Irán detecta "señales alentadoras" en las negociaciones con EEUU

El presidente Masud Pezeshkian afirma que el diálogo con Estados Unidos sobre el programa nuclear abre una vía diplomática relevante, mientras ambos países acuerdan un nuevo encuentro en Ginebra bajo mediación de Omán y continúa la tensión militar en la región

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El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, y su homólogo iraní, Abbas Araqchi, han confirmado la celebración de una nueva reunión entre las delegaciones de Irán y Estados Unidos para abordar el programa nuclear iraní, encuentro que tendrá lugar el jueves en Ginebra. La mediación omaní ha facilitado el establecimiento de este canal diplomático, en un contexto caracterizado por un aumento en la presencia militar estadounidense en la región del golfo Pérsico. Según publicó el medio de comunicación que proporciona la información, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, considera que estas negociaciones abren una vía diplomática relevante en medio de la actual tensión internacional.

Masud Pezeshkian ha comunicado que los recientes contactos entre Teherán y Washington han derivado en un intercambio de propuestas prácticas, y señala la existencia de "señales alentadoras" sobre el futuro de las conversaciones. A través de sus redes sociales, el mandatario iraní afirmó: “Irán quiere la paz y la estabilidad en la región. Las recientes negociaciones han propiciado un intercambio de propuestas prácticas y han deparado señales alentadoras”. El medio citado recogió también las declaraciones en las que Pezeshkian destacó el compromiso de su gobierno con el proceso de diálogo, subrayando la disposición de Irán para mantener un ambiente negociador abierto y constructivo.

No obstante, la situación militar continúa generando inquietud en la región. El presidente iraní hizo referencia al refuerzo de la capacidad militar estadounidense, manifestando que las autoridades iraníes están preparadas para responder a cualquier eventualidad. “Seguimos observando estrechamente las acciones de Estados Unidos y hemos realizado todos los preparativos necesarios para cualquier escenario potencial”, indicó Pezeshkian, en declaraciones que también han sido recogidas por la fuente original.

De acuerdo con lo publicado, los contactos entre las delegaciones de Irán y Estados Unidos cuentan con la mediación de Omán y forman parte de una serie de encuentros previos, como el celebrado en Mascate el 6 de febrero y la anterior reunión en Ginebra el 17 de febrero. Estas conversaciones han tenido lugar bajo un clima de intensificación militar, tras el envío de decenas de aviones de combate, aeronaves de reabastecimiento en vuelo y buques de guerra por parte de Estados Unidos a la región de Oriente Próximo.

La administración estadounidense ha marcado plazos concretos en el proceso negociador. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el jueves pasado que Irán dispone de 15 días para alcanzar un acuerdo, advirtiendo sobre posibles consecuencias negativas en caso de que no se logre un consenso. "Podrían ocurrir cosas malas si no se consigue", expresó Trump, según difundió el medio informativo.

Mientras se desarrollan estos contactos diplomáticos, el contexto regional sigue enmarcado por una tensión persistente y por maniobras militares que, según reportó el medio, han elevado el nivel de alerta de los países implicados. La simultaneidad de conversaciones y despliegues armados ha sido vista como un factor determinante en el desarrollo de las negociaciones y en la percepción internacional sobre el posible desenlace del conflicto en torno al programa nuclear iraní.

En los últimos días, las declaraciones de los distintos portavoces oficiales y la confirmación de nuevas reuniones reflejan la importancia que las partes otorgan a la vía diplomática, aun en un contexto en el que las advertencias y los despliegues de fuerza militar continúan marcando la agenda. Las autoridades omaníes, por su parte, han reiterado su posición como mediadores y anfitriones en estos diálogos, destacando la relevancia de mantener abiertos los canales de comunicación entre Irán y Estados Unidos.

La cobertura realizada detalla que tanto las propuestas en la mesa de negociación como la retórica utilizada por las partes muestran una correlación directa con los acontecimientos que se desarrollan en el terreno militar. De este modo, la evolución de los próximos encuentros y el cumplimiento de los plazos establecidos inciden directamente en la estabilidad de la región y en la resolución de las diferencias en torno al programa nuclear iraní.