El IGN habla de "escenario de tranquilidad" en el Teide y descarta vinculación entre el último terremoto y los enjambres

Especialistas niegan relación entre el reciente temblor y los movimientos sismovolcánicos registrados en la isla, subrayan que los datos actuales no evidencian riesgo inminente y llaman a la calma tras el sexto enjambre en menos de un mes

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La actualización de los planes de emergencia y la concienciación ciudadana son elementos señalados como pendientes por parte de expertos en sismología de Canarias, quienes insisten en que, aunque existen mecanismos como el Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (PEVOLCA), la mayoría de los municipios de Tenerife no presentan un sistema completamente adaptado a los cambios recientes en la configuración del territorio y a los avances en el monitoreo volcánico. Esta valoración se produce tras el sexto enjambre sísmico registrado en la isla en menos de un mes, un fenómeno que ha despertado inquietud pública, aunque los principales organismos y especialistas descartan que exista un riesgo inminente de erupción o una vinculación directa con el reciente temblor percibido en Gran Canaria y Tenerife.

Tal como informó Europa Press, Rubén López, portavoz del Instituto Geográfico Nacional (IGN), indicó que el terremoto de magnitud 4,1 experimentado el jueves en las islas de Gran Canaria y Tenerife se originó en el llamado ‘Volcán de Enmedio’, una zona reconocida por su alta sismicidad. López señaló de forma categórica que este evento no mantiene ninguna relación con la actividad sismovolcánica actualmente presente en Tenerife. Según detalló el IGN, la isla ha experimentado enjambres sísmicos, el sexto en apenas tres semanas según la presidenta del Cabildo Insular, Rosa Dávila, pero ni los datos actuales ni la evolución histórica de estos fenómenos muestran señales de cambio inminente en el estado de alerta.

De acuerdo con las palabras del portavoz del IGN, la situación en Tenerife permanece bajo un “escenario de tranquilidad” tanto a corto como a medio plazo. López explicó que la sismicidad detectada en la isla se clasifica como actividad inusual pero no necesariamente alarmante ni indicativa de movimientos volcánicos inminentes. “Tenemos una actividad inusual en Tenerife desde hace semanas, ha habido enjambres desde 2016 y (si esto) es indicativo de que va a pasar algo, pues ahí no podemos llegar. Con estas señales a corto y medio plazo no tenemos constancia de que pueda pasar algo más. Ahora mismo los escenarios son de tranquilidad. Si algo cambiara, pues habría que irlo analizando”, declaró el especialista a Europa Press.

Sobre la naturaleza de los enjambres sísmicos, López distinguió estos episodios de los terremotos convencionales. Según su descripción, lo que está sucediendo en Tenerife obedece a movimientos de fluidos, posiblemente magmáticos, a profundidades de ocho a diez kilómetros bajo la superficie. A modo de comparación ilustrativa, el experto señaló que estos movimientos producen una resonancia similar a la vibración que se genera en una tubería cuando circula agua a presión. El IGN mantiene bajo observación el origen exacto de estos enjambres y destaca que el avance en los sistemas de monitorización durante los últimos 20 años permite actualmente detectar movimientos antes inadvertidos, recalcaron los expertos a Europa Press.

Los enjambres detectados no pueden considerarse terremotos sentidos por la población, sino señales captadas únicamente mediante instrumentos científicos. López subrayó que la diferencia clave radica en que, mientras los terremotos sentidos implican la rotura de roca con una liberación energética considerable, en los enjambres actuales esta condición no se cumple. Esta distinción resulta fundamental para evaluar y comunicar el nivel real de riesgo existente. De igual modo, la deformación de la superficie terrestre permanece en niveles bajos, según el IGN.

En relación a cómo se evaluaría un potencial riesgo de erupción, el especialista del IGN explicó que sería necesario observar variables concretas, como un notable aumento en la sismicidad sentida por la población o un incremento significativo en la deformación superficial. Ninguna de estas señales se ha presentado en los periodos recientes de actividad, como publicó Europa Press.

Desde el ámbito académico, Fernando Martínez Soto, profesor de Arquitectura de la Universidad Europea de Canarias y experto en sismología, respaldó la desvinculación entre el reciente terremoto y la actividad sismovolcánica en Tenerife. En sus declaraciones a Europa Press, Martínez Soto insistió en que según la información de organismos públicos, en la isla no se espera a corto plazo un ascenso magmático, aunque contempló la posibilidad de un riesgo eruptivo en escenarios a largo plazo.

Martínez Soto valoró positivamente la información “en tiempo real y fiable” que aportan el IGN y el Instituto Volcanológico de Canarias, tal como informó Europa Press, pero resaltó que los planes de evacuación contenidos en el PEVOLCA requieren actualizaciones que incorporen los desarrollos técnicos y cambios urbanos recientes. Explicó que el diseño original de estos protocolos data de principios de los años 2000. Si bien desde entonces se han realizado revisiones parciales, la estructura actual aún no refleja las recientes transformaciones de infraestructuras, edificaciones ni los registros avanzados de datos sísmicos y volcanológicos.

El profesor Martínez Soto precisó que, hasta la fecha, únicamente existe constancia de un simulacro de emergencia volcánica realizado en la localidad de Garachico, en el norte de la isla. El experto lamentó que la mayoría de municipios no posean una cultura de preparación ante estos riesgos y remarcó que, aunque el PEVOLCA y el Instituto Volcanológico de Canarias suelen impulsar actividades divulgativas y de formación dirigidas a la ciudadanía, no existe un plan de emergencias plenamente vigente y adaptado a las circunstancias actuales.

Ambos expertos reiteraron mediante Europa Press la importancia de diferenciar entre los episodios de enjambres sísmicos detectados instrumentalmente y los terremotos percibidos por la población. Mantuvieron el mensaje de tranquilidad, al afirmar que los datos disponibles actualmente no señalan un escenario de riesgo inmediato para la población. Las autoridades y organismos especializados continúan con el monitoreo constante de la situación para detectar rápidamente cualquier variación relevante en los indicadores sísmicos o volcánicos.