lesiones, incrementando de esta manera la cifra oficial de víctimas mortales. Según consignó el CENTCOM, los decesos constituyen hasta el momento el mayor número de bajas para un solo enfrentamiento directo entre ambos países desde el inicio de la actual escalada de tensión regional.

Respecto a la respuesta militar, el secretario de Estado Marco Rubio comunicó desde el Capitolio que la ofensiva de Estados Unidos contra objetivos vinculados a Irán no solo continuará, sino que se prevé el inicio de una etapa “aún más dura”. Rubio declaró ante la prensa: “la próxima fase será aún más dura para Irán de lo que es ahora”. El secretario se negó a proporcionar detalles específicos sobre las estrategias previstas para futuras acciones, aunque advirtió que los “golpes más duros” ocurrirán en breve.

Rubio precisó que la meta de la misión abarca la destrucción de la infraestructura que permite a Irán operar y desarrollar misiles balísticos y capacidades navales, así como la producción de estos sistemas. De acuerdo con lo publicado por CENTCOM y confirmado por Rubio, las fuerzas armadas estadounidenses enfocan sus acciones en debilitar la capacidad militar ofensiva de la República Islámica para evitar futuras amenazas.

“El objetivo es la destrucción de sus capacidades de misiles balísticos y sus capacidades navales,” sostuvo Rubio, agregando que la misión incluye la anulación de la posibilidad de manufactura de armamento similar por parte de Irán. También señaló que el Gobierno estadounidense espera una transformación política interna en el país asiático: “Esperamos que el pueblo iraní pueda derrocar a este gobierno y establecer un nuevo futuro para ese país. Nos encantaría que eso fuera posible”, expresó Rubio, según recogió el mismo comunicado.

El secretario de Estado cuestionó abiertamente al liderazgo iraní, particularizando en el ayatolá Alí Jamenei, a quien calificó como un “clérigo radical”. Rubio argumentó que el régimen iraní estaría bajo el control de figuras religiosas que, desde su visión, toman decisiones de política internacional guiadas por convicciones teológicas con proyección apocalíptica. Según reportó CENTCOM y reflejó Rubio en sus declaraciones, esa conducta genera preocupación sobre el curso que podría tomar el conflicto si la escalada continúa.

Estados Unidos ha elevado el nivel de alerta en varias de sus bases repartidas en Medio Oriente, adoptando medidas de seguridad reforzadas mientras se desarrollan nuevas operaciones. Las autoridades han reiterado el compromiso con la protección de su personal militar en el extranjero y señalaron que cualquier ofensiva será respondida en proporción a los daños sufridos, según reiteró el propio mando militar a través de sus canales oficiales.

Las recientes declaraciones y actualizaciones del CENTCOM subrayan la gravedad del actual ciclo de hostilidades entre Washington y Teherán. La intensificación de los ataques y la perspectiva de nuevas intervenciones militares agregan presión sobre la situación regional, generando incertidumbre en torno a posibles repercusiones tanto a nivel militar como político.