Gilead comprará la biotecnológica Arcellx, valorada en 6.620 millones

La farmacéutica estadounidense formalizó la adquisición total de una compañía emergente del sector salud, ofreciendo un pago millonario por acción y una prima adicional, en una operación respaldada por ambas directivas y pendiente de autorizaciones regulatorias

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La operación, que aún depende de las autorizaciones regulatorias y del cumplimiento de ciertas condiciones, otorgará a los accionistas de Arcellx un derecho contingente por acción, el cual permitirá recibir una suma adicional si el fármaco Anito-cel logra un umbral concreto de ventas globales antes de que finalice 2029. Según informó Europa Press, la farmacéutica estadounidense Gilead Sciences formalizó un acuerdo con Arcellx, una empresa biotecnológica en la que ya posee alrededor del 11,5 % del capital.

De acuerdo con Europa Press, el pacto implica el lanzamiento de una oferta pública de adquisición (OPA) por parte de una filial de Gilead, que buscará hacerse con la totalidad de las acciones ordinarias de Arcellx que aún no forman parte de su participación accionarial. El precio pactado por acción asciende a 115 dólares, en efectivo. A la suma principal se añade un derecho de valor contingente (CVR), intransferible, cuya entrega quedará sujeta a la consecución de un registro de ventas netas globales acumuladas de al menos 6.000 millones de dólares (aproximadamente 5.090 millones de euros) del medicamento Anito-cel, desde la fecha de lanzamiento hasta el cierre de 2029. Si la meta se alcanza, los tenedores de acciones recibirán 5 dólares adicionales por cada CVR.

La propuesta de adquisición, que cuenta con el respaldo de los consejos de administración tanto de Gilead como de Arcellx, valora a la biotecnológica en 7.800 millones de dólares, equivalentes a unos 6.620 millones de euros al tipo de cambio actual, según consignó Europa Press. El cierre de la transacción se prevé para el segundo trimestre de 2026, siempre que se alcance o se exima el cumplimiento de las condiciones habituales para este tipo de acuerdos. Entre los requisitos destacan la aceptación de la oferta por parte de titulares de un número de acciones suficientes para garantizar que, sumadas las que ya controla Gilead, superan la mayoría del capital en circulación de Arcellx en el momento de la OPA.

En caso de que la oferta pública de adquisición culmine exitosamente, se contempla una segunda fase de fusión mediante la cual Gilead absorberá el resto del capital no presentado a la OPA en las mismas condiciones económicas. Esta estructura busca asegurar la integración total de Arcellx bajo el control de la multinacional estadounidense tras la conclusión de la operación, detalló el medio Europa Press.

Daniel O’Day, presidente y consejero delegado de Gilead Sciences, declaró, según recogió Europa Press: “Este acuerdo refleja nuestra convicción en el potencial de Anito-cel y nuestra intención de avanzar con rapidez para aprovechar al máximo ese potencial para los pacientes con mieloma múltiple”. Anito-cel constituye el principal activo clínico de Arcellx y está considerado un tratamiento innovador para esta variedad de cáncer hematológico.

El derecho de valor contingente asociado a las acciones busca ligar parte del premio económico al desempeño comercial de Anito-cel, de modo que el pago adicional solo se efectúe si las ventas globales del fármaco superan el umbral de 6.000 millones de dólares hasta el término del ejercicio 2029. Según publicó Europa Press, esta estrategia se utiliza habitualmente en adquisiciones de compañías biotecnológicas donde el valor depende en gran medida del éxito de productos en desarrollo.

La integración total de Arcellx dentro de la cartera de Gilead responde al propósito de fortalecer su posicionamiento en el segmento de terapias innovadoras para enfermedades graves, particularmente oncología y terapias celulares. Gilead ya había apostado por Arcellx en el pasado, lo que facilitó el proceso de negociación y coordinación entre las partes. Europa Press agregó que ambas empresas habían alineado sus estrategias respecto a las oportunidades que ofrece Anito-cel y su posible impacto en el tratamiento del mieloma múltiple.

La culminación de esta adquisición pondrá a prueba la capacidad de ambas compañías para avanzar en el desarrollo y la comercialización de Anito-cel. También representará un paso significativo para Gilead en sus planes de diversificación y expansión en el sector biotecnológico, con una operación sujeta aún al dictamen y la aprobación de los organismos reguladores pertinentes.