Un total de 350 efectivos garantizarán la seguridad durante el Rayo Vallecano-Atlético de Madrid en Leganés

El dispositivo, formado por agentes de diferentes cuerpos y servicios de emergencia, extremará las acciones preventivas en Butarque tras ser considerado de alto riesgo el partido y piden a los seguidores acudir antes para facilitar los controles de acceso

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El encuentro entre el Rayo Vallecano y el Atlético de Madrid no podrá celebrarse en el estadio de Vallecas, ya que el campo no reúne las condiciones exigidas, por lo que se trasladará al estadio de Butarque, en Leganés. Según informó la Delegación del Gobierno en Madrid mediante un comunicado, se movilizarán 350 efectivos para asegurar la protección durante el evento, que tendrá lugar este domingo por la tarde y corresponde a la jornada 24 de LaLiga EA Sports.

La Delegación del Gobierno en Madrid detalló que este dispositivo de seguridad estará compuesto por miembros de la Unidad de Intervención Policial, la Brigada Provincial de Información y la Brigada Móvil de la Policía Nacional. A ellos se sumarán efectivos de las policías municipales tanto de Madrid como de Leganés, además de componentes del Samur-Protección Civil y del Cuerpo de Bomberos. También colaborarán vigilantes y auxiliares designados por el club organizador. El objetivo central será vigilar el perímetro del estadio y facilitar la prevención de incidentes, en especial en las zonas aledañas donde se espera una alta concentración de público.

El medio informó que la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte catalogó el partido como evento de Alto Riesgo, lo que obliga a que tanto el Rayo Vallecano como el Atlético de Madrid refuercen las medidas de seguridad. Entre las acciones previstas se encuentran la implantación de protocolos especiales durante el proceso de venta de entradas y la obligación de mantener separadas a las aficiones de ambos clubes dentro de las instalaciones deportivas.

Según lo publicado por la Delegación del Gobierno, los asistentes al encuentro han recibido la recomendación de acudir con suficiente antelación para facilitar los controles de acceso al recinto, que serán más exhaustivos y podrían generar demoras a la entrada. Esta petición responde a la voluntad de minimizar riesgos y garantizar un desarrollo fluido, tanto en los accesos como en el interior del estadio durante el partido.

Entre los refuerzos de seguridad previstos, se ha puesto el foco en la vigilancia específica de los grupos de seguidores de ambos equipos, con el fin de prevenir altercados o situaciones que puedan amenazar la integridad de los asistentes. Además, el dispositivo busca evitar incidentes relacionados con conductas intolerantes, ya que la calificación de Alto Riesgo lleva aparejadas obligaciones adicionales para los clubes y las fuerzas y cuerpos de seguridad.

La decisión de no disputar el encuentro en Vallecas está directamente relacionada con la imposibilidad de cumplir con los requisitos de seguridad exigidos para este tipo de partidos. Según consigna la Delegación del Gobierno, el traslado a Butarque responde a la necesidad de contar con un entorno que permita implementar todas las medidas preventivas exigidas, así como una capacidad adecuada para albergar el volumen esperado de asistentes y el despliegue de los distintos servicios de emergencia y dispositivos policiales.

El despliegue incluye también la coordinación con los servicios médicos y de protección civil, tanto en el estadio como en sus alrededores, con el propósito de atender con rapidez cualquier incidencia sanitaria que pudiera presentarse, según señaló la Delegación del Gobierno. Bomberos y personal de auxilio del club, junto a los equipos de las policías locales y nacionales, actuarán de manera coordinada para responder a posibles emergencias.

Como se desprende de las medidas anunciadas, la atribución de Alto Riesgo impone obligaciones extraordinarias en la organización, la seguridad, la logística de acceso y en la gestión de la convivencia entre aficiones. Tanto las fuerzas de seguridad como los cuerpos de emergencias y los responsables de los clubes han adoptado protocolos reforzados para garantizar la integridad de las personas y el correcto desarrollo de la jornada deportiva, según consignó la Delegación del Gobierno en Madrid.