Hamás reclama "sanciones disuasorias" a Israel por sus pasos para consolidar su control en Cisjordania

El grupo islamista exige alentar castigos internacionales ante las acciones israelíes en tierras palestinas que generan rechazo global, señalando que “es momento de traducir las afirmaciones en pasos prácticos” para frenar la expansión y desplazamientos

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La reacción positiva de Hamás al manifiesto firmado por 20 países, en el que se condenan las recientes medidas impulsadas por autoridades israelíes en Cisjordania, marca un nuevo llamado de la organización palestina a la comunidad internacional. A través de declaraciones registradas por el diario palestino 'Filastin', el grupo islamista pidió traducir este respaldo diplomático en acciones inmediatas. Hamás exigió la imposición de sanciones que sean “disuasorias” sobre Israel, luego de que el gobierno israelí autorizara políticas destinadas a ampliar su presencia y dominio en territorios ocupados, incluyendo la autorización para que ciudadanos israelíes adquieran tierras en la zona y su registro como propiedad estatal.

De acuerdo con lo publicado por 'Filastin', Hamás remarcó que la amplia declaración internacional representa un avance, pero hizo énfasis en que las expresiones de apoyo deben reflejarse en iniciativas prácticas e inmediatas. Específicamente, la organización instó a la comunidad internacional a actuar frente a los planes israelíes que, según Hamás, buscan establecer una situación irreversible de anexión y cambios demográficos en territorio palestino, desafiando la normativa internacional y resoluciones vinculantes de la ONU. Hamás calificó la postura común de los países firmantes como apropiada frente a la “expansión, asentamientos y desplazamientos forzados” impulsados desde Tel Aviv.

El pronunciamiento surge pocas semanas después de que, el 15 de febrero, el Ejecutivo israelí aprobara una medida clave: la designación de amplias zonas de Cisjordania como “terreno del Estado”, otorgando al gobierno nacional mayores competencias sobre estos espacios. Según detalló 'Filastin', esta decisión oficial se suma a otras políticas recientes que han generado críticas y preocupación a nivel global, principalmente por su impacto en la viabilidad de una solución de dos Estados, propuesta históricamente promovida para resolver el conflicto israelo-palestino.

Las decisiones de Israel sobre los territorios palestinos han encontrado creciente oposición internacional. Entre los países que rubricaron el documento colectivo se encuentra España. El comunicado entiende las acciones israelíes como una infracción seria al Derecho Internacional y a las disposiciones aprobadas por Naciones Unidas en materia de territorio y autodeterminación. Según reportó 'Filastin', entre las potestades ahora ampliadas en favor de Israel se encuentra la apertura para que israelíes puedan adquirir tierras directamente en Cisjordania, un movimiento que profundiza la consolidación de los asentamientos en la zona.

Históricamente, Cisjordania, incluida Jerusalén Este, y la Franja de Gaza permanecen bajo ocupación militar israelí desde el conflicto armado de 1967, que también supuso la ocupación de los Altos del Golán sirios. En territorio cisjordano residen aproximadamente 700.000 colonos israelíes. De acuerdo con datos recogidos por 'Filastin', parte de esos asentamientos cuenta con reconocimiento legal por parte de las autoridades de Israel, mientras que otros han sido catalogados como ilegales incluso por el propio gobierno israelí.

El Derecho Internacional y las resoluciones de organismos multilaterales como Naciones Unidas consideran que todos los asentamientos israelíes construidos en los territorios ocupados violan la legislación internacional y constituyen un crimen de guerra. La colonización sistemática en Cisjordania representa, según la interpretación jurídica internacional citada por ‘Filastin’, una violación a los principios de autodeterminación y soberanía territorial del pueblo palestino. Diversos gobiernos y organismos internacionales han advertido sobre las consecuencias de estos hechos, señalando que la continuación de la política de asentamientos pone en serio peligro las perspectivas de una paz duradera en la región.

Frente a la reciente escalada de medidas israelíes, Hamás reiteró su rechazo a cualquier iniciativa destinada a modificar la realidad demográfica o territorial en la Cisjordania ocupada. De acuerdo a lo informado por 'Filastin', el grupo palestino insiste en que la “anexión, el establecimiento de nuevas colonias y el desplazamiento forzado” vulneran no solo acuerdos existentes, sino también los esfuerzos internacionales por alcanzar una solución negociada al conflicto.

El texto firmado por la veintena de países traslada un planteo común ante el gobierno israelí y subraya la ilegalidad de los actos de apropiación territorial en los territorios palestinos. Hamás concluyó, según ‘Filastin’, que el momento exige respuestas concretas que trasciendan las declaraciones diplomáticas. Para la organización, las sanciones adoptadas desde el ámbito internacional constituirían un instrumento clave para detener políticas que, a su juicio, agudizan la tensión, profundizan el desplazamiento de la población palestina y erosionan las bases jurídicas del proceso de paz.

La nota publicada en ‘Filastin’ enfatiza que, mientras persista la política de expansión y colonización de tierras, la región enfrenta un escenario de incertidumbre respecto a la posible implementación de la solución de dos Estados, un objetivo avalado en numerosas ocasiones en el seno de Naciones Unidas y por parte de la comunidad internacional.