Guterres insta a Israel a revertir su plan para registrar terrenos como propiedad del Estado en Cisjordania

El jefe de Naciones Unidas calificó de “ilegal” la iniciativa israelí sobre tierras en la zona C, advirtió de un posible despojo para familias palestinas y alertó que estas acciones dificultan cualquier avance hacia la paz en la región

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El procedimiento de registro de terrenos como propiedad estatal por parte de Israel en la Zona C de Cisjordania, que el Gobierno israelí retomó el domingo anterior, podría derivar en el despojo de familias palestinas de sus propiedades y en una ampliación del control israelí sobre más áreas de este territorio. Este escenario genera preocupación respecto a la posibilidad de que se dificulte cualquier avance hacia la paz entre israelíes y palestinos. Según informó el medio Europa Press, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, exigió al Ejecutivo de Israel que revierta de manera inmediata estas acciones y alertó sobre las consecuencias adversas para los esfuerzos diplomáticos en la región.

En su declaración, Guterres subrayó que la medida, aprobada recientemente, no solo afecta a la población palestina en Cisjordania, sino que también contraviene el Derecho Internacional. El medio Europa Press reportó que el secretario general calificó como "ilegal" el plan israelí y recordó la postura de la Corte Internacional de Justicia, que considera tanto la presencia como la expansión israelí en los territorios palestinos ocupados como desestabilizadoras e ilícitas.

Entre los puntos señalados por Guterres, se encuentra la advertencia de que estos pasos "erosionan las perspectivas de una solución de dos estados", a la que se ha referido como "la única vía hacia una paz duradera". De acuerdo con el secretario general, cada nuevo asentamiento, así como la totalidad de la estructura implantada para facilitarlos, carece de validez legal y representa "una flagrante violación del Derecho Internacional y las resoluciones relevantes de Naciones Unidas". Estas declaraciones fueron consignadas por Europa Press.

Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este, forma parte de los territorios ocupados militarmente por Israel desde la guerra de 1967, junto con la Franja de Gaza y los Altos del Golán sirios. Actualmente, residen en Cisjordania aproximadamente 700.000 colonos judíos. Europa Press detalló que parte de estos colonos habita en asentamientos considerados legales por el propio Gobierno israelí, mientras que el resto reside en colonias que las autoridades israelíes catalogan como ilegales. Sin embargo, a nivel internacional no existe reconocimiento de legalidad para ninguno de estos asentamientos bajo las normas del Derecho Internacional, el cual establece que toda colonización en territorios ocupados constituye un crimen de guerra.

Respecto al impacto en las familias palestinas, la medida de registrar más terrenos como propiedad estatal puede desembocar en desalojos y pérdida de derechos sobre tierras que por generaciones han pertenecido a comunidades palestinas. Guterres, citado por Europa Press, destacó que la ampliación del control estatal israelí refuerza el régimen asociado a los asentamientos, el cual, según Naciones Unidas, no tiene base legal y contribuye a agravar la situación humanitaria y los enfrentamientos en la zona.

El medio Europa Press indicó que la petición de Guterres forma parte de un llamado más amplio de la comunidad internacional, que ve en la solución de dos estados la única alternativa para alcanzar una convivencia estable y segura en la región. Los recientes desarrollos en la política israelí sobre tierras en Cisjordania representan, a juicio del secretario general de la ONU, una amenaza directa al proceso de paz debido a la consolidación de una ocupación prolongada y a la creación de hechos consumados que dificultan las negociaciones futuras.

La aprobación del plan de registro de terrenos en la Zona C se suma a otras acciones que, según Europa Press, han generado preocupación entre organizaciones internacionales y gobiernos debido a las implicancias legales y al deterioro de las condiciones de vida para la población palestina. La ONU ha reiterado en múltiples ocasiones que tanto el mantenimiento como la expansión de los asentamientos y el régimen asociado a ellos vulneran tratados internacionales suscritos por los Estados miembros.

Ante este contexto, el secretario general de la ONU reafirmó que es imprescindible revertir la reciente decisión para evitar una escalada del conflicto y para preservar la posibilidad de una resolución negociada. Según Europa Press, la posición de Guterres recoge el consenso de resoluciones previas de Naciones Unidas sobre el estatus legal de los territorios ocupados y el derecho de sus habitantes a no ser despojados de sus bienes.