Jesús Bonilla reaparece tras más de diez años retirado del foco mediático: "No quiero saber nada"

El reconocido intérprete, quien superó una estafa millonaria y problemas de salud tras abandonar su carrera, afirmó en televisión que ha cerrado definitivamente esa etapa y que prefiere dedicarse exclusivamente a su entorno personal y tranquilidad

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La estabilidad financiera de Jesús Bonilla estuvo en riesgo tras perder hasta 400.000 euros debido al escándalo de Lehman Brothers, un hecho que afectó a otras personalidades reconocidas, según detalló el medio que lo entrevistó. Este suceso provocó una etapa difícil que impactó directamente en su salud emocional y física, llevando al actor a someterse a tratamientos psiquiátricos y mediación, de acuerdo con lo publicado por el mismo medio. En la actualidad, Bonilla afirma que ha cerrado de manera definitiva su ciclo profesional en la interpretación y ha decidido enfocarse únicamente en su vida privada.

El medio que cubrió su reciente aparición destacó que Bonilla ha pasado más de una década lejos de la vida pública, optando por la tranquilidad junto a su familia y su círculo de amistades. Según comentó en el programa 'El Tiempo Justo', el actor subrayó que rechaza cualquier oferta para volver al trabajo, afirmando: “No quiero saber nada ya, he cumplido la misión de trabajar y entregarme”.

Durante su intervención televisiva, Jesús Bonilla explicó que, pese a seguir recibiendo propuestas laborales, mantiene la convicción de no regresar a los escenarios. El intérprete aseguró que su etapa en la actuación culminó, después de que dedicó muchos años y energías a su carrera, especialmente tras alcanzar la popularidad con ‘Los Serrano’, una de las series que más lo acercó al público, según consignó el medio que lo entrevistó.

El alejamiento de Jesús Bonilla de los reflectores se remonta a 2008, cuando el golpe económico derivado de la estafa relacionada con Lehman Brothers trajo consecuencias psicológicas y físicas. Según relató Bonilla en diálogo con el periodista Josep Cuní, ese episodio marcó “un punto de inflexión” en su vida profesional, personal y psíquica. Detalló que debió recurrir en repetidas ocasiones a consultas psiquiátricas y a procesos de mediación, como narra el medio.

Bonilla relató que la recuperación de la suma perdida fue un proceso extenso; ahora, tras haber recuperado el dinero con el tiempo y una gestión financiera efectiva, puede vivir de su pensión y de las inversiones realizadas durante los años de mayor visibilidad profesional. El propio Bonilla reconoció que la experiencia como estafado lo marcó profundamente y que mantener el bienestar y la estabilidad le resulta prioritario frente a cualquier retorno a la actividad artística.

La referencia a otras víctimas conocidas, como el futbolista Iker Casillas, contextualiza la magnitud de un caso que trascendió el ámbito económico para afectar a diversos ámbitos sociales y personales, según informó el medio. Bonilla recalca que su actual modo de vida está centrado en la tranquilidad y el disfrute cotidiano, factores que valora por encima de la notoriedad alcanzada durante su carrera.

Las declaraciones del actor muestran un cambio radical en sus prioridades y un cierre definitivo con su pasado profesional. Como informa el medio, la decisión de permanecer lejos de la exposición pública y laboral responde a una necesidad personal de preservar la salud y la serenidad que le aporta su entorno cercano. Bonilla afirma haber cumplido las metas profesionales que se propuso y opta por enfocar sus energías en el bienestar propio y familiar, dejando atrás el ritmo y las exigencias de la actuación.