Al menos 15 muertos en un bombardeo sobre un gimnasio en el sur de Irán

La ofensiva aérea que golpeó un centro deportivo en Lamerd coincide con ataques sobre escuelas y responde a una escalada militar, mientras el cruce de bombardeos entre Irán, Israel y Estados Unidos eleva la tensión en la región

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En la jornada de este sábado, un ataque aéreo causó la muerte de más de 85 niñas en una escuela femenina de la provincia de Hormozgán, en el sur de Irán. Esta ofensiva se produjo casi al mismo tiempo que otro bombardeo impactó un gimnasio ubicado en Lamerd, provincia de Fars, en la costa iraní del golfo Pérsico. Según consignó la radiotelevisión pública iraní IRIB, al menos 15 personas perdieron la vida en este ataque al centro deportivo, donde, al momento de la explosión, se encontraban niños jugando y realizando actividades físicas.

De acuerdo con la información divulgada por IRIB, la responsabilidad de los bombardeos recae sobre Estados Unidos e Israel, quienes, según la fuente, ejecutaron estas acciones en la mañana del sábado. El medio subrayó que las víctimas del ataque al gimnasio incluían menores de edad que estaban en el lugar cuando se produjo la incursión aérea.

En paralelo al ataque sobre Lamerd, las estimaciones iniciales recogidas por la radiotelevisión estatal situaban el número de fallecidos en el gimnasio en más de 15 personas. Estas cifras se suman a la elevada cantidad de víctimas en la escuela femenina, donde el bombardeo dejó al menos 85 niñas muertas, reportó el medio IRIB. Ambas acciones militares se enmarcan en una escalada significativa de la tensión en la región.

IRIB detalló que los bombardeos efectuados por Israel y Estados Unidos persiguieron el objetivo declarado de forzar un cambio de régimen en Irán. Las operaciones aéreas de este sábado dieron lugar a una respuesta inmediata por parte de Irán, que llevó a cabo ataques en territorio israelí y contra instalaciones militares estadounidenses emplazadas en distintos puntos de la región.

La serie de bombardeos, tanto sobre centros civiles como sobre infraestructuras estratégicas, eleva el número de víctimas y agrava la inestabilidad en el golfo Pérsico y países circundantes. La radiotelevisión pública iraní atribuyó estos hechos a la intensificación del cruce de ataques entre Irán, Israel y Estados Unidos, lo que ha generado alarma entre la población civil y ha provocado llamados de autoridades locales para reforzar las medidas de seguridad.

Hasta el momento, las autoridades iraníes no han ofrecido un balance definitivo de víctimas ni se han pronunciado sobre posibles heridos en los ataques. El medio IRIB, que citó fuentes oficiales, insistió en que ambas ofensivas respondieron a una estrategia coordinada entre Washington y Tel Aviv para presionar al gobierno iraní a través de acciones directas en territorio nacional.

Las instalaciones afectadas, un gimnasio en Lamerd y una escuela femenina en Hormozgán, se encontraban en funcionamiento al momento de los bombardeos, lo que contribuyó a elevar el número de víctimas entre menores y ciudadanos que participaban en actividades cotidianas. Según el medio iraní, la presencia de niños y niñas en los edificios era considerable en el momento del ataque.

El contexto de los hechos se enmarca en una espiral de tensión militar que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, con ataques recíprocos y amenazas de una intensificación del conflicto en la región. La escalada podría tener consecuencias tanto a nivel local como internacional, por la relevancia estratégica del golfo Pérsico y la importancia de la estabilidad regional para el suministro energético mundial, aunque IRIB se centró en los hechos y víctimas de la jornada.

El reporte del medio estatal iraní había señalado que tanto el ataque al gimnasio como el bombardeo sobre la escuela femenina ocurrieron con apenas unas horas de diferencia, lo que refuerza la hipótesis de una operación coordinada y multifocal dirigida contra infraestructuras civiles. No se detalló si hubo previamente advertencias o evacuaciones en las localidades afectadas.

A raíz de estos acontecimientos, el ambiente en las provincias de Fars y Hormozgán presenta un alto grado de incertidumbre, con reportes de movimientos militares adicionales y una vigilancia reforzada en diversas ciudades, según publicó IRIB. La población, especialmente familiares de las víctimas, ha expresado preocupación y exigido información clara y precisa sobre la situación de seguridad y las acciones de respuesta del gobierno iraní.

IRIB también informó que Irán, tras el impacto de los bombardeos, respondió mediante ataques dirigidos tanto contra objetivos en Israel como contra bases militares estadounidenses ubicadas en la región. La amplitud de la réplica y sus efectos sobre las fuerzas extranjeras presentes en Oriente Próximo todavía no se ha cuantificado, según las autoridades citadas por el medio.

El ataque conjunto atribuido a Estados Unidos e Israel implica una fase nueva en el conflicto regional, según analistas entrevistados por la radiotelevisión estatal iraní. Destacaron que la elección de centros deportivos y escuelas sugiere una estrategia para impactar la vida diaria y la moral de la población. Las sucesivas ofensivas y contrataques en espacio de apenas unas horas han dejado un fuerte saldo de víctimas y generaron una oleada de indignación en los medios de comunicación locales e internacionales, de acuerdo con IRIB.