Muere un militar sirio en un ataque contra un cuartel del Ejército en Deir Ezzor (este)

Un miembro de las fuerzas armadas perdió la vida tras una emboscada cerca de Mayadín, mientras persisten los atentados en la región y ninguna agrupación ha asumido la responsabilidad del ataque, según fuentes oficiales sirias

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El ejército sirio reportó que durante la jornada del lunes un ataque armado provocó la muerte de uno de sus militares en un puesto de control cercano a la ciudad de Mayadín, ubicada en la provincia oriental de Deir Ezzor. Según informó la agencia estatal SANA, el ataque se registró en un contexto de violencia sostenida en el este de Siria y las autoridades no han confirmado la identidad de los responsables, dado que ninguna organización ha reivindicado la autoría del incidente. La noticia se produce mientras se intensifican los atentados contra instalaciones militares y continúan las operaciones oficiales dirigidas contra el grupo conocido como Estado Islámico en la región.

De acuerdo con la información proporcionada por SANA, además del ataque cerca de Mayadín, otros episodios violentos afectaron a las fuerzas armadas sirias ese mismo lunes en el este del territorio nacional. Cuatro uniformados fueron abatidos en otro suceso, atribuido por las autoridades a elementos “terroristas”, que tuvo lugar en la provincia de Raqqa. El medio estatal precisó que estos ataques recientes se suman a una serie de acciones armadas perpetradas en la zona durante los últimos días.

El ejército sirio ha enfrentado diversos ataques en el este del país desde hace meses, en particular en las provincias de Deir Ezzor y Raqqa, donde el Estado Islámico mantiene presencia y actividades intermitentes. Según recogió SANA, el sábado dos trabajadores del Ministerio de Defensa de Siria —un militar y un empleado civil— perdieron la vida en un ataque que el Estado Islámico reconoció públicamente mediante un comunicado. Estos hechos ponen de relieve la persistencia de células activas de la organización yihadista, a pesar de las campañas militares implementadas para erradicarla.

El sábado, Estado Islámico difundió su primer mensaje de audio en dos años, declaró SANA, utilizando a su portavoz Abú Hudhaifa al Ansari para lanzar reproches hacia la situación política y militar de Siria. En la grabación, el portavoz afirmó que el país ha pasado “de la ocupación iraní a la ocupación turco-estadounidense”. Ese mensaje incluyó un anuncio de “una nueva fase de operaciones” contra las nuevas fuerzas de seguridad establecidas en Siria. Según consignó la agencia oficial, este tipo de declaraciones suelen acompañarse de un aumento en la frecuencia y la intensidad de las acciones violentas.

A lo largo de los últimos meses, las provincias de Deir Ezzor y Raqqa se han mantenido como escenarios de frecuentes enfrentamientos y atentados. Reportes de SANA detallan que las fuerzas armadas sirias implementan operativos regulares contra células sospechosas, especialmente de Estado Islámico, para limitar la capacidad operativa de estos grupos. Sin embargo, los ataques recientes han evidenciado la dificultad persistente para controlar completamente la seguridad en la región.

Ningún grupo armado ha reclamado hasta ahora la autoría del ataque específico ocurrido cerca de Mayadín, subrayó SANA. Las autoridades sirias han reforzado las medidas en los puestos de control y han iniciado investigaciones para esclarecer los hechos y determinar la identidad de los responsables. La agencia de noticias estatal recordó que los ataques previos reivindicados por el Estado Islámico suelen dirigirse contra infraestructuras militares o funcionarios de seguridad, en una estrategia para desgastar la presencia del Estado en las zonas periféricas de Siria.

En lo que respecta al contexto internacional, SANA mencionó que el mensaje del portavoz de Estado Islámico apunta a una visión crítica hacia actores extranjeros con presencia en Siria. La referencia a una “nueva fase” por parte de la organización se produce tras declaraciones y acciones previas en las que el grupo buscó reorganizarse y aumentar su actividad violenta tras periodos de relativa inactividad mediática.

El persistente clima de inseguridad en la zona este de Siria afecta tanto a las fuerzas militares como a la población civil, señaló SANA. Los expertos militares citados por la agencia estatal consideran que la falta de una reivindicación inmediata por parte de agrupaciones armadas puede formar parte de una estrategia para dificultar la respuesta oficial y sembrar incertidumbre entre las autoridades. De acuerdo con el recuento de las autoridades y la cobertura de SANA, la amenaza de nuevos atentados continúa en niveles elevados en varias provincias orientales.

El informe de SANA también recogió antecedentes recientes de ataques a puestos militares y a personal del Ministerio de Defensa en el este de Siria, subrayando el aumento de la frecuencia de este tipo de sucesos desde la reactivación comunicacional del Estado Islámico. La combinación de mensajes públicos y acciones armadas sugiere, según analistas citados, una intención de recuperar protagonismo a través de estrategias de desestabilización concentradas en áreas rurales o menos controladas por las fuerzas gubernamentales.

Las operaciones militares del Ejército sirio contra las células del Estado Islámico continúan en distintas zonas del este del país. La agencia estatal detalló que las campañas buscan neutralizar la capacidad de ataque de la organización, aunque el recrudecimiento reciente de las agresiones muestra que el control militar absoluto sobre la región todavía representa un desafío para las fuerzas oficiales.