Israel niega toda responsabilidad en el ataque contra una escuela primaria en el sur de Irán

El portavoz militar israelí asegura que no hubo implicación ni de fuerzas israelíes ni estadounidenses en el bombardeo que costó la vida a decenas de menores en Hormozgán, mientras UNICEF llama a proteger a los civiles y respetar el derecho internacional

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El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, Nadav Shoshani, afirmó que no existió ningún tipo de implicación ni de fuerzas israelíes ni estadounidenses en el ataque aéreo dirigido contra una escuela en la provincia iraní de Hormozgán, suceso que provocó la muerte de casi 150 personas, en su mayoría menores, según reportó Europa Press. Shoshani declaró: “No tenemos conocimiento de ningún ataque israelí o estadounidense en ese lugar hasta el momento”. Además, puntualizó que, aunque Israel tiene capacidad para alcanzar objetivos a más de 1.500 kilómetros de distancia, niega categoricamente cualquier participación en el incidente. De acuerdo con Europa Press, estas declaraciones llegan después de que el gobierno iraní responsabilizara públicamente a Israel del ataque, ocurrido el sábado en el sur del país.

Europa Press indicó también que la negativa de Israel coincidió con la reacción del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), organización que expresó una “profunda preocupación” por los actos violentos registrados en Irán, en especial por los ataques a escuelas. UNICEF detalló en un comunicado que existen informes sobre ataques en instituciones educativas iraníes, incluida una escuela de niñas situada en Minab, en la provincia de Hormozgán.

Desde la oficina alemana de UNICEF, la organización resaltó que “los ataques contra civiles y bienes de carácter civil, incluidas escuelas, constituyen una violación del derecho internacional”. Según publicó Europa Press, UNICEF hizo un llamamiento a todas las partes involucradas en el conflicto para que actúen con máximo autocontrol y cumplan plenamente con las obligaciones que el derecho internacional humanitario y los derechos humanos les imponen, particularmente en lo que respecta a la salvaguarda de la población civil y de los servicios esenciales de los que depende la supervivencia de los niños.

La provincia de Hormozgán, al sur de Irán, fue escenario del reciente ataque aéreo que provocó la muerte de cerca de 150 personas, la mayoría menores de edad, según informaron fuentes locales. Europa Press recogió que el impacto del bombardeo resultó especialmente devastador en una escuela primaria, donde se encontraban principalmente niñas.

Además del rechazo de cualquier responsabilidad por parte de Israel, las declaraciones del portavoz militar buscaron subrayar que el país dispone de capacidades militares para operar a gran distancia, pero que en este caso no existió acción alguna de sus fuerzas ni de Estados Unidos, apuntó Europa Press.

UNICEF reiteró enfáticamente que los ataques a instalaciones educativas y a la población civil tienen consecuencias directas para la vida y el desarrollo de los menores. En el comunicado citado por Europa Press, la organización recordó que “los ataques a civiles y bienes de carácter civil, incluidas las escuelas, constituye una violación del derecho Internacional”.

Al mismo tiempo, el pronunciamiento de UNICEF incluyó una exhortación a todas las partes a proteger a la infancia y a respetar tanto la integridad de la sociedad civil como el acceso a servicios esenciales, lo que implica escuelas, hospitales y otras infraestructuras críticas.

Mientras tanto, las autoridades iraníes continúan señalando a Israel como responsable del ataque, según informó Europa Press, en medio de una creciente tensión en la región y de las denuncias constantes por parte de organismos internacionales sobre el impacto de la violencia en la población civil.

La situación en Irán, marcada por el bombardeo en la provincia de Hormozgán, pone el foco en la protección de los derechos de la infancia y la observancia de las normas internacionales en contextos de conflicto, según la cobertura de Europa Press. Tanto las negativas israelíes como los llamados de la ONU subrayan la controversia y el escrutinio que rodean las actuaciones militares en zonas sensibles, especialmente cuando afectan a menores y centros educativos.