EEUU respalda el acuerdo de Reino Unido sobre Chagos y pide cerrar un acuerdo para el uso de la base militar

Washington insiste en lograr un trato especial con Londres que garantice su presencia estratégica en Diego García, mientras autoridades estadounidenses planean reunirse con representantes de Mauricio para reforzar la cooperación en materia de seguridad en el océano Índico

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Washington ha anunciado que funcionarios estadounidenses y representantes de Mauricio se reunirán entre el 23 y el 25 de febrero para afianzar la cooperación en materia de seguridad en el océano Índico, en un contexto en el que Estados Unidos insiste en lograr un entendimiento especial con Reino Unido sobre la base militar de Diego García. El Departamento de Estado ha hecho hincapié en la relevancia geopolítica del archipiélago de Chagos y la necesidad de mantener la presencia militar estadounidense y británica en la región, subrayando que “Estados Unidos apoya la decisión del Reino Unido de proceder con su acuerdo con Mauricio en relación con el archipiélago de Chagos”, según consignó el medio.

El acuerdo entre Londres y el gobierno mauriciano contempla la eventual devolución de la soberanía del archipiélago de Chagos a Mauricio, lo que ha elevado la preocupación de Washington por la continuidad de su acceso estratégico a Diego García. El medio destacó que la isla acoge una instalación militar de gestión conjunta entre Reino Unido y Estados Unidos, considerada clave para operaciones de seguridad nacional, así como para la estabilidad en el océano Índico.

El Departamento de Estado indicó que Washington busca consolidar con el gobierno británico un acuerdo bilateral que garantice el uso a largo plazo tanto de las instalaciones militares como de las infraestructuras logísticas en el archipiélago, con el objetivo de salvaguardar los intereses estratégicos estadounidenses y la seguridad regional. “Las conversaciones se centrarán en la cooperación bilateral en materia de seguridad y en la implementación efectiva de los acuerdos de seguridad para la base, con el fin de garantizar su funcionamiento seguro a largo plazo”, detalló la dependencia encabezada por Marco Rubio, según consignó el comunicado que reprodujo el medio.

El respaldo público de Estados Unidos al acuerdo alcanzado entre Reino Unido y Mauricio contrasta con declaraciones recientes del expresidente estadounidense Donald Trump, quien había calificado el entendimiento como “estúpido”. De acuerdo con el medio, Trump vinculó el tema de Chagos con sus propias aspiraciones territoriales sobre Groenlandia, señalando que “que Reino Unido ceda tierras extremadamente importantes es un acto de gran estupidez y es una más en una larga lista de razones de seguridad nacional por las que Groenlandia debe ser adquirida”.

Hasta el momento, Estados Unidos ha manifestado de forma reiterada la importancia de asegurar un marco estable y duradero para la presencia militar en Diego García, subrayando la función estratégica de la base para la seguridad estadounidense y de otros aliados en una región que concentra rutas marítimas de relevancia internacional. El medio puntualizó que la agenda de las reuniones bilaterales entre Washington y Mauricio abordará aspectos relativos a la implementación de los acuerdos de seguridad, sin descartar la discusión sobre medidas adicionales para garantizar la operatividad y continuidad de la infraestructura militar compartida.

La gestión de la base de Diego García se mantiene como un asunto central para la política exterior y de defensa estadounidense en el océano Índico, en paralelo al proceso diplomático entre Londres y Port Louis sobre el estatus definitivo del archipiélago. Según publicó el medio, Washington ha recalcado la necesidad de que cualquier cambio en la soberanía del territorio contemple salvaguardas sólidas para su uso continuado, invocando tanto la seguridad nacional de Estados Unidos como la estabilidad regional.

El debate sobre la transferencia de soberanía de Chagos ha generado amplias implicancias en la diplomacia internacional, marcando un punto de encuentro entre intereses de seguridad, compromisos con aliados y reclamaciones territoriales históricas. La posición estadounidense evidencia el peso estratégico atribuido a Diego García y la intención de Washington de conservar su acceso, cualquiera sea el desenlace de las negociaciones entre Reino Unido y Mauricio sobre la soberanía del archipiélago.