UE avisa de que Rusia busca consolidarse militarmente en el Sahel

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Múnich (Alemania)/Rabat, 13 feb (EFE).- El representante especial de la UE para el Sahel, João Gomes Cravinho, alertó este viernes de que Rusia busca consolidarse militarmente en la región africana del Sahel, que calificó como "el vientre blando de la OTAN", sobre todo si se logra un alto el fuego en Ucrania.

Cravinho, exministro portugués de Exteriores, expresó esa preocupación durante un coloquio sobre el Sahel (que incluye países como Burkina Faso, Mali y Níger) organizado en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich.

A juicio de Cravinho, la influencia rusa en el Sahel es una "llamada de atención" para concienciar a la UE sobre sus intereses vitales en la zona: lucha antiterrorista, resiliencia socioeconómica y prevención de desbordamientos hacia Estados africanos atlánticos clave para el comercio europeo.

"Tenemos 2.000 rusos en Mali hoy y sospecho que podríamos llegar fácilmente a 20.000", advirtió, al prever que Moscú, tras un posible acuerdo en Ucrania, exportará su "exceso de capacidad" de reclutas presos liberados y ahora "curtidos en combate", junto con campañas de desinformación, para desestabilizar el flanco sur de la OTAN y el sur de Europa.

"Estamos interesados en el Sahel por el Sahel en sí. No solo porque tengamos una competición geopolítica en curso con Rusia. Sin embargo, esta competición geopolítica es una gran parte de la razón por la que Rusia está allí. Rusia está allí porque quiere establecerse en lo que considera el vientre blando de la OTAN", precisó.

Frente a este riesgo, la UE aprobó a finales de noviembre un "enfoque renovado" para la región del Sahel basado en tres pilares que van más allá de las soluciones puramente de seguridad, explicó Cravinho.

El primero es un compromiso político y diplomático intensificado, con mejor escucha y explicación de intereses europeos, bien recibido en visitas recientes a Níger, Burkina Faso y Mali, subrayó.

Le siguen la seguridad humana integral, que incluye justicia comunitaria y acceso a servicios básicos para prevenir el reclutamiento yihadista, más allá de soluciones solo militares, y la resiliencia socioeconómica, con creación de empleo, infraestructuras y carreteras para conectar mercados.

Cravinho discrepó de los enfoques puramente basados en criterios de seguridad y citó al Ministerio de Economía de Burkina Faso, país que redujo el gasto militar del 30 al 22 por ciento entre 2021 y 2026 invirtiendo en servicios sociales. "Hemos descubierto que eso contribuye más a la seguridad", precisó.

El interés por el Sahel también lo ha demostrado Estados Unidos, pues el jefe de la Oficina de África del Departamento de Estado, Nick Checker, viajó este mes a Mali, Burkina Faso y Níger para retomar la cooperación bilateral en un contexto marcado por el distanciamiento de Occidente de las juntas militares golpistas que controlan estos países y su aproximación a Rusia.

Este jueves, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, destacó la cooperación militar con los países del Sahel al recibir en Moscú a su homólogo de Burkina Faso, Karamoko Jean-Marie Traoré.

En abril de 2025, Rusia y estos países africanos que forman la Confederación de la Alianza de los Estados del Sahel (AES) acordaron establecer una asociación estratégica pragmática y unida en los ámbitos de la seguridad y la defensa.

Los tres países, que se enfrentan a un grave aumento de la actividad yihadista, han vivido golpes de Estado militares consecutivos desde 2020. Ese año, oficiales malienses sublevados bajo el liderazgo del coronel Assimi Goita derrocaron al presidente electo Ibrahim Boubacar Keita.

Posteriormente, en 2022 y 2023, el capitán Ibrahim Traoré y el general Abdourahamane Tiani se hicieron con el poder en Burkina Faso y Níger, respectivamente.

Tras los golpes de Estado, los tres países crearon la alianza AES como instrumento de coordinación política y militar, se alejaron de Occidente y se acercaron a Rusia, que se involucró de inmediato en la lucha contra el yihadismo en la región, primero con sus mercenarios del Grupo Wagner y posteriormente con el denominado "Afrika Corps".

Sin embargo, la cooperación no se limitó al ámbito militar. En junio pasado, la junta militar maliense por ejemplo, en colaboración con Rusia, puso en marcha la construcción cerca de Bamako de la primera refinería de oro del país, que tendrá una capacidad de procesamiento de 200 toneladas anuales. EFE