Álvaro de Marichalar confiesa las duras condiciones en las que está viviendo: "No tengo dinero y me encanta no tenerlo"

Tras semanas de rumores sobre su situación personal, el exmarido de la infanta Elena admite en televisión que sufre carencias en su hogar por decisión propia, defiende su modo de vida austero y desafía la crítica pública

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Durante una entrevista reciente, Álvaro de Marichalar aseguró que la percepción pública sobre sus supuestas penurias económicas no responde a una situación de necesidad, sino a una elección consciente y voluntaria. El aventurero sostuvo que no solo carece de ciertos lujos en el hogar, sino que valora y defiende esta forma de vida. Según informó Mediaset durante una aparición en el programa presentado por Emma García, De Marichalar confesó abiertamente: “No tengo dinero y me encanta no tenerlo. Ese es mi estilo de vida. En la vida lo importante es ser, no es tener”, con lo que explicó el modo en que afronta su día a día y respondió a los rumores sobre carencias materiales.

En los últimos días, el programa ‘Fiesta’ divulgó que De Marichalar, hermano de Jaime de Marichalar, habría atravesado un periodo complicado durante los meses recientes. De acuerdo con la misma fuente, el exmarido de la infanta Elena mantuvo varias reuniones con visitas en su domicilio del Barrio de Salamanca, en Madrid, donde habría recibido a sus invitados en condiciones de escasa iluminación y sin calefacción, utilizando únicamente algunas velas. Frente a estos señalamientos, De Marichalar explicó en la entrevista concedida a Mediaset que “vivo sin calefacción porque no tengo ni frío ni dinero”, y añadió que su preferencia personal consiste en ajustar sus comodidades a la realidad: “Si tienes calefacción en casa, te aburguesas, te acomodas. Me gusta vivir en la verdad. Si es invierno, frío. Si es verano, calor. A quien no le guste venir a mi casa, que no venga”.

El aventurero negó de manera categórica la versión que señalaba el uso de velas como principal fuente de luz al recibir invitados en su casa, y comentó: “Eso para Dios. Tengo mi luz, pero es tenue porque me gusta ahorrar. No se puede derrochar. Derrochar es el mal”. En la misma intervención, expresó una crítica a los hábitos de consumo y la cultura del confort, afirmando que “como estamos en un país de nuevos ricos, están tan acobardados y aburguesados... que tienen fresquito. Qué frío hace. Te aguantas”.

A lo largo de la conversación, De Marichalar se refirió al interés mediático sobre su situación diciendo que el “morbo es lo peor” y pidió que se respetara su vida privada: “Ocuparos de vuestra vida, que suficientemente complicada es como para tener que ocuparos de la de los demás”. Además, recalcó su desapego hacia la opinión ajena sobre su modo de vida, aseverando: “Me da igual lo que digan de mí porque estoy en una galaxia diferente, soy marinero, me juego la vida todos los días”.

De acuerdo con Mediaset, sus declaraciones llegan poco después de haber generado controversia en otra aparición televisiva, en la que manifestó que, al igual que Iñaki Urdangarin, la reina Letizia debería limitar sus intervenciones públicas “porque la Constitución no le ha otorgado ese papel y cuando habla se pasa tres pueblos”. Con estas palabras, De Marichalar criticó la visibilidad de la consorte de Felipe VI, aseverando que “no es nadie para opinar” en cuestiones de relevancia nacional.

Durante su conversación con Mediaset, De Marichalar reiteró su posición frente a quienes han estado relacionados con la Casa Real mediante matrimonio. Se refirió a Iñaki Urdangarin como “una portera" por publicar sus memorias, y sostuvo que quienes han adquirido esa condición por vínculos familiares “tienen que ser absolutamente discretos porque no son nadie. Tiene que estar callado toda la vida. Solo es un jugador de balonmano, al igual que Letizia, que no es nadie para opinar”.

Las recientes declaraciones de De Marichalar, recogidas por Mediaset y otros espacios televisivos, han generado reacciones en diversos sectores y mantienen a su protagonista en el centro de la atención mediática, desligando el foco de la Casa Real y centrando el debate en su estilo de vida y sus opiniones sobre el papel público de quienes han estado vinculados con la familia real por matrimonio.