Afganistán denuncia la muerte de medio centenar de civiles en bombardeos paquistaníes

El Ejecutivo talibán confirmó 52 fallecidos, en su mayoría mujeres y menores, tras las recientes operaciones militares de Pakistán en territorio afgano, señalando destrucción de viviendas y severos perjuicios económicos en varias provincias según fuentes oficiales

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El impacto de los recientes bombardeos de Pakistán en Afganistán se refleja en la destrucción de viviendas y en los graves perjuicios económicos sufridos por la población civil de distintas provincias, según autoridades afganas. A raíz de estas operaciones militares, el Ejecutivo talibán ha informado que al menos 52 personas murieron, incluidos un elevado número de mujeres y menores, según publicó el medio original. El viceportavoz talibán Hamdulá Fitrat comunicó en redes sociales que los ataques, iniciados la noche del 21 de febrero, afectaron principalmente campamentos para desplazados, espacios residenciales y lugares públicos.

De acuerdo con la información divulgada por Hamdulá Fitrat, el régimen militar paquistaní lanzó acciones armadas contra grandes campos de desplazados en las provincias de Nangarhar, Kandahar, Paktika, Jost, Kunar y Nangarhar. Estos hechos, según publicó la fuente original, provocaron un saldo de 66 personas heridas y causaron la destrucción completa de ocho viviendas, mientras que otras 14 sufrieron daños parciales. Fitrat añadió que los ataques también generaron importantes pérdidas económicas para la población afectada, en su mayoría integrada por civiles.

El Ministerio de Refugiados afgano denunció que el bombardeo de los campamentos de Torjam y Spin Boldak tuvo carácter indiscriminado. El medio original detalló que entre los fallecidos predominan mujeres y niños que se encontraban en esos asentamientos, desplazados por situaciones previas de inseguridad.

Estos acontecimientos se producen en un contexto de creciente tensión entre las autoridades de Pakistán y el Gobierno talibán. Según informa la fuente, Islamabad proclamó una “guerra abierta” contra los talibán el viernes siguiente a una serie de ataques lanzados desde territorio afgano el jueves anterior, acciones que impulsaron la decisión de bombardear varias zonas dentro de Afganistán. Además de la capital afgana, ciudades como Kandahar resultaron alcanzadas por la ofensiva militar paquistaní, reportó el medio citado.

Las declaraciones oficiales del Gobierno de Pakistán atribuyen el inicio de esta escalada militar a una serie de ataques realizados previamente por fuerzas afganas. En respuesta, lanzaron bombardeos sobre objetivos estratégicos en varias provincias de Afganistán, con importantes consecuencias para la población local tanto en términos de víctimas como de daños materiales.

El conflicto actual ha tenido especial incidencia sobre los desplazados internos, una población particularmente vulnerable por las condiciones en las que viven en los campamentos. Las autoridades afganas insisten en que la afectación sobre viviendas civiles y campamentos se traduce en un agravamiento de la emergencia humanitaria, incrementando la vulnerabilidad de menores y mujeres. A raíz de la ofensiva, muchas familias han perdido su lugar de residencia y su fuente de subsistencia, lo cual profundiza la crisis en la región, según detalló la fuente.

El episodio se suma a una serie de acontecimientos que han deteriorado la relación entre ambos países y han colocado a las poblaciones fronterizas bajo un aumento de violencia y precariedad. El Gobierno talibán sostiene que la magnitud del daño sufrido en las distintas provincias aún se encuentra bajo evaluación, mientras persisten las denuncias sobre víctimas civiles y pérdidas materiales a gran escala, según consignó el medio citado.