Francia pide la dimisión de la relatora de la ONU sobre los Territorios Palestinos Ocupados

El canciller francés anunció que presentarán una queja formal ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU después de las críticas de Francesca Albanese, acusándola de incitar al odio con comentarios considerados inadmisibles por autoridades galas

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Durante una sesión en el Parlamento francés, el ministro de Exteriores Jean-Noel Barrot argumentó que los recientes comentarios de Francesca Albanese, relatora especial de la ONU sobre los Territorios Palestinos Ocupados, representan una acumulación de declaraciones que han sido motivo de preocupación para el gobierno francés, incluidos señalamientos anteriores como comparar a Israel con el Tercer Reich y hacer referencia al "lobby judío". Según consignó el medio que recoge sus palabras, Barrot puntualizó que estas posturas no solo resultan inadmisibles para las autoridades galas, sino que también justifican una acción concreta por parte de Francia ante instancias internacionales.

De acuerdo con la información difundida, el gobierno francés solicitó formalmente la dimisión de Albanese tras sus declaraciones más recientes, a las que calificó de "indignantes y reprensibles". Barrot sostuvo durante su intervención que los comentarios de la relatora no iban dirigidos solamente hacia el Ejecutivo israelí o sus políticas, sino directamente contra Israel como nación y pueblo, lo que calificó dentro de sus palabras como "absolutamente inaceptable" en nombre de las autoridades francesas, publicó la plataforma informativa.

Tal como detalló la misma fuente, el canciller francés cuestionó también la independencia y la calidad de experta de Albanese, aseverando que la funcionaria actúa en realidad como "una activista política" que, a juicio del funcionario, promueve el odio y perjudica la causa palestina que, según él, pretende defender. Según la exposición del ministro ante el Parlamento, "Francia condena sin reservas las indignantes y reprensibles declaraciones de Francesca Albanese... lo cual es absolutamente inaceptable".

El titular de Exteriores detalló que su país presentará una queja oficial ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde Francia cuenta con un puesto permanente en el Consejo de Seguridad. Indicó que esperan elevar su protesta contra Albanese en la próxima sesión. Para Barrot, las "provocaciones" señaladas por Albanese solo admiten una respuesta: exigir su renuncia como relatora.

La polémica cobró intensidad tras la participación de Francesca Albanese por videoconferencia en un foro transmitido por Al Yazira, que se llevó a cabo en Doha, capital de Qatar. Durante su intervención, la relatora habría manifestado que "como humanidad, tenemos un enemigo común y libertades comunes". Además, criticó la respuesta internacional frente a las acciones de Israel: "El hecho de que, en lugar de detener a Israel, la mayor parte del mundo lo haya armado, le haya dado excusas políticas, refugio político y apoyo económico y financiero, es un desafío", palabras recogidas en sus redes sociales y difundidas ampliamente, según la información reportada.

Francia incluyó entre sus críticas referencias tanto a posiciones anteriores de Albanese como a los comentarios vertidos en fechas recientes. Entre estos antecedentes, Barrot mencionó lo que calificó como justificación de los ataques ocurridos el 7 de octubre de 2023, la evocación del concepto de "lobby judío" y la equiparación de Israel con regímenes del pasado, hechos que según las autoridades francesas agravan la situación y motivan la reacción diplomática francesa.

La decisión del Gobierno francés, según relató el medio, se produce en el contexto de la relevancia de Francia como miembro permanente en órganos clave de la ONU, lo que incrementa el peso de este tipo de reclamos dentro del sistema internacional. Desde París, las autoridades consideran necesarias acciones institucionales para delimitar el papel y la actuación de representantes de Naciones Unidas, una tarea que consideran fundamental dadas las actuales tensiones en Oriente Medio y el debate sobre los límites en el discurso de funcionarios y observadores internacionales.

Según la información publicada, el pronunciamiento de Francia marca un endurecimiento en su enfoque hacia comentarios de funcionarios internacionales que, a juicio de la cancillería, sobrepasan los límites del análisis legítimo de políticas de gobierno e incurren en generalizaciones dirigidas contra pueblos o naciones enteras. El caso abre un nuevo capítulo en las relaciones entre París y los organismos de derechos humanos, con implicaciones para la discusión internacional sobre la libertad de expresión y responsabilidad de los titulares de mandatos especiales de la ONU.

El contexto de la queja introducida por Francia se enmarca en un delicado escenario internacional, donde las palabras y posturas de los responsables de monitorear los derechos humanos en conflictos sensibles son observado y evaluadas tanto por gobiernos como por organizaciones de sociedad civil. La repercusión de la participación de Albanese en el foro de Qatar y la posterior reacción francesa se suman a una serie de episodios recientes que han recalentado el debate sobre la legitimidad y los límites de las intervenciones de los relatores de Naciones Unidas en escenarios de controversia política y diplomática, según consignó la publicación de referencia.