
El comunicado emitido por el G7 destaca la movilización de recursos energéticos y financieros con el objetivo de reforzar la infraestructura ucraniana y responder a los desafíos planteados por la invasión, que entra en su quinto año. De acuerdo con lo informado por el G7 y reportado por Europa Press, los países integrantes han canalizado, desde enero, más de 2.500 generadores y equipos esenciales como transformadores, turbinas, unidades de cogeneración (CHP), calderas y materiales para reparación, buscando preparar al sistema energético ucraniano de manera eficaz ante el próximo invierno. El grupo ha comprometido además más de 500 millones de euros al Fondo de Apoyo a la Energía de Ucrania, cuantía destinada exclusivamente a la adquisición de equipos que permitan la reparación y protección de la red eléctrica nacional.
Según comunicó el medio Europa Press, los líderes del G7 han reiterado su respaldo a los intentos del presidente estadounidense Donald Trump dirigidos a “lograr la paz” en Ucrania. Los mandatarios han afirmado en un comunicado conjunto: “Reafirmamos nuestro apoyo inquebrantable a Ucrania en la defensa de su integridad territorial y su derecho a existir, así como de su libertad, soberanía e independencia. Expresamos nuestro continuo apoyo a los esfuerzos del presidente Trump por lograr estos objetivos mediante el inicio de un proceso de paz y la negociación directa entre las partes”. Esta declaración se produce en un contexto donde la comunidad internacional busca soluciones negociadas al conflicto, a la vez que incrementa la asistencia técnica, financiera y humanitaria.
Entre los puntos centrales abordados en el texto, consignado por Europa Press, se incluye el compromiso de las naciones integrantes a impulsar la recaudación de fondos destinados a la pronta rehabilitación de la estructura de contención en Chernóbil, así como la puesta en marcha de acciones para prevenir cualquier incidente radiológico. Los líderes consideran que la prevención de riesgos de radiación constituye una medida prioritaria, dado el alcance humanitario y ambiental de un posible incidente que afectaría a toda Europa.
El G7, conformado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, junto con la Unión Europea, ha recalcado que Europa cumple “un papel fundamental en este proceso”, considerando su proximidad y su capacidad de apoyo institucional y logístico. De acuerdo con lo publicado por Europa Press, los gobiernos han respaldado los compromisos definidos en la Coalición de la Voluntad para brindar garantías de seguridad “sólidas y fiables” a Ucrania.
Por otra parte, los participantes del G7 han reconocido que la resolución negociada solo puede alcanzarse por medio de un trabajo conjunto y directo entre Ucrania y Rusia. El comunicado textual señala que “solo Ucrania y Rusia, trabajando juntos en negociaciones de buena fe, pueden alcanzar un acuerdo de paz”. El grupo considera fundamental fomentar el diálogo directo como medio para evitar la prolongación del conflicto y abre la puerta al apoyo internacional para facilitar este acercamiento.
La asistencia ofrecida no se limita al aspecto militar ni a la protección de infraestructura estratégica, sino que también incluye el respaldo a programas sociales destinados a la población más vulnerable. Europa Press detalló que el comunicado incluye una referencia expresa al apoyo prestado a los mecanismos internacionales que procuran el retorno inmediato, seguro e incondicional de los niños ucranianos a sus familias y comunidades. El texto agradece el trabajo realizado por la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos, señalando su papel para aminorar los efectos sociales y psicológicos de la guerra.
Otra de las preocupaciones mencionadas radica en la llegada del invierno, lo que motivó a los países del grupo a acelerar el envío de dispositivos y materiales energéticos esenciales, incluyendo transformadores y calderas, que permitan garantizar una fuente estable de energía durante los meses de bajas temperaturas. El texto subraya que “un sistema energético resiliente y robusto será esencial antes del próximo invierno y para la recuperación del país”, dejando en claro la importancia de la planificación anticipada frente a la continuidad del conflicto armado.
De acuerdo a Europa Press, los recursos movilizados a favor de Ucrania han permitido fortalecer capacidades de generación energética adicionales y mantener la prestación de servicios básicos a la población afectada por ataques a infraestructura crítica. Además del respaldo inmediato, el G7 enfatizó su compromiso a largo plazo mediante el otorgamiento de garantías de seguridad y financiamiento sostenible para respaldar la reconstrucción y la integridad de Ucrania.
En su declaración colectiva, los gobiernos reunidos manifestaron su disposición a seguir colaborando con socios internacionales en la canalización de fondos y recursos, al mismo tiempo que reconocieron la contribución de la Unión Europea y otros países aliados en la búsqueda de una solución permanente al conflicto y la restauración de la seguridad y la estabilidad regional.