Brignone y la pelea por los Globos de Oro de descenso y super-G centran la Audi FIS Ski World Cup Andorra 2026

Grandvalira albergará desde este miércoles el regreso de la Copa del Mundo femenina de esquí alpino tras los Juegos Olímpicos, donde figuras como Federica Brignone y Sofia Goggia se disputarán el liderato en disciplinas clave en un ambiente de máxima expectación

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Federica Brignone regresó a la competición de alto nivel después de una grave lesión que generó incertidumbre sobre su participación en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán y Cortina d’Ampezzo, donde logró dos medallas de oro en supergigante y gigante. A partir de este miércoles, la esquiadora encabeza una lista de figuras internacionales que se dan cita en Andorra, con motivo del Audi FIS Ski World Cup Andorra 2026, centrando la atención en la pugna por los Globos de Oro de las disciplinas de descenso y super-G. Según informó la organización y reportó el medio, el evento tiene lugar en la pista Àliga del sector de El Tarter en la estación de Grandvalira, y representa la reanudación del circuito femenino de la Copa del Mundo de Esquí Alpino tras la reciente cita olímpica.

El medio detalló que a partir del miércoles comienzan los entrenamientos oficiales previos a tres competiciones de alto nivel programadas: una prueba de descenso y dos de supergigante que reunirán hasta el domingo 1 de marzo a 66 deportistas procedentes de 15 países. Entre estas atletas, 64 participarán en la modalidad de descenso y 62 en el supergigante; estas cifras superan ligeramente la media del resto de pruebas del circuito mundial, según puntualizó la organización del evento.

Uno de los focos principales está en la lucha por el liderato del supergigante. En esta disciplina, Brignone ha demostrado su recuperación completa y mantiene una destacada posición: según publicó el medio, lidera la clasificación con 280 puntos, 60 más que la neozelandesa Alice Robinson. Dentro de las aspirantes al Globo de Cristal de super-G también figuran la checa Ester Ledecká, la francesa Romane Miradoli, la alemana Emma Aicher y la austriaca Cornelia Hutter, todas con opciones matemáticas de hacerse con el trofeo. La presencia de la doble campeona olímpica incrementa la expectativa ante el reto que plantea a sus rivales, quienes buscarán sumar puntos valiosos en las dos pruebas programadas los días 28 de febrero y 1 de marzo.

En el descenso, el escenario cambia por la significativa ausencia de Lindsey Vonn. La estadounidense, líder de la general y dominadora con 400 puntos, sufrió una lesión en los Juegos Olímpicos que la deja fuera de la competición, lo que abre la puerta a nuevas aspirantes al trono de la disciplina. Emma Aicher, con 256 puntos, ocupa la segunda posición y llega como reciente subcampeona olímpica. Su compatriota Kira Weidle Winkelmann, tercera en la general con 232 puntos, buscará reducir la diferencia. Ambas aportaron recientemente una medalla de plata en la combinada por equipos de los Juegos de Milán-Cortina. La italiana Laura Pirovano, que suma 207 puntos, también sigue en la disputa por el Globo de Cristal.

De acuerdo con la información consignada por el organizador y el medio, la representación nacional será especialmente numerosa por parte de Suiza y Austria, que desplazan a 11 esquiadoras cada uno, seguidos de Italia (10), Estados Unidos (9), Francia (5) y Noruega (4). Alemania y Canadá presentan tres competidoras respectivamente, mientras que Chequia lleva dos, y Andorra, Australia, Bosnia-Herzegovina, Eslovenia, Nueva Zelanda y Polonia completan la lista de países participantes con una esquiadora cada uno.

En el caso de Andorra, la representación local recae sobre Jordina Caminal, de 22 años. Tras la reciente lesión en la rodilla de la esquiadora Cande Moreno durante la cita olímpica, Caminal asumirá el desafío de competir ante su público en las tres pruebas previstas en El Tarter. La joven andorrana viene de ocupar la vigesimocuarta plaza en el descenso olímpico, y su objetivo principal es adquirir más experiencia a nivel internacional, informaron fuentes del evento y publicó la prensa local.

Los equipos técnicos concluyeron los preparativos finales en la pista Àliga antes del inicio de las carreras. Según indicó Grandvalira, se instalaron 10.555 metros de redes de seguridad de los tipos A y B a lo largo del trazado para extremar las precauciones durante las pruebas. La adecuación del terreno fue una prioridad debido a las intensas nevadas del invierno, implicando labores constantes desde el principio de la temporada para garantizar una superficie compacta y homogénea, con el grado adecuado de dureza que permita conjugar velocidad y seguridad para las atletas participantes.

Las participantes ya tuvieron la oportunidad de reconocer la pista de competición en diversos entrenamientos, una fase clave de adaptación al terreno antes de enfrentar las exigentes pruebas del programa. El medio destacó que la organización hace énfasis en la calidad de las instalaciones y el trabajo de los equipos técnicos para ofrecer las condiciones idóneas en la reanudación del calendario competitivo internacional tras el impacto de los Juegos Olímpicos.

Entre las conclusiones de la organización figura el hecho de que Grandvalira logra ser sede de una de las pruebas con mayor representatividad en cuanto al número de participantes y países, consolidando al recinto como un escenario relevante en el panorama del esquí alpino femenino y permitiendo el retorno a la competición de figuras que marcaron la reciente cita olímpica. El seguimiento a las actuaciones de deportistas como Federica Brignone, Sofia Goggia, Alice Robinson y Emma Aicher determinará el desenlace en la clasificación de ambas disciplinas, en un contexto marcado por la ausencia de contendientes emblemáticas y el avance de nuevas generaciones en la élite mundial del esquí.