Fernando Alonso: "Hay muchas cosas que arreglar"

El asturiano advirtió sobre múltiples desafíos técnicos tras sufrir contratiempos con el propulsor Honda en Baréin, situación que genera inquietud en Aston Martin de cara a la temporada que arranca pronto en Australia, según comunicó el equipo

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Fernando Alonso, piloto asturiano de Fórmula 1, señaló la urgencia de resolver distintas complicaciones identificadas en el monoplaza de Aston Martin, tras experimentar incidentes técnicos relacionados con el motor Honda durante los test oficiales en Baréin. El inicio de la temporada en Australia, programado entre el seis y el ocho de marzo, se presenta incierto para su escudería a raíz de estos inconvenientes, según informó el propio equipo a través de declaraciones recogidas este jueves.

Tal como detalló el medio, Alonso manifestó la existencia de “muchas cosas que arreglar”, aunque expresó su confianza en el trabajo intensivo realizado tanto por el equipo en pista como por los ingenieros del Campus Tecnológico AMR con miras a encontrar soluciones. Según consignó la misma fuente, el piloto no pudo finalizar la jornada al volante del AMR26 debido a una interrupción técnica, lo que frustró los planes de acumulación de kilometraje y dejó incompleto el programa de evaluaciones previsto.

En palabras recogidas por el equipo, Alonso explicó que la jornada estuvo marcada por varios contratiempos: “No fue el día más fácil, con algunas interrupciones”, indicó. Además, reconoció que aunque sumar kilómetros era esencial, no resultó suficiente debido al problema experimentado con la unidad de potencia, situación que acortó su sesión vespertina y dificultó la evaluación completa del monoplaza.

Los problemas recientes con el motor Honda en Baréin se agregan a fallos similares identificados durante los entrenamientos de la semana anterior en el mismo circuito y en el trazado de Barcelona, según reportó el equipo. La persistencia de estas fallas mecánicas ha generado preocupación entre los miembros de Aston Martin, dado que afectan la fiabilidad y la preparación del vehículo en una etapa decisiva de cara al inicio del campeonato.

Para la última jornada de pruebas en Baréin, Lance Stroll tomará el control del monoplaza, lo que implicará que Alonso dependa de los datos y el desarrollo que pueda aportar su compañero de equipo en la puesta a punto del coche. Esto aumenta la presión sobre el departamento técnico para solucionar los diferentes desafíos detectados antes del primer Gran Premio de la temporada, detalló el equipo.

La estructura técnica de Aston Martin ha depositado su confianza en un coche verde diseñado bajo la supervisión del reconocido ingeniero Adrian Newey. Pese a los valores agregados de esta colaboración, las dificultades recientes con la unidad de potencia han obligado al equipo a ajustar sus estrategias y acelerar el ritmo de la resolución de problemas en las instalaciones y en pista.

Según publicó el equipo, las declaraciones de Alonso sugieren un contexto de trabajo intensivo y coordinación entre las distintas áreas de Aston Martin, con el objetivo claro de recuperar la fiabilidad del monoplaza y evitar que las averías mecánicas condicionen el resultado de las primeras carreras del calendario. El paso del test final a manos de Stroll representa una fase crucial para validar los ajustes y posibles soluciones antes del debut oficial del AMR26 en Australia.

El equipo Aston Martin enfrenta así una cuenta regresiva en busca de respuesta frente a los desafíos técnicos y apuesta a un esfuerzo colectivo para estabilizar el rendimiento del vehículo. Con la vista puesta en Melbourne y la reanudación del Campeonato Mundial de Fórmula 1, la escudería y sus pilotos trabajan contra el reloj ante un escenario que, según describió Alonso, exige máxima dedicación y capacidad de reacción.