Nairobi, 11 feb (EFE).- La Fiscalía de Kenia acusó este miércoles al líder de una secta cristiana y a siete presuntos cómplices de homicidio y terrorismo por la muerte de 52 fieles, en un caso paralelo al que ya enfrenta ese grupo por otras 430 personas que ayunaron hasta morir para reunirse con Cristo.
El principal acusado es el predicador Paul Nthenge Mackenzie, líder de la Iglesia Internacional de la Buenas Nuevas, recluido en prisión preventiva en la cárcel de máxima seguridad de Shimo la Tewa en Mombasa.
“La Fiscalía acusó a los acusados de los delitos de participación en actividades delictivas organizadas, dos cargos de radicalización, dos cargos de facilitación de la comisión de un acto terrorista y estar en posesión de un artículo relacionado con un delito tipificado en la Ley de Prevención del Terrorismo”, detalló la dirección del Ministerio Público (DPP) en un comunicado.
Los acusados comparecieron ante el Tribunal de Shanzu en la ciudad costera de Mombasa (sureste), donde fueron formalmente imputados por cargos de terrorismo; y ante el Tribunal de Justicia de esa urbe, donde se formularon "cargos adicionales de homicidio involuntario".
“Se alega que promovieron un sistema de creencias extremo al predicar contra la autoridad del gobierno, adoptaron un sistema de creencias extremo contra la autoridad y facilitaron la comisión de un acto terrorista”, detalló la dirección del Ministerio Público keniano (DPP) en un comunicado.
Mackenzie y sus presuntos cómplices -Shallyne Temba, Kahindi Garama, Tom Mkonwe, Julius Luwali, Johnson Richard, Charles Musee y James Kahindi- se declararon "no culpables" de todos los cargos.
La jueza del Tribunal de Justicia Mombasa, Wendy Kagendo, ordenó que todos fueran escoltados a un hospital para una evaluación mental y fijó el 4 de marzo próximo como fecha para una nueva audiencia del caso.
A Mackenzie y sus coacusados se les imputa la muerte de 52 personas cuyos cuerpos fueron exhumados el pasado año en los alrededores de la aldea de Kwa Binzaro, situada en la vasta finca boscosa de Chakama, en el condado de Kilifi (sureste).
Las investigaciones preliminares apuntan a que estos hechos están vinculados con la llamada "masacre de Shakahola", en referencia al nombre del bosque también situado en Chakama, en el que los seguidores de la secta, incluidos niños, ayunaron hasta la muerte tras ser convencidos por Mackenzie.
Las autoridades creen que algunas de las víctimas que sobrevivieron a esa tragedia no fueron plenamente aceptadas por sus familias o comunidades cuando regresaron, lo que las empujó a volver al grupo, pero esta vez todavía más en el interior del bosque.
En el caso de la "masacre de Shakahola", que salió a la luz en 2023, el líder de la secta ya se enfrenta, junto a sus coacusados, a cargos de terrorismo, asesinato de 191 niños y homicidio involuntario de al menos 238 personas.
Las autopsias realizadas tras el hallazgo de los cuerpos en fosas comunes en Shakahola mostraron que, además de los rastros de inanición en todos los cadáveres, algunos tenían también signos de estrangulamiento y asfixia. EFE
Últimas Noticias
El Ayuntamiento impulsa un diálogo cultural entre el tango, la poesía y las artes visuales

Mitsotakis y Erdogan pactan "agenda positiva" para relaciones bilaterales y mantener canales abiertos

Hamás tilda de "flagrante violación" la orden para deportar de Israel a árabes condenados
La comunidad internacional expresa su preocupación por la violencia en Sudán y pide evitar "medios destructivos"
