El Consejo de Europa abre un proceso de reparaciones para compensar a 6,8 millones de refugiados ucranianos

El organismo europeo confirma la implementación de un sistema internacional para que desplazados por la guerra de Ucrania soliciten indemnizaciones por daños materiales y pérdidas familiares, subrayando el respaldo global a las víctimas del conflicto y su derecho a reparación

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El Registro de Daños para Ucrania, incluido en el mecanismo internacional de compensación impulsado tras la invasión rusa, ahora contiene una categoría creada específicamente para quienes tuvieron que abandonar el país y no pudieron regresar. Así lo comunicó el Consejo de Europa, que detalló que las personas desplazadas podrán presentar solicitudes para ser compensadas por los daños materiales y familiares derivados de la guerra. El organismo puso en marcha este lunes un procedimiento especial que permitirá tramitar dichas reclamaciones, dirigido, según informó el Consejo de Europa, a unos 6,8 millones de refugiados ucranianos afectados por la crisis.

Según publicó el Consejo de Europa, el sistema permitirá que quienes han sufrido la separación prolongada de sus hogares y familias por no haber podido regresar a Ucrania pidan compensación no solo por pérdidas materiales, sino también por daños inmateriales asociados al desplazamiento forzado. Entre las situaciones contempladas en el mecanismo, el organismo citó la destrucción de bienes, la pérdida de viviendas, la desaparición de familiares y la violencia sexual vinculada al conflicto. El Consejo de Europa señaló en su comunicado que el daño inmaterial comprende las consecuencias psicológicas y sociales directas de la separación y el exilio obligado.

El mecanismo de compensación internacional, instaurado tras la invasión rusa de Ucrania, cuenta con el respaldo de la comunidad internacional, según consignó el Consejo de Europa. El Registro de Daños, creado en este marco, sirve como plataforma para que las víctimas del conflicto den cuenta de sus pérdidas y pidan reparación. El Consejo subrayó que esta iniciativa demuestra el compromiso global con el respaldo a quienes han sufrido las consecuencias de la guerra, así como la determinación de asegurar la rendición de cuentas.

De acuerdo con la información difundida por el organismo, la Comisión Internacional de Reclamaciones para Ucrania constituye una de las piezas esenciales de este esquema. Este ente fue creado en diciembre de 2025, tras un acuerdo firmado por la Unión Europea y varios países. Según explicó el Consejo de Europa, el trabajo de la Comisión resulta fundamental para implementar el derecho de reparación a favor de quienes han experimentado daños a raíz de la agresión.

El medio señaló que el proceso especial de reparaciones representa un paso concreto en la búsqueda de solución para uno de los principales desafíos derivados del conflicto: la situación de las personas desplazadas cuyos vínculos con el país natal han resultado gravemente afectados. El Consejo de Europa destacó que el acceso a estos mecanismos permitirá canalizar las demandas de compensación y recabar información detallada sobre daños causados tanto a bienes como a la unidad familiar.

En el comunicado difundido, el Consejo hizo hincapié en que el procedimiento ofrece una vía institucional para que los damnificados presenten sus reclamaciones desde el extranjero, característica relevante porque la mayoría de los afectados no ha logrado regresar a Ucrania y se encuentra repartida en distintos países. El organismo enfatizó que el derecho a solicitar compensaciones responde al objetivo de garantizar justicia y reconocimiento a las víctimas, además de reforzar el papel central del Consejo en el apoyo a la sociedad ucraniana.

Como recogió el medio, la apertura de este proceso especial de reparaciones se produce en el contexto de una creciente presión internacional para atender las necesidades de los millones de personas cuya vida diaria ha resultado modificada desde el inicio del conflicto. El Consejo de Europa sostiene que el proceso ayudará a dar visibilidad a los daños sufridos y a promover la recuperación de las víctimas.

El organismo remarcó la importancia de documentar tanto las pérdidas materiales como las afectaciones familiares y psicológicas experimentadas por la población desplazada. Según detalló el Consejo en la comunicación publicada, las autoridades internacionales implicadas en el mecanismo aspiran a que esta documentación facilite medidas adicionales de apoyo, coordinación y eventual reparación de daños.