La Eurocámara alerta de posibles crímenes de guerra en el noreste de Siria y pide respeto al alto el fuego

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El Parlamento Europeo ha alertado de que la violencia registrada en las últimas semanas en el noreste de Siria podría constituir crímenes de guerra, y ha exigido tanto al Gobierno de transición de Ahmed al Shara como a las milicias kurdas-árabes del país de Oriente Próximo que respeten el alto el fuego pactado el pasado 30 de enero.

En una resolución aprobada este jueves con 363 votos a favor, 81 abstenciones y 71 en contra, la Eurocámara ha defendido que la estabilidad en el noreste de Siria "es crucial para una transición política justa e inclusiva", y ha pedido proteger "la diversidad étnica y religiosa de Siria", incluidos los plenos derechos de los kurdos.

Los eurodiputados han subrayado que las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones forzadas, las detenciones arbitrarias, así como los desplazamientos forzados y los ataques a infraestructuras civiles "pueden constituir graves violaciones del Derecho Internacional humanitario" y, en algunos casos, "crímenes de guerra".

Tras hacerse eco de informes procedentes de Naciones Unidas y de organizaciones no gubernamentales sobre abusos recientes en Siria, en particular contra la población kurda, el Parlamento Europeo ha expresado su preocupación por "la profanación de cadáveres, el vandalismo de cementerios y el uso de munición no guiada en zonas civiles".

También ha reiterado su satisfacción el reciente acuerdo entre las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y el Gobierno de transición, y ha insistido en su apoyo al alto el fuego y al reconocimiento de los derechos civiles y educativos de la población kurda, al tiempo que ha instado a todas las partes a cumplir los compromisos existentes y a Turquía a que "se abstenga de socavar la tregua mediante acciones militares o el respaldo a grupos armados".

La Eurocámara ha insistido en que las autoridades sirias deben garantizar la protección y los derechos fundamentales de todas las comunidades del país, incluidas las árabes, kurdas, suníes, chiíes, alauíes, cristianas, drusas o yazidíes, en pleno reconocimiento de la igualdad de derechos y la participación de la comunidad kurda.

En paralelo, los eurodiputados han mostrado su preocupación por el riesgo que suponen los combatientes y afiliados de Estado Islámico fugados de centros de detención y campamentos en el noreste sirio, y han advertido de que transferir la responsabilidad a Irak podría generar nuevas incertidumbres y una dependencia de la capacidad y voluntad política de terceros países.

Por ello, han reclamado a los Estados miembros que repatríen a sus nacionales, especialmente a los menores de edad, y que los adultos sean juzgados con garantías.