Suecia y Alemania defienden un enfoque más proactivo frente a la guerra híbrida rusa

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Múnich (Alemania)/Copenhague, 13 feb (EFE).- El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, y el jefe de la inteligencia alemana, Martin Jäger, defendieron este viernes en la Conferencia de Seguridad de Múnich la necesidad de un enfoque más ofensivo para contrarrestar la guerra híbrida impulsada por Rusia.

"Podríamos hacer mucho más de lo que estamos haciendo. Somos una alianza defensiva, pero es posible adoptar medidas de carácter ofensivo, las estamos desarrollando, pero quizás no se deba hablar de ello en público", dijo Kristersson en un coloquio sobre la disuasión y la lucha contra la guerra híbrida.

Kristersson abogó por "dañar la economía rusa", que cree "muy vulnerable", y defendió que unas sanciones "masivas" tendrían un efecto "masivo" contra Rusia, a la que la Unión Europea (UE) ha castigado hasta ahora con diecinueve paquetes sancionadores en cuatro años de guerra en Ucrania.

Aunque las vulnerabilidades de Suecia frente a Rusia son "limitadas" gracias al trabajo de la inteligencia sueca, Kristersson apuntó al mar Báltico y a la actuación de la llamada 'flota en la sombra' rusa como el principal problema.

"El mar Báltico es una gran vulnerabilidad. Nunca ha sido puesto a prueba tanto como ahora, si bien hemos creado capacidades para defenderlo de forma más concreta", afirmó Kristersson.

Jäger sostuvo que Rusia usa medidas híbridas vinculadas a la guerra convencional con un objetivo triple: romper la alianza entre Estados Unidos y Europa, instalar gobiernos prorrusos y paralizar a la UE provocando fricciones entre sus miembros.

"Debemos empezar a pensar diferente y de forma más proactiva", dijo Jäger, quien realtó la necesidad de "dejar claro a la otra parte que, si continua haciendo estas cosas, no será sin consecuencias".

Optar por medidas asimétricas podría ser una buena opción, sostuvo el jefe del espionaje alemán, que mencionó el robo de criptomonedas como una posibilidad.

"La OTAN está discutiendo todas las opciones y ser más proactivo podría ser una de ellas", dijo en el mismo panel el presidente del comité militar de la Alianza Atlántica, el almirante Giuseppe Cavo Dragone.

Dragone afirmó que la OTAN es "una alianza político-militar defensiva" con "muchos límites autoimpuestos por nuestra ética y moral que nuestra contraparte no tiene, porque somos democracias", pero que se podría hablar de "medidas preventivas para afrontar ese tipo de ataques".

La presidenta de Moldavia, Maia Sandu, resaltó en el panel que su país tiene experiencia en todos los elementos de la guerra híbrida y que la más importante es la guerra cognitiva, "porque es difícil de ver y puede tener un impacto significativo".

Sandu acusó a Rusia de usar el equivalente al 2 % del producto interior bruto moldavo en intentar manipular las últimas elecciones de ese país, lo que incluyó el envío de casi 1.000 millones de peticiones maliciosas a la web del comité electoral el día de los comicios para intentar bloquearla.

Rusia financia ilegalmente partidos políticos en Moldavia e impulsa campañas de manipulación de información, tratando de retratar al Gobierno como un liderazgo corrupto, sostuvo Sandu.

La presidenta moldava afirmó que su país ha resistido en las elecciones de 2024 y 2025, ha aumentado la resiliencia de sus instituciones y ha expuesto la "brutal interferencia" rusa, pero que sus opciones son limitadas.

"Necesitamos ser parte de la UE si queremos sobrevivir como una democracia. Ahora hay una ventana de oportunidad y debemos usarla", dijo, instando a los países miembros y a las instituciones comunitarias a que hagan posible su ingreso,

Sandu sostuvo también que la soberanía de todos los países exsoviétivos está en peligro si Ucrania pierde la guerra contra Rusia. EFE

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