Vance asegura que Irán sigue sin reconocer las "lineas rojas" de EEUU en las negociaciones nucleares

El vicepresidente estadounidense advierte que persisten desacuerdos con el gobierno iraní sobre límites innegociables en la agenda nuclear, enfatizando que la Casa Blanca mantiene abiertas todas sus opciones ante el estancamiento de las conversaciones indirectas en Ginebra

Guardar
Imagen 5FK2MWY5DJF7FAZ2XVADMQEMBA

Horas antes de las recientes conversaciones indirectas celebradas en Ginebra, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, remarcó que su país no busca armas nucleares y afirmó su disposición a aceptar cualquier tipo de verificación internacional sobre el programa nuclear iraní. Después de estos encuentros diplomáticos, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, dejó en claro que persisten diferencias fundamentales en la agenda nuclear, confirmando que Irán se niega a aceptar las "líneas rojas" planteadas por Washington. Según informó Fox News, Vance expuso en una entrevista que la postura estadounidense parte del objetivo central de impedir que Irán acceda a armamento nuclear.

Tal como publicó Fox News, Vance explicó que en algunos aspectos del diálogo ambas partes lograron avances y acordaron seguir reuniéndose, pero advirtió que en otros puntos persisten profundas discrepancias. El funcionario señaló que el presidente Donald Trump ha afirmado de forma categórica ciertos límites inaceptables desde la perspectiva estadounidense, los cuales el gobierno iraní todavía no acepta ni se compromete a respetar. Vance subrayó que este bloqueo afecta directamente el proceso de acercamiento diplomático, a pesar de que Estados Unidos da prioridad a la solución por la vía de las negociaciones.

El medio Fox News detalló que la administración estadounidense identifica la prevención de la proliferación nuclear como su máxima prioridad en esta ronda de contactos. Vance argumentó que si Irán llegara a desarrollar un arma de este tipo, otros gobiernos podrían verse motivados a seguir el mismo camino, lo que incrementaría las amenazas en el escenario internacional. "Si Irán consigue un arma nuclear, hay muchos otros regímenes, algunos amigos y otros no tanto, que querrían conseguir armas nucleares después de ellos", declaró el vicepresidente en la citada entrevista.

Durante el mismo diálogo, Vance transmitió que, aunque Estados Unidos continúa apostando por la vía diplomática, la Casa Blanca no descarta el uso de otras herramientas. El vicepresidente hizo hincapié en que el presidente Trump mantiene la facultad de emplear alternativas diferentes a la diplomacia si esta deja de ser viable. Informó que "el presidente se reserva la capacidad de tomar otras medidas si considera que la diplomacia ha llegado a su fin natural", agregando además que "esperamos no llegar a ese punto, pero si lo hacemos, será decisión del presidente", según consignó Fox News. Vance también añadió que Estados Unidos dispone de "muchas opciones" y un "poderoso Ejército", lo que algunos interpretan como una velada advertencia respecto a la posibilidad de acciones militares contra Irán, según el mismo medio.

Por parte iraní, Masud Pezeshkian insistió en la naturaleza pacífica del programa nuclear de su país. El mandatario manifestó que la República Islámica está preparada para someterse a cualquier proceso de verificación necesario, remarcando que eso no significa que Irán vaya a abandonar el desarrollo nuclear. Según consignó Fox News, Pezeshkian reiteró que la industria nuclear de Irán se orienta a propósitos civiles y científicos, incluidos sectores agrícola, industrial y médico.

Pezeshkian enfatizó su rechazo a la fabricación de armamento nuclear desde "una perspectiva doctrinal". En declaraciones posteriores a la ronda de conversaciones indirectas con Estados Unidos, reiteró: "No buscamos armas nucleares de ninguna manera" y defendió la permanencia del programa nacional; "en la República Islámica no aceptan abandonar la industria nuclear". El presidente iraní expresó: "¿En qué idioma tenemos que decir que no buscamos armas nucleares?", dejando clara su frustración por las repetidas desconfianzas internacionales.

Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, con la mediación de Omán y bajo fuerte escrutinio internacional, continúan sin avances significativos en los puntos más controvertidos. Según publicó Fox News, la ronda celebrada en Ginebra no permitió superar el obstáculo de las condiciones exigidas por cada parte, lo que mantiene congelada la posibilidad de un acuerdo sobre los límites del desarrollo nuclear iraní.

Las diferencias sobre las "líneas rojas" aludidas incluyen, según el medio estadounidense, las expectativas de Washington respecto a inspecciones rígidas, límites claros a la capacidad de enriquecimiento de uranio y la transparencia total del programa iraní. Teherán, por su parte, se mantiene firme en la defensa de su derecho a desarrollar tecnología nuclear con fines no bélicos.

De acuerdo con Fox News, la administración Trump insiste en que la diplomacia es preferible, aunque el presidente mantiene disponibles todas las alternativas, incluidas soluciones de fuerza. En tanto, Irán ratifica que no cerrará la puerta al diálogo ni a la colaboración internacional para demostrar que su proyecto nuclear se orienta a objetivos pacíficos, pero rechaza cualquier exigencia que implique ceder a las demandas consideradas como inaceptables para su soberanía.

Las próximas semanas podrían resultar determinantes para el futuro del diálogo, ya que ambas delegaciones valoran la posibilidad de nuevos encuentros, pero sin fechas definidas hasta el momento. Estados Unidos profundiza su presión al recalcar que un fracaso diplomático reactivaría otras "opciones" contempladas por la Casa Blanca, mientras que Irán advierte sobre las consecuencias de cualquier intervención que vulnere su independencia en el manejo del programa nuclear, según la información reunida por Fox News.